

Dado el historial cuasi delictivo del que se ha hecho gala en el centro histórico en los últimos meses, mucho me temo que hay motivo de preocupación. De este inmueble de la calle San Juan ya hablamos en enero de 2009 por encontrarse en un estado de creciente abandono. Ello ha dado sus frutos, y tras ser emitida la correspondiente licencia de obras se va a proceder al derribo de al menos su interior, más de lo mismo.
Así se perderán escalera y patio, y ello rezando porque no ocurra como en calle Marqués, una vez derribado el interior apenas apuntalamos la fachada, y ésta se cae sóla, o como en calle Mariblanca (por cierto edificio muy parecido al que comentamos hoy), ante el cual no se dignaron ni por preservar la hermosísima fachada.
Estaremos atentos a ver con qué excusa vienen esta vez para seguir derruyendo nuestros pedazos de historia. Pero las elecciones están cerca, ¡menudo panorama político que tenemos!
A todo esto, ¿a quién vota uno si todos son cómplices de esta atrocidad urbanística?

