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miércoles, 21 de marzo de 2012

Pinturas Murales en calle Carretería nº 23





En la esquina conformada por las calles Carretería y Postigo de Arance se levanta un edificio de reciente construcción que ocupa el espacio de una sencilla vivienda de carácter doméstico del siglo XVIII de planta baja más una altura (B+1).

Durante la realización de las pertinentes catas destinadas a la documentación de la posible presencia de pinturas murales, se encontraron importantes indicios de un programa decorativo que se extendía por sus dos fachadas. Así el equipo liderado por Estrella Arcos y Joaquín Gallego, de la empresa Quibla Restaura, llevó a cabo los trabajos encaminados a la documentación de las pinturas murales que ocupaban las fachadas. A la vista de la imposibilidad de la conservación del inmueble (donde ya se había proyectado un edificio de viviendas que multiplicó por tres su edificabilidad) se decidió la extracción y consolidación de las pinturas para ser recolocadas en el nuevo inmueble. El resultado ha sido una excelente puesta en valor de todo el programa pictórico. En la fachada principal llama la atención un curioso escudo de la Orden del Císter donde aparecen una mitra, una regleta, un bastón y una mano de obispo. Este escudo nos puede indicar la pertenencia del inmueble a comunidad religiosa o bien la vinculación del mismo alguien ligado a la Orden. El resto del paramento está ocupado por una arquitectura fingida mediante un despiece de sillares almohadillados. Por su parte el dintel del balcón aparece flanqueado por sendas columnas corintias cuyo fuste imita mármol veteado. Estas columnas sustentan un entablamento denticulado. El extremo derecho la fachada se cierra mediante otra columna corintia –aunque de mayores dimensiones que las del balcón- sobre plinto.

La fachada que da a la calle Postigo de Arance sigue un esquema parecido con columna corintia junto a la esquina, balcón flanqueado por composición arquitectónica que sustenta un entablamento en cuyo centro se abre una cartela oval en la que aparece una torre con una bandera y lo que parece ser una tienda de un campamento militar.

Hay que destacar los efectos cromáticos que se da en el conjunto con la intención de conseguir efectos volumétricos en unas pinturas planas. En este sentido quisiera mostrarles una imagen de otro paralelo de pintura mural. Como bien saben el fenómeno por el cual se decoraban pictóricamente las fachadas de los edificios no es exclusivo de Málaga, si bien a nivel nacional es una de las ciudades donde más se ha documentado. En el año 2002 tuve el honor de visitar la ciudad checa de Český Krumlov, auténtica joya arquitectónica en la Baja Bohemia y declarada Patrimonio de la Humanidad en 1992. Prácticamente todo su centro histórico se conserva intacto, al igual que las pinturas murales que decoraban tiendas, casas, palacios y puertas. En uno de los patios de su imponente castillo encontramos al igual que el caso que nos atañe, un ejemplo de sillares almohadillados en pintura mural, aunque en este caso las pinturas parecen corresponder a finales del siglo XVI lo que nos habla de tradiciones muy difundidas por Europa tanto en el tiempo como en el espacio.

Pinturas con sillares almohadillados, castillo de Český Krumlov.

Hay que hacer constar la colaboración de la arquitecta de la promoción a la hora de llevar a cabo modificaciones en la primera planta encaminadas a posibilitar la recolocación de las pinturas en 2010. Sin embargo éstas se han colocado en un contexto que no les corresponde y a una altura considerablemente mayor a las que se encontraban. Ello demuestra la falta de sensibilidad desde los despachos municipales a la hora de conceder licencias de obras en espacios susceptibles de albergar pinturas murales. Así como ya hemos apuntado el nuevo edificio casi triplica el volumen de su predecesor en una de las arterias del centro de Málaga que hasta hace muy pocos años conservaba armoniosamente gran parte de sus viviendas históricas, algunas de ellas felizmente recuperadas mientras que sobre otras se han levantado inmuebles de muy dudoso gusto artístico.

En las imágenes pueden observar visiones de la casa ya desaparecida a principios del siglo XX y tras las primeras catas previas a su demolición. En las demás tienen la reubicación de las pinturas y el edificio de nueva planta.

viernes, 6 de mayo de 2011

Nuevas agresiones en el entorno de la Judería







El entorno de la judería malagueña sigue sumando agresiones en lo que parece ser el camino hacia su total desaparición.

Si bien el palacio Solesio o Marqués de la Sonora parece estar condenado ya al olvido tras la suspensión de las obras del hotel de lujo que iba instalarse en él (no sin antes derribar prácticamente todo el conjunto como ya reflejamos en nuestro blog), el inmueble anexo (el nº 51 de la calle Granada, haciendo esquina con la calle Beatas nº 55), se sumará próximamente al conjunto de inmuebles que desaparecen en uno de los entornos más castigados de nuestra ciudad.

Cronológicamente se trata de un ejemplo de arquitectura del barroco civil malacitano con importantes reformas posteriores en las que se modificaron tanto los balcones como algunos vanos. Sin embargo aún conserva un interesante canalón de cerámica vidriada típicamente dieciochesco.

Pese a estar a escasos treinta metros del Museo Picasso, junto al Torreón Mudéjar(también víctima de una intervención que supuso su total descontextualización en el entramado urbano en el que se insertaba) y en el entorno inmediato de un BIC como es la iglesia de Santiago, este edificio carece de protección arquitectónica, reduciéndose la protección a la de carácter ambiental.

Así, y pese a que su aspecto exterior es bueno, el pasado 26 de enero pasó tener la declaración de ruina. Ello implica que la propiedad tiene un año para acometer las mejoras necesarias para su conservación, o bien su demolición, siendo la segunda opción la que acaba imponiéndose en la mayoría de los casos. Sin embargo esto no es lo peor; una vez demolido el edificio se aumenta la edificabilidad del solar con la adición de mayores alturas a las que existían en origen, y es esta la causa de que a los propietarios/promotores les sea mucho más rentable demoler frente a restaurar.

Por si todo esto fuese poco, justo frente de este inmueble, cerrando el solar donde “se inventará” la denominada Plaza de la Nieve, se alza la estructura del nuevo mesón Blas Palomo. El antiguo, ubicado el mismo lugar que el anterior, junto a la popular bodega “El Pimpi” fue demolido para dar paso al plan de la judería. Por lo que actualmente puede apreciarse, mucho nos tememos que el nuevo proyecto perturbará más aún el espacio haciendo uso de enormes cristaleras (siempre a juzgar por los grandes vanos).

Es curioso que ni en plena campaña electoral se hayan lanzado a adecentar un poco este espacio situado en el corazón del Centro Histórico, espacio por el que diariamente pasan decenas de turistas. De nada sirve que el Ayuntamiento contrate monitores de baile para “animar” a aquellos que nos visitan, si calles más arriba tienen un panorama más propio de la España de los años cuarenta.

viernes, 11 de marzo de 2011

Pasaje de Heredia












La amenaza se cumplió. Como ya veníamos anunciando desde 2009, el antiguo Pasaje de Heredia, entre la plaza de la Constitución, calle Granada y San Telmo, estaba experimentando una brutal agresión que tiene como resultado la actual imagen que presenta.

Lo que fue vendido como una rehabilitación, ha supuesto la práctica destrucción de uno de los primeros ejemplos de pasajes comerciales de la España liberal.

En el contexto de la Desamortización Mendizábal, la práctica totalidad de la manzana comprendida entre el colegio de San Sebastián (hoy sede del Ateneo de Málaga) y la antigua cárcel municipal, pasó a manos del empresario Manuel Agustín Heredia. Tras la demolición de las antiguas edificaciones, se piensa que Cirilo Salinas (a la postre maestro de obras municipal) trazó el famoso Pasaje de Heredia, un espacio cruciforme distribuido desde una plazuela central, espacio que se elevó a partir de 1837. Siendo por ello el primero de sus características en España y casi coetáneo con otros ejemplos europeos.

Este espacio conjuga a la perfección algunos de los ideales de la época. Por un lado, se trataba de un espacio abierto, bien ventilado, muy en consonancia con doctrinas higienistas de la época (recordemos las epidemias de cólera que asolaron Málaga entre 1833 y 1834). Por otro, se introdujeron elementos innovadores para la arquitectura de la época; así para sustentar los edificios, se fundieron una serie de columnas dóricas de hierro, las cuales se instalaron en los bajos enmarcando las entradas a las tiendas. Estas columnas además de suponer un elemento vanguardista, nos recuerdan, además, una de las bazas económicas de su promotor Manuel Agustín Heredia, los Altos Hornos de Málaga.

A raíz de la reforma del espacio, éste ha perdido su antiguo significado, se le ha añadido una planta más junto con un ático, se han alterado los vanos de la fachada, las rejerías y molduras originales se han eliminado. El pasaje en sí ha desaparecido y ha quedado englobado por la planta añadida y por unas enormes cristaleras que distorsionan notablemente la visión del conjunto. Únicamente se han salvado las columnas de forja dado que son un elemento puramente estructural.

Málaga, que podría presumir de contar con el primer pasaje comercial de España, lejos de protegerlo, lo transforma radicalmente en la intervención urbanística más agresiva llevada a cabo en los últimos años en la plaza.

domingo, 27 de febrero de 2011

Derribo en la Alameda Principal nº 22










En la tarde del día 27 de febrero se inició la demolición de este inmueble sito en la esquina entre la Alameda Principal y la calle Torregorda.

El edificio, aunque con importantes reformas de principios del siglo XX, y una planta añadida a mediados del mismo siglo, era obra de finales del siglo XVIII a juzgar por los balcones preñados, arbotantes, etc.

La fachada principal se articulaba en tres ejes simétricos y en tres plantas (más una añadida). En la primera planta destacaba un gran balcón corrido con arbotantes, mientras que en las dos restantes el balcón central se remataba mediante un bello cierro de obra. Por su parte los balcones laterales estaban antepechados.

En la fachada que daba a la calle Torregorda podían observarse unos interesantísimos balcones preñados con rejas de forja.

Pese a encontrarse en buen estado de conservación, sus propietarios han decidido demolerlo con la intención de elevar un edificio de carácter residencial. Es curioso que desde la Gerencia de Urbanismo ni siquiera se inste a la preservación de algunos elementos de interés del conjunto, todo lo contrario. Los balcones junto con sus rejerías han sido pasto de la piqueta, y seguramente acaben siendo vendidos por su peso en metal.

Lástima que la piqueta no se equivocase y demoliese esa atrocidad urbanística que está a su derecha,un edificio de oficinas setentero que rompe con la estética de la Alameda, seguramente en esta Málaga surrealista lo hayan protegido con un grado de protección nº 1, no me extrañaría lo más mínimo. Y ahora habrá que ver qué regalito nos plantan en el solar...

La primera imagen está extraída de la web del colegio de Arquitectos y Aparejadores.

Quiero agradecer a Pepe Percheles las imágenes del derribo.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Carta abierta a los políticos malagueños




A veces pienso que la honestidad ha de ser una de las señas de identidad de todo individuo, eso y la coherencia y defensa de unos valores personales. Seguro que muchos de los iletrados y “sobrepasados” de esta ciudad me tachen de anti-malagueño cuanto menos, pero a esos mismos les reto a que me demuestren si ellos aman a Málaga más que un servidor, yo pago el café, eso sí, un sombra en café Aranda.

Ya no conservo esperanza alguna ni en la ciudadanía malacitana y mucho menos en su clase política, para las próximas elecciones me pregunto si molestarme en ir a votar a partidos que en vez de velar por la “felicidad” común, lo hacen por el de sus cuentas corrientes y las de sus allegados. Y es que Don Dinero es el mayor líder mundial, y cómo no, Málaga no iba a quedarse atrás, y puestos a ello si hay que modificar toda una norma urbanística pues se hace, total un magnífico ejemplo de la arquitectura decimonónica local no da dinero, ni el que esté en el perímetro de un BIC menos. Me extraña que el desolado inmueble que resiste en el Hoyo de Esparteros aún no haya ardido, los ingredientes del menú están presentes, todos los edificios del pasillo de Atocha sufrieron reiterados fuegos, y éste no debería ser la excepción, pero bueno, nuestro grado de civismo es tal, que desde un despacho de urbanismo te resuelven el problema, te modifican la norma, le retiras la protección arquitectónica y facilitas el pelotazo, ¡lo que es tener amigos!

La excusa es el prestigio, ¿Moneo?, parece ser que los proyectos le sobran, y que su equipo de becarios es bastante interesante como para poder asumir todo tipo de obras. El que fuera autor de magníficos edificios como el Museo de Arte Romano de Mérida (fantásticamente integrado en su entorno), viene a “firmar” un modesto hotelito que generará puestos de trabajo, ¡y es que en época de crisis todo vale!
Lástima que un atrevido Alberto de Mónaco no esté el próximo martes en Madrid para meter el dedo en la llaga y sacar las vergüenzas de esta ciudad, total, se valoran aspectos como la participación ciudadana y en eso no nos gana nadie, sobre todo si España gana el Mundial, ¡somos la envidia de toda ciudad!

Pero éste no es el primer edificio que caerá este año, hace pocas semanas el elegido fue la casa nº 12 de calle Mariblanca, del siglo XVIII, centuria de la que databa la casa de calle Marqués demolida el invierno pasado, a este paso la piqueta cierra el año con superhábit.

Frente a ello venderemos cosmopolitismo, modernidad, sol y playas (eso sí, llenas de colillas, escombros, y basuras). Y ya que tenemos los solares llenos de ratas por docenas, pues los “maquillamos” para hacerlos espacios culturales (esta fórmula es genial para incentivar los derribos, que también tenemos déficit de ellos).
Lo dicho, no soy el primero, no creo en este modelo de ciudad, no creo en el Ayuntamiento, ni en la Junta de Andalucía, ni en Paquito, ni María Gámez, ni Paulino, ni Griñán, que os vaya bien pero así es imposible estar junto a un proyecto cultural, dígase Ciudad Europea de la Cultura o lo que sea, Málaga lo merecía, pero las cosas no se pueden seguir haciendo de esta manera y yo no firmo cheques en blanco.

Siempre nos quedará nuestro querido concejal Bendodo para criticar “ese museo de escasa proyección” que es el Picasso, curiosamente de los más visitados de Andalucía, ¡este tío promete créanme!

Mucha suerte el jueves, espero cuan niño en la noche de Reyes a ver las portadas de la prensa, quizás no me sorprenda de nada.

martes, 13 de abril de 2010

Contaminación visual








La última sede de los famosos almacenes Félix Sáenz ocuparon este edificio situado en la esquina entre las calles San Juan y Cinco Bolas, justo delante de la torre de la Iglesia de San Juan Bautista.

De este inmueble poco más hay que comentar, juzguen ustedes mismos si es el más idóneo para su entorno. Ejemplo claro de la ausencia de preocupación por el patrimonio local de las décadas pasadas, un auténtico atentado sobre su entorno.

Así en el Artículo 19 de la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía de 2007, se especifica lo siguiente:

Contaminación visual o perceptiva.

1. Se entiende por contaminación visual o perceptiva, a los efectos de esta Ley, aquella intervención, uso o acción en el bien o su entorno de protección que degrade los valores de un bien inmueble integrante del Patrimonio Histórico y toda interferencia que impida o distorsione su contemplación.
2. Los municipios en los que se encuentren bienes inscritos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico de Andalucía deberán recoger en el planeamiento urbanístico o en las ordenanzas municipales de edificación y urbanización medidas que eviten su contaminación visual o perceptiva. Tales medidas comprenderán, al menos, el control de los siguientes elementos:
a. Las construcciones o instalaciones de carácter permanente o temporal que por su altura, volumetría o distancia puedan perturbar su percepción.
b. Las instalaciones necesarias para los suministros, generación y consumo energéticos.
c. Las instalaciones necesarias para telecomunicaciones.
d. La colocación de rótulos, señales y publicidad exterior.
e. La colocación de mobiliario urbano.
f. La ubicación de elementos destinados a la recogida de residuos urbanos.
3. Las personas o entidades titulares de instalaciones o elementos a los que se refiere este artículo estarán obligadas a retirarlos en el plazo de seis meses cuando se extinga su uso.


Sería ahora el momento de abordar la eliminación de tan dañino atentado contra una de las calles con más soleras de la capital. Aunque a veces el remedio sea peor que la enfermedad, a la vista está; en la muy cercana plaza de Félix Sáenz, frente a la antigua sede de los almacenes homónimos (magnífica obra de Manuel Rivera Vera de 1912), anunciábamos el 19 de Mayo de 2009, la reforma de un edificio que a todas luces atentaba contra la estética de la plaza con sus enormes ventanales de cristal y las láminas de aluminio que cubren su fachada.

Y por si fuera poco, el Ayuntamiento (pese a la negativa de vecinos y comerciantes) se empeña en la instalación de un contenedor de basuras soterrado frente a la puerta principal del edificio que da nombre a la plaza, magnífica postal del centro de Málaga (…).