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sábado, 22 de junio de 2013

Una oración por la calle Cobertizo del Conde, demoliciones II parte.



Fotografía de Luís Ruíz Padrón. Demoliciones de los números 26 y 28 de calle Cobertizo del Conde.

En polvo, así han dejado reducidas las máquinas las dos casas que quedaban de una de las manzanas centrales de la calle Cobertizo del Conde. Tras haber demolido hace algo más de un año los números 22 y 24, ahora les ha llegado el turno a los dos siguientes, los números 26 y 28.

Ambas eran viviendas domésticas de dos alturas con balcones volados. El número 28 era una interesante casa que hacía esquina con calle Gómez de Salazar. Seguramente se tratase de una construcción de finales del siglo XVIII o principios del  XIX a juzgar por el balcón central sostenido por arbotantes de forja y la ventana que se abría a la cuesta de la calle Gómez de Salazar. Todas las rejerías de la casa eran de gran calidad. El número 26, por su parte, sí se correspondía con la tipología de vivienda del siglo XIX.

Obviamente allí estaban Francisco Ternero y sus esbirros expoliando los restos de estas construcciones para luego mercadear con rejas y vigas que decoren el cortijo o el chalet de algún personaje adinerado y bien relacionado.

Ahí  tienen su gran solar, su trofeo, una parcela yerma que sirva de basurero, de nido de ratas. Hasta que dentro de no sabemos cuántos años alguien sea capaz de deshacer esa especie de nudo Gordiano que fue el desastroso plan de las Tecnocasas y permitir la regeneración de la zona, eso sí, por delante se habrá llevado el paisaje urbano de una vía plagada de inmuebles históricos de los siglos XVIII al XX, no se salvará ninguno. Una oración por Cobertizo del Conde.

Número 28, esquina con Gómez de Salazar.

Cobertizo del Conde 26 y 28.


Ahora hablemos de los culpables de que esta muerte anunciada haya tenido lugar: 

El Ayuntamiento de Málaga (Partido Popular), totalmente despreocupado de estos asuntos.  En la mayoría de los casos sólo interviene para certificar la muerte de los inmuebles con su declaración en ruina e interviniendo subsidiariamente en su demolición si procede. Ni hace ni deja hacer, pone trabas a cualquier iniciativa que no parta de una institución gobernada por su mismo partido político.

La Junta de Andalucía (PSOE+IU),  desarrollando un plan sin pies ni cabeza, trazado en una época de bonanza económica. En Málaga sus proyectos son escasos y siempre parecen manifestar un gran complejo de inferioridad frente al Ayuntamiento local a la hora de plantearse, buscando más satisfacer los caprichos de una corporación que lleva años haciendo y deshaciendo a su antojo. Lo de las Tecnocasas era un plan para poder decir “yo ya he cumplido”, sin una verdadera vocación de regenerar un entorno.

Izquierda Unida, sabemos que en un año no se pueden solventar problemas que vienen de largo, y también conocemos las estrecheces económicas de la Consejería de Fomento. Sin embargo la inacción y dejadez de la misma sobre este tema es llamativo, y volvemos a lo anterior, acaban cayendo en el juego fácil de permanente confrontación con el Ayuntamiento de Málaga. Se echa en falta un mayor ímpetu sobre estos temas, un giro frente a la política patrimonial que ha dominado el panorama en las últimas décadas.

El mundo asociativo y cultural en general (en el cual nos incluímos) en el que las acciones de algunos parecen más encaminadas a lograr méritos personales que a lograr la efectiva salvaguarda del Patrimonio Local, cuando en realidad el fin último de todos es el mismo. En otras ocasiones se actúa de forma descoordinada, tardía y permitidme decirlo, torpemente. 

La Universidad de Málaga, es uno de los casos más sangrantes, ni está ni se la espera. Verdaderas eminencias académicas optaron o bien por cambiarse de bando y ser implícitamente cómplices de esta barbarie (no daremos nombres pero ahí están), o por limitarse a observar, desde la comodidad que le da su plaza en Filosofía y Letras, el devenir de las cosas. Evidentemente encontramos dos o tres excepciones, personas comprometidas, que al final, como todos, han de actuar aisladamente.

 Los arquitectos estrella, todos sabemos sus nombres (en este caso en singular). Odian las intervenciones puntales, de rehabilitaciones no quieren oír hablar. Se sienten cómodos con los magaproyectos, los grandes solares yermos. Les dan sudores las protecciones arquitectónicas (aunque luego las violen), las intervenciones arqueológicas son unos de sus mayores miedos.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Sobre las Tecnocasas y el barrio de las Lagunillas





Nacido en un entorno a priori adverso (en el entorno de la antigua necrópolis de la medina islámica y con zonas pantanosas al pie de la colina del Ejido), el barrio de las Lagunillas surgió al amparo del desarrollo urbano que vivió la zona intermedia entre el Convento de los frailes Mínimos de la Victoria y el centro urbano desde inicios de la Edad Moderna. Sin embargo no fue hasta la canalización del arroyo del Calvario y la apertura de la calle Alcazabilla cuando la zona gozase de un mayor esplendor. Así desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX el entorno de las calles Altozano-Cruz Verde y Lagunillas albergó decenas de establecimientos comerciales que hicieron de la zona lugar de referencia en Málaga a la hora de hacer compras, con establecimientos que hasta hace pocos años han tenido el honor de estar entre los más antiguos de la ciudad.

A la vez el barrio adquirió una gran diversidad arquitectónica albergando diversas tipologías de viviendas de diversos estilos artísticos. Así encontramos sencillas viviendas unifamiliares, corralones o casas de vecinos, edificios propios del estilo decimonónico burgués, casas del siglo XVIII con pinturas murales, inmuebles de estilo regionalista, etc.

A partir de los años sesenta y setenta comenzó la degradación del barrio, ésta  fue acompañada de procesos de expulsión de los vecinos de la zona y del establecimiento en el mismo de viviendas sociales  a finales de los noventa que agravaron más si cabe su situación, convirtiéndose en un auténtico “ghetto” a escasos metros del centro histórico de la ciudad. El profesor de Economía y Administración de Empresas de la UMA Sebastián Molinillo se refería en los siguientes términos al proceso de degradación del “Centro”, dinámica totalmente aplicable al entorno de las calles Lagunillas-Altozano y Cruz Verde:

“La oferta comercial cambió a lo largo de los años setenta y ochenta. El Centro dejó de ser la única área comercial de la ciudad y, además, la tendencia demográfica descrita derivó en el deterioro del parque de viviendas, abandono de los espacios públicos, obsolescencia del paisaje urbano y despreocupación política consentida por la inexistencia de grupos sociales (vecinos, asociaciones profesionales, etc.) que presionasen por el mantenimiento de unos servicios e infraestructuras mínimas, que pudieran garantizar cierta calidad ambiental.”

Así a día de hoy calles enteras han desaparecido, mientras que otras como la de las Lagunillas languidecen a la espera que las denominadas “tecnocasas” se ceben con los restos de la arquitectura popular que aún conserva, pues en Málaga si no es a base de grandes planes urbanísticos, nuestros gestores se muestran incapaces de incentivar la regeneración de espacios deprimidos partiendo de pequeñas partidas presupuestarias. Pero claro, en la acotada mentalidad decimonónica de muchos, hay que intervenir de forma que “cuando la obra esté terminada, nadie reconozca ni un ápice del barrio original”. Así se arrasarán viviendas de entre los siglos XVIII y XX, se abrirán calles nuevas, y se elevarán nuevos bloques de “pisitos” en un capítulo más de la incapacidad de muchos de combinar esencias-patrimonio-modernidad y regeneración urbanas.

Formulo una pregunta ¿es posible la realización de las tecnocasas sin tener que arrasar con toda la actual trama urbana?, la respuesta es un sí rotundo. Replanteando el plan desde su concepción. Rehabilitando y poniendo en valor el barrio, respetándose las tipologías ya existentes, introduciéndose una arquitectura de calidad en los innumerables solares que pueblan la zona, favoreciendo una cohabitación respetuosa en el barrio, incentivándose la creación de una red de talleres para artesanos, la apertura de comercios y la aparición de espacios abiertos a la realización de actividades dinamizadoras de la vida del barrio.

Refieriéndonos a los corralones, algunas voces nos atacan a quienes defendemos esta tipología doméstica acusándonos de querer volver a tiempos de hacinamiento y podredumbre, algo curioso cuando en muchos casos estas afirmaciones parten de aquellos mismos arquitectos que firman proyectos de esas “microviviendas” o estudios de escasos treinta metros cuadrados que durante los años de la burbuja inmobiliaria han poblado el Centro Histórico de Málaga.

Si bien es cierto que donde antes vivían 20 ó 30 familias, hoy en día no sería posible, sí lo es el reestructurar estos espacios para dar lugar a viviendas dotadas de todos los servicios y comodidades de los tiempos presentes de forma que donde antes había cinco salas, hoy haya una vivienda.

A día de hoy el plan ha entrado en un callejón sin salida tras el cambio en el Registro de Demandantes de la Junta de Andalucía aprobado en enero, según el cual el acceso a estas viviendas (que en un principio estaba reservado a jóvenes emprendedores) se abría a cualquier inscrito en el registro de demandantes, por lo que la modalidad de vivienda + espacio de trabajo desaparece pasando a convertirse en meras VPO. Esta paralización también afecta a las expropiaciones y a los actuales propietarios de los inmuebles que ven bloqueada cualquier iniciativa que afecte a los edificios. Así éstos no se pueden rehabilitar, y en aquellos casos en los que existe voluntad por parte de sus propietarios de hacerlo se ven impedidos por la absurda burocracia que rodea al plan, así el destino de los inmuebles es la ruina y posterior demolición de gran parte de ellos, como ocurrirá en prácticamente la mitad de la acera par de la calle Cobertizo del Conde y en gran parte de la calle de las Lagunillas.

viernes, 12 de agosto de 2011

Derribo en calle Madre de Dios nº19 y 21


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Málaga como ciudad cosmopolita, moderna y abierta donde las haya pretende situarse a la vanguardia del “progreso”, el buen hacer y la arquitectura de calidad, ello se percibe en el inmenso desdén hacia aquello que representó la mediocre ciudad del pasado según la visión de los técnicos de la muy afanada Gerencia Municipal de Urbanismo.

En estos días se está procediendo a la demolición de los inmuebles números 19 y 21 de la calle Madre de Dios, edificios que correspondían al siglo XIX, y cuyo estado de conservación hubiese permitido una correcta rehabilitación que los hubiese devuelto a su antiguo esplendor.

El inmueble número 19 corresponde a una obra del último cuarto del siglo XIX. Tipológicamente se trata de una vivienda de planta baja más dos alturas. En las alturas superiores se abren cuatro balcones por planta, siendo antepechados los centrales y con hermosos cierros de madera los de los extremos.

Pese a haber sufrido importantes reformas posteriores, el número 21, también de la segunda mitad del siglo XIX, conservaba dos balcones con arbotantes que le daban un cierto aspecto arcaizante. Así tras haber sido despojado de herrajes y balconadas, se ha comenzado su completa demolición, sin ni siquiera hacer uso del tan manido “fachadismo” que en muchos casos impera en nuestra ciudad.

No muy lejos de allí, hoy se ha abierto al público la parte central de la Plaza de la Merced, la cual dicen ha ganado en espacio, a la vez que ha perdido en sombra, los hermosos bancos marmóreos, los desniveles que circundaban el obelisco, los guijarros, los kioscos y los palomares. Si bien las obras no se finalizarán hasta octubre lo cierto es que la obra ha contribuido innecesariamente a la pérdida de algunos elementos señeros de tan importante espacio cívico.

lunes, 22 de noviembre de 2010

¡Peligro, derribo a la vista!







Dado el historial cuasi delictivo del que se ha hecho gala en el centro histórico en los últimos meses, mucho me temo que hay motivo de preocupación. De este inmueble de la calle San Juan ya hablamos en enero de 2009 por encontrarse en un estado de creciente abandono. Ello ha dado sus frutos, y tras ser emitida la correspondiente licencia de obras se va a proceder al derribo de al menos su interior, más de lo mismo.

Así se perderán escalera y patio, y ello rezando porque no ocurra como en calle Marqués, una vez derribado el interior apenas apuntalamos la fachada, y ésta se cae sóla, o como en calle Mariblanca (por cierto edificio muy parecido al que comentamos hoy), ante el cual no se dignaron ni por preservar la hermosísima fachada.
Estaremos atentos a ver con qué excusa vienen esta vez para seguir derruyendo nuestros pedazos de historia. Pero las elecciones están cerca, ¡menudo panorama político que tenemos!

A todo esto, ¿a quién vota uno si todos son cómplices de esta atrocidad urbanística?

domingo, 4 de abril de 2010

Calle Fernán González











Situada junto al mercado provisional de Atarazanas y junto a la antigua calle Camas, la calle Fernán González, es sin duda una de las más alteradas de nuestro centro histórico.

Esta antigua vía que comunicaba la calle Cisneros con la calle Marqués estaba jalonada por buenos ejemplos de arquitectura doméstica de la Edad Moderna. Así en los fondos del archivo Temboury encontramos imágenes de un interesantísimo patio datado en el siglo XVI que por desgracia ya no existe. Hoy en día la mayor parte de la calle está ocupada por horribles bloques de pisos en un lado, mientras que en otro encontramos el mercado provisional de Atarazanas a la espera que sea retirado.

Asimismo a la entrada de la calle, el Ayuntamiento derribó hace unos años una casa del siglo XVIII (en cuyos bajos se encontraba una famosa churrería hoy traslada unos metros más abajo) con interesantes canalones y piezas de cerámica coronando el conjunto, con el fin de dejar paso para el acceso de los vehículos tras la construcción del parking de calle Camas.

En otra de las imágenes pueden observar la esquina con la calle Marqués (a la derecha pueden ver parte del edificio recientemente derruido en calle Marqués), además de otro sito en esta misma calle (al fondo de la imagen) haciendo esquina con la calle Mezquitilla, que por su estética corresponde al siglo XVIII (hoy también inexistente).

En último lugar tienen otra imagen más de la casa recientemente derruida en calle Marqués.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Derribo del edificio de la calle Marqués






Hace justamente un año (el 24 de Febrero de 2009), comentábamos la situación lamentable en la que se encontraba este bello edificio. Justo un año después nos lamentamos de que la amenaza acabó cumpliéndose, así a principios de esta semana la fachada del inmueble (el interior ya lo había sido hace varias) fue derribado en su totalidad.

En las catas que se realizaron sobre la fachada principal se han rescatado algunas pinturas murales las cuales esperamos que sean reintegradas en el mismo solar.

Curiosamente en el la licencia de obras que colgaba de sus muros, se podía leer claramente "derribo parcial", algo que no acabo de comprender, cuando finalmente ha sido derruido en su totalidad. Asímismo se da la "casualidad" que en catálogo de edificios protegidos del PEPRI, la entrada referida a este inmueble se encuentra bloqueada -cosa que no ocurre con el resto de los edificios protegidos-.

Este tipo de actuaciones no pueden más que producir serias sospechas sobre la administración.

miércoles, 27 de enero de 2010

Calle Tomás de Cózar








Al igual que lo comentado en la entrada anterior con respecto a la Judería, la calle Tomás de Cózar entró hace ya décadas en un proceso de degradación que ha desembocado en su práctica destrucción.

La vía conserva el trazado irregular de época medieval (que bordeaba parte del recorrido de la muralla) y mantenía algunos edificios del siglo XVIII, de los cuales prácticamente sólo se conserva uno que gracias a la iniciativa privada -que instaló en él unos baños árabes-, lo rehabilitó junto con las interesantísimas pinturas murales que decoran sus muros.

Aunque en un estado lamentable, la vía conservaba gran parte de los inmuebles que la jalonaban. Sin embargo (y con la aprobación municipal) en los últimos dos años se ha derribado lo poco que quedaba dejando un panorama desolador. ¿De qué sirve una actuación en el acerado cuando ya se ha perdido la esencia de la calle? Aquí les dejo algunas imágenes (algunas antiguas) de la calle.

Al menos podemos felicitarnos de que en la vecina calle Medina Conde, se esté
rehabilitando un edificio del siglo XVIII para instalar viviendas respetando la organización interna del inmueble.

Iniciativas de este tipo se necesitan con urgencia en una ciudad tan castigada por la especulación. Os recomiendo este blog donde hay dos vídeos de esta calle, en ellos se puede observar un torreón mudéjar que "asoma" entre la destrucción de un solar, a la espera de ser rehabilitado o que la desidia se cebe con él hasta que se derrumbe.

http://www.farfanestella.es/wordpress/?tag=malaga

martes, 26 de enero de 2010

Torreón mudéjar y Judería









Este antiguo torreón pese a ser de estilo mudéjar fue construido durante la época barroca, más de un siglo después de la construcción de la cercana torre mudéjar de la iglesia de Santiago. Ello nos habla de la coexistencia de tradiciones constructivas a lo largo del tiempo en nuestra ciudad.

Su situación en una de las arterias principales de la Málaga en la Edad Moderna (la antigua calle Real –hoy de Granada-, a través de la cual los Reyes Católicos hicieron su entrada triunfal tras la conquista cristiana del 19 de Agosto de 1487) hace de este edificio un lugar singular en el actual entramado urbano.
Hasta la destrucción de la zona por parte del Ayuntamiento desde el año 2004 (en el contexto del plan de intervención sobre la Judería), el entorno guardaba características propias de la ciudad medieval. Así se eliminaron los adarves (calles sin salida de tradición islámica) que se encontraban junto al torreón y se procedió a la comunicación entre las calles Granada y Alcazabilla con la apertura de una nueva plaza (plaza de la Nieve) y la construcción de una sinagoga y Museo Sefardí. Ante estas actuaciones cabe preguntarse si es necesario reinventar un pasado a costa de destruir lo poco que quedaba de la judería.

En cuanto al torreón propiamente dicho, fue despojado de todo el edificio en el que estaba inserto, se le derribó una fachada y se “hormigonó” todo su interior dejando un gran ventanal lateral que altera sustancialmente el edificio original. Además la torre ha perdido la estructura de madera que sustentaba el tejado, en definitiva podemos hablar de un atentado contra el corazón de la ciudad con la práctica destrucción de la judería, aquellas calles que allá por el siglo XI vieron nacer al filósofo y poeta Ibn Gabirol.

En las imágenes pueden ver una visión actual del torreón mudéjar, junto con otras dos de las obras y una de la primera mitad del siglo XX.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Reforma de Calle Granada y Plaza del Carbón







La reordenación de las calles Granada, plaza del Carbón y del Siglo ha sido una de las grandes actuaciones urbanísticas llevadas a cabo por el Ayuntamiento en la zona. Sin embargo la solución levantó un gran número de críticas ciudadanas entre otras cosas por el adoquinado a base de cilindros marmóreos, que, colocados a distinta altura, ha provocado no pocos tropiezos y caídas, además de tender a acumular suciedad.
A esto se sumó la radical transformación de la Plaza del Carbón, la cual perdió la antigua “fuente de la olla” para dar paso a tres fuentes modernas y de escasa consonancia con el rincón que ocupaba su predecesora.

A día de hoy esta actuación se encuentra bastante dañada en distintos puntos, así la imagen que ahora presenta deja mucho que desear con antiestéticos parcheados. Un ejemplo más de una gestión municipal muy discutible, total a la hora de malgastar el dinero público, pocos miramientos se tienen aunque la calidad sea de lo más discutible.

La otra imagen corresponde a una visión de la “fuente de la olla” y el nuevo aspecto de la plaza.

martes, 28 de julio de 2009

Se cumplió la amenaza




Como anunciábamos el pasado 4 de Diciembre uno de los pocos adarves existentes en Málaga esperaba que la piqueta se cebase con él. Ese día ha llegado y hoy se ha procedido a la demolición de la mayor parte de las casas de la calle Muro de las Catalinas y del adarve que daba a la calle Andrés Pérez.


La zona, bastante degradada y foco de la prostitución malagueña desde la propia reconquista de la ciudad (de hecho la iglesia de San Julián fue construida sobre la antigua mancebía de la ciudad) pretende dar paso a nuevas viviendas sociales a costa de la destrucción del patrimonio. De hecho hace algunos meses aparecieron pinturas murales barrocas en uno de los inmuebles de esta vía.
Asímismo se pretende abrir una nueva plaza y varias calles en la zona, me pregunto qué necesidad tenemos de reinventar el centro histórico de la ciudad cuando lo verdaderamente necesario es una correcta rehabilitación.
La imagen corresponde a una vista aérea de la zona, la calle Muro de las Catalinas es la segunda que pueden observar horizontalmente desde arriba. Ya sólo podemos esperar que las nuevas construcciones se sepan adaptar a este espacio.

domingo, 26 de abril de 2009

Calle Cuartelejos y aledañas






Hoy en día al referirnos al barrio del Perchel se tiende a pensar en la zona de la iglesia del Carmen y calles próximas, pero el Perchel era mucho más al menos hasta que la prolongación de la Alameda lo partió en dos haciendo desaparecer entre otros muchos elementos la hermosa plazuela de San Pedro y dejando la iglesia homónima claramente descontextualizada en su nuevo entorno.
Volviendo a las cercanías de la iglesia del Carmen tenemos algunas vías jalonadas por construcciones civiles decimonónicas en un estado verdaderamente lamentable a la espera de correr la misma suerte que otras decenas de construcciones (entre ellas los dos edificios derribados en la calle Ancha y que al parecer pertenecían a la madre del Alcalde).
Tras haberse perdido muchos ejemplos de viviendas populares, en algunos casos aunque se han llevado a cabo actuaciones que han sabido integrarse en el lenguaje de las calles, lo cierto es que otro buen número de las promociones recientes son auténticos atentados contra el barrio, se hecho hubo una movilización ciudadana para evitar la construcción en la calle Ancha de un edificio que alteraba sustancialmente la vía.
Mientras tanto se está a la espera de conocer el proyecto de la nueva Casa Hermandad de la Misericordia y el diseño que impondrá el Ayuntamiento, según algunas voces la intención de la Cofradía era diseñar un edificio junto a la actual iglesia del Carmen siguiendo un estilo acorde con la fachada, según estas fuentes el Ayuntamiento pretendería un diseño actual del edificio al estilo del futuro mercado del Carmen, que pese a ser una solución atrevida desentona en su entorno sustancialmente.
Llegados a este punto debería reclamarse una mayor preocupación por parte del Consistorio, de conservar y rehabilitar uno de los barrios con más solera de la capital.

miércoles, 1 de abril de 2009

Calle Parras












Situada en el entorno de la iglesia de San Felipe Neri ha pasado en poco tiempo a ser una más entre esas calles olvidadas primero y destruida después. Tras el derribo de la mayor parte de los inmuebles que la jalonaban, se llevó a cabo la pertinente excavación arqueológica de la vía que dio como resultado el hallazgo de un buen número de hornos cerámicos musulmanes desde al menos el siglo XI en adelante (uno de los cuales se logró extraer para ser “expuesto” en el futuro). Los edificios situados en esta vía correspondían a los siglos XVIII y XIX, y constituían buenos ejemplos de la arquitectura popular de la época, por ejemplo la antigua casa de niños Expósitos (hoy sede del Centro cultural de la Generación del 27), cuya fachada aparece decorada con pinturas murales dieciochescas, al igual que debió ocurrir con otras casas hoy ya desaparecidas.
La imagen de la calle hoy en día responde a arquitecturas actuales (con las viviendas sociales frente a la iglesia) y otra serie de promociones que han alterado la fisonomía de la calle. Entre las nuevas edificaciones hoy en día se mantiene en un estado deplorable la casa nº 34 a la espera de correr la misma suerte que corrieron todas las colindantes.
Pese a ello siempre hay excepciones, como la iniciativa privada que ha rehabilitado una casona del siglo XVIII frente a la iglesia de San Falipe Neri (con preciosos frescos en su fachada) para destinarla al Museo del Vidrio, el cual abrirá sus puertas próximamente. En momentos como éste, se agradece encontrar individuos con la sensibilidad de valorar el patrimonio y ponerlo en valor, otros muchos deberían tomarlo como ejemplo.

lunes, 9 de marzo de 2009

Calle Cañón y entorno
















La calle Cañón situada a las espaldas de la catedral es una de las más desconocidas para buena parte de los malagueños. Se trata de una vía con un trazado irregular y bastante angosta. Lo cierto es que es una práctica ruina en su conjunto pese a lindar con la cabecera de la catedral y tener a sus espaldas edificios tan singulares como puedan ser la casa de Pedro de Mena (que está siendo sometida a una intervención que ha llevado a la pérdida de elementos originales) y el palacio de Villalcázar (en la cortina del Muelle), hoy sede de la cámara de comercio, cuya rehabilitación excesiva hizo que se perdiese parte de la decoración pictórica correspondiente al siglo XVIII que decoraba su fachada entre otros elementos.
Las imágenes antiguas están extraidas del archivo Temboury y muestran elementos hoy desaparecidos como la fuente que se encontraba hasta los años treinta en la calle Cañón.
Sería interesante rehabilitar esta vía respetando su trazado y arquitectura.

martes, 24 de febrero de 2009

Calle Camas




La calle Camas fue hasta hace unos años uno de los lugares más típicos de Málaga pese a su ambiete decadente. Su nombre hace referencia a las posadas que se establecieron en su entorno desde la Reconquista, aunque finalmente se lo acabó relacionando con la prostitución. De este pasado apenas queda hoy el actual Museo de Artes y Costumbres Populares en el antiguo mesón de la Victoria, un bello edificio del siglo XVII hoy en día aislado en su entorno tras la demolición de su construcción colindante, el patio de "los Díaz" edificio singular del siglo XVIII.
Tras la completa destrucción de la vía, se abrió la actual plaza que hoy en día ocupa el mercado "temporal" mientras se rehabilita el de Atarazanas. En las excavaciones del solar apareció un embarcadero de época romana -hay quien dice que podría tratarse de un puerto incluso-, además de importantes restos musulmanes, todos ellos destruídos para la construcción del parking que es lo que sí deja dinero en las arcas municipales y no la cultura.
Esperemos que el edificio de la imagen sito en la calle Marqués soporte el abandono y la desidia de sus propietarios así como las ansias destructivas de los constructores. Se trata de un bellísimo ejemplo de arquitectura civil de finales del siglo XVIII o principios del XIX, con un balcón corrido en el primer piso, siendo individuales los del segundo. Sería desable una buena rehabilitación que a su vez eliminase la farola que tanto contribuye a romper el lenguaje de la construcción y que salvase para Málaga otro de sus retazos de su maltrecha arquitectura civil. La calle Camas ya pasó a la historia y poco puede hacerse ya por ella.

lunes, 26 de enero de 2009

Entorno de calle Ollerías y Cristos






El nombre de esta céntrica calle malagueña deriva de los olleros que durante la Edad Moderna se instalaron en ella para ejercer su oficio. Sin embargo la zona era al menos desde época taifa el principal centro alfarero de la ciudad, excavaciones en la propia vía y en la vecina calle Parras así lo atestiguan. La calle pese a haber sido objeto de intervenciones realmente criticables, conserva algunos interesantes ejemplos de la arquitectura civil deciochesca, como pueden ser la sede actual de la iglesia evangélica o la casa nº 15. Por otro lado podemos observar una bella portada monumental que abre paso a través de una reja de forja a una callejuela perpendicular a la calle Ollerías, su estado es lamentable aunque bastaría con una sencilla restauración para adecentarla. El resto de las imágenes corresponden a la calle Cristos, la casa nº 25 de la calle, y a la fuente del mismo nombre. Pese a que esta última fue reparada hace pocos años, lo cierto es que presenta una imagen muy deteriorada, rodeada de grafitis y con palpables humedades sobre el paredón de ladrillos, por no hablar de la taza de mármol a la cual le faltan algunos fragmentos. Esta fuente forma parte de la distribución de aguas a la ciudad tras la finalización del acueducto de San Telmo. Por último llamar la atención sobre la vivienda colindante, la cual según la cartela sobre la puerta corresponde a 1835. Seguramente corra la misma suerte que su edificio colindante, sobre cuyo solar se levantó una construcción actual, que sin guardar la estética de la calle, cubrió la fachada de mármoles a la vez que retranqueó la calle, con la consiguiente pérdida del encanto que este lugar tuvo en otro tiempo. (la imagen antigua está tomada de malagaenblancoynegro)

miércoles, 14 de enero de 2009

Remodelación calle Alcazabilla



La calle Alcazabilla se encuentra en el verdadero germen de la ciudad de Málaga, las excavaciones realizadas tanto en el teatro romano, jardines de Ibn-Gabirol, Museo Picasso y en la propia vía así lo atestiguan. La intervención arqueológica llevada a cabo durante los últimos meses han venido a confirmar este dato. Aunque en buena parte se pretendía encontrar el muro de cierre posterior a la Scena del teatro y documentar la monumentalización del espacio, los resultados parecen no haber sido del agrado de las administraciones. Si bien se han encontrado algunos silos medievales, un ninfeo o estructura hidráulica de época romana realizado con opus signinum, y algunas piletas para el garum entre otras estructuras y materiales muy variados, la "entidad de los restos no hace recomendable su conservación", por ello se ha procedido a taparlos y a continuar con la remodelación de la calle. La imagen que tienen ante ustedes es el proyecto que se llevará a cabo, a mi juicio un espacio frío, ambiguo e impersonal que por mucho que pretendan no ayuda a resaltar el conjunto Alcazaba-Teatro Romano. Por otro lado se sabe los intereses de algunas cofradías radicadas en la vía para impedir ver alterados sus recorridos procesionales una vez al año. El resultado el de siempre, Málaga pierde una buenísima oportunidad de añadir a su catálogo cultural un espacio para la comprensión de su propia evolución histórica.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Adiós a los adarves


Después de la desaparición de algunos de los últimos ejemplos de este tipo de calle de clara raigambre islámica en la calle Granada, este caso junto a la calle Andrés Pérez, cuenta los días para que la piqueta se cebe con él, la causa como siempre es el progreso, en este caso se habla de abrir una plaza al otro lado del pequeño edificio que hace de fin del callejón.
Una verdadera lástima, aún se está a tiempo de fotografiar.
ps: gracias por la imagen a J.L.López