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viernes, 19 de septiembre de 2014

Brutal intervención sobre la casa dieciochesca de la calle Santiago nº4

Vista parcial de la fachada antes de las obras.

Vista de la portada y eje derecho con los cierres de madera.

Aspecto actual del edificio, prácticamente demolido y despojado de gran parte de sus elementos.


Era cuestión de tiempo que el inmueble número 4 de la calle Santiago sufriera los envites de la ignorancia, el sinsentido de administraciones negligentes y la falta de técnicos y profesionales con alguna sensibilidad patrimonial.

Se trataba de una de las últimas viviendas históricas no intervenidas en el entorno de la denominada "judería" . Un edificio correspondiente a mediados del siglo XVIII entre medianeras, compuesto por planta baja más dos alturas. La primera planta aparecía recorrida por un amplio balcón alabeado corrido sobre tornapuntas que abarcaba toda la anchura de la construcción. En esta altura se abrían dos vanos, estando cerrado el derecho por un hermoso cierro de carpintería (correspondiente al siglo XIX).

En la segunda planta hay tres arcos ciegos donde se abrían  balcones cuadrados de escaso vuelo, con otro cierro en el derecho.

Destacaba la hermosa portada de mármoles y ágata en varios colores muy elaborados, que actualmente se encuentran desaparecido al igual que la mayor parte de los elementos decorativos de la fachada. Así, en la demolición se ha perdido prácticamente el 90% del conjunto, escaleras, vigas y posibles ménsulas, tejas, recogeaguas vidriados, etc.

Además el edificio comunicaba por atrás con otra vivienda dieciochesca (en el adarve medieval del número 74 de calle Granada) ya demolida para dar lugar a uno de los mayores horrores urbanísticos de los últimos años, los edificios que hoy integran la denominada plaza de la Judería, todos obra de Iñaki Pérez Lafuente. Véase entrada anterior

Seguramente la "salvación" de la fachada sea fruto de la presencia en la misma de pinturas murales con arquitecturas fingidas enmarcando los vanos de las plantas superiores. De no ser por las pinturas la demolición del edificio habría sido completa, pues pese a la antigüedad del inmueble, sus valores artísticos y ambientales, nadie se preocupó nunca de otorgarle un grado de protección arquitectónico.

Se da la circunstancia que uno de los propietarios del inmueble es Javier Imbroda -director técnico del área de Deporte- quien además recibió una cuantiosa ayuda económica 13.889 euros) del IMV destinada a la rehabilitación del inmueble (entiéndase fachadismo). Además la licencia de obras permite la adición de una nueva altura al conjunto, algo que ya es la tónica común en este tipo de actuaciones, desvirtuándose la imagen del conjunto y de su entorno (un Bien de Interés Cultural como es la vecina Iglesia de Santiago.

A estas alturas sólo podemos esperar que tras la intervención  sobre el solar, sean reintegrados el mayor número de elementos originales al conjunto, tras el desastroso tratamiento que se ha dado hasta ahora a un edificio tan interesante como era éste.

martes, 13 de agosto de 2013

Se inician las obras del hotel en calle Vendeja con la demolición del edificio del siglo XVIII


Vista del conjunto tras las demoliciones.

Se veía venir, una vez más se han violado las normas y finalmente se ha conseguido el objetivo meramente especulativo que únicamente perseguía el aumento de la edificabilidad del suelo a toda costa.

Así en estos días se ha procedido a la completa demolición del edificio del siglo XVIII situado en el número 4 de la calle Vendeja pese a que contaba con pinturas murales del tipo textural (fingiendo el despiece de los ladrillos) y al vaciado del edificio del siglo XIX contiguo al anterior.

No me voy a preguntar dónde han ido a parar las vigas, ménsulas barrocas, balcones, rejerías y tejas del conjunto, es un secreto a voces en esta ciudad (sus gestores deben pensar que tenemos patrimonio de sobra para derrochar).

Vista de las pinturas murales interiores.
La demolición nos ha deparado una sorpresa, la presencia de pinturas murales en el interior de la fachada que se abre a la calle Trinidad Grund, seguramente coetáneas a la construcción del edificio. Lo curioso de ello es que es uno de los contados ejemplos (por no decir el único tras la demolición de la casona sita en calle Mariblanca número 10) de pinturas murales en el interior de edificios. Estas pinturas reproducen arquitecturas fingidas y no es aventurado decir que tanto por el cromatismo (blanco, negro y rojo) como por su composición se acerca mucho a los modelos de pinturas pompeyanas. Tengamos en cuenta que para la fecha en que se construyó la casa hacía pocos años que se habían iniciado las exploraciones e investigaciones en la antigua ciudad de Pompeya gracias al entonces Rey de Nápoles y luego de España Carlos III. Además se percibe la presencia de una antigua bóveda sobre estas pinturas que seguramente estaría igualmente decorada antes de ser destruída. La presencia de este tipo de pinturas en un edificio de clara vinculación con el puerto, nos habla de la presencia de burgueses permeables a las modas e ideas ilustradas de finales del siglo XVIII en Málaga.

Mucho me temo que dada la nula sensibilidad de la que se ha hecho gala hasta la actualidad, estas pinturas vayan a conservarse, por ello vamos a dirigir una carta a la Gerencia Municipal de Urbanismo para interesarnos por el tema.


Pese a que el edificio ostentaba de “per se” un Grado II de protección Arquitectónica, se ha procedido a su completa eliminación de este conjunto arquitectónico, Málaga ganará un pastiche y habrá perdido para siempre otro pedazo de su historia.

jueves, 6 de junio de 2013

Próxima demolición de tres edificios históricos en Málaga

La noticia parece corresponder a una crónica de guerra, sin embargo sucede en pleno primer mundo, en el cosmopolitismo malacitano del siglo XXI: “Urbanismo permite la demolición de tres edificios históricos en el Centro de Málaga”, el quid de la cuestión quizás resida en el número “3”, pues desde hace décadas nos tienen acostumbrados a un lento pero incesante goteo de agresiones puntuales (legales e ilegales) contra el Patrimonio Histórico-Artístico de nuestra ciudad.

La lista de convocados a tan macabra reunión son tres inmuebles situados en diferentes puntos de nuestra ciudad, dos a intramuros (almendra histórica), calle de los Mártires y Tomás de Cózar, y otro en una de las zonas de expansión de la ciudad a partir del siglo XVI, en la calle Altozano (entorno de Lagunillas-Cruz Verde).


Fachada principal del edificio de calle de los Mártires 10.
El edificio condenado en la calle de los Mártires nº 10 se prolonga además por parte de la vecina  San Telmo, justo a las espaldas del mamotreto de muy dudosa calidad artística que es la ampliación trasera del Museo Carmen Thyssen. Más que de un inmueble habría que diferenciar dos partes. La fachada principal (la que da a la plazuela de los Mártires) se corresponde con una obra de finales del siglo XIX de estilo decimonónico burgués con una planta baja más dos alturas (B+2) separadas éstas por una línea de imposta.

En esta fachada se abren tres balcones volados por planta, contando todos ellos con una hermosa rejería de fundición con motivos geométricos. En la planta baja destacan (pese a las intervenciones que sufrió) sendas ventanas, a ambos lados de la puerta principal, con rejas a juego con las de los balcones.

La fachada que se abre a la calle San Telmo parece corresponder a un momento previo, quizás de finales del siglo XVIII  a juzgar por el tipo de balcones que presenta (de una factura más propia de esta centuria) y por la fábrica de su fachada en la que parece advertirse la presencia de pinturas murales delimitando el despiece de los ladrillos de la fachada. Quizás para guardar el ritmo de la composición de esta fachada, el que debía ser el vano central aparece sólo insinuado sobre el paramento, abriéndose pues dos únicos huecos por altura, siendo los de la primera planta balcones con un vuelo mayor que los de la segunda.

Tras años de abandono ni el denominado “efecto Thyssen” ni el propio Ayuntamiento, han logrado evitar que la propiedad del mismo se haga cargo de la conservación del inmueble, todo lo contrario, las ventanas abiertas denotan una estrategia clara de arruinar el conjunto para hacer más factible su demolición.


Fachada a calle San Telmo



Tomás de Cózar 15

 El segundo de los edificios es el número 15 de la calle Tomás de Cózar. Si exceptuamos los baños árabes es la única casa de la acera impar que pervive en esta importante vía que hasta hace pocos años acogía un buen número de edificaciones de gran calidad artística correspondientes a los siglos XVII, XVIII y XIX. Seguramente se trate de una vivienda de principios del siglo XIX o algo anterior; una casa totalmente descontextualizada de su entorno que de per sé no parece contar con características que justifiquen su conservación. Sin embargo la calle entera en su conjunto bien hubiese merecido un plan de mejora de sus inmuebles que sin duda hubiese preservado dignamente un conjunto urbano de gran importancia en nuestro centro Histórico. Sin embargo se optó por lo fácil, dejar que las casas se arruinasen, que unos pocos expoliasen sus materiales y que esta vía desapareciese prácticamente por completo. La vivienda en cuestión cuenta con planta baja más una altura (B+1), con un vano de entrada, ventana enrejada en el bajo, y un sencillo balcón volado en la primera altura. El interior se articula en torno a dos pequeños patios de luz.


Patio de calle Tomás de Cózar nº15.



Vivienda de calle Altozano nº18

El último de los condenados es el número 18 de la calle del Altozano. Se corresponde con una vivienda dieciochesca típica de la arquitectura popular de las muchas que había en esta calle hasta que fue prácticamente arrasada para acoger viviendas sociales. Lo cierto es que a la hora de autorizar la ruina del inmueble, desde la Gerencia de Urbanismo se han limitado a dar por hecho una cronología que en absoluto se corresponde con la de la casa. Así se han remitido a los datos del catastro y han concluido que el edificio databa de 1870 como bien se indica allí. Se echa en falta un poco de rigor por parte de una administración que debe hacer velar por el cumplimiento de la normativa y que debe gestionar los asuntos públicos, no haber hecho ni una simple inspección ocular del inmueble con el fin de determinar si éste era efectivamente más antiguo o contaba con elementos de interés. A la vista de los hechos desde este blog hemos puesto en conocimiento de la Gerencia de Urbanismo, que esta casa cuenta con pinturas murales al menos del tipo arquitectónico, con lo cual como mínimo su construcción se produjo unos cien años antes de lo que figura en el catastro.
 
Presencia de un fuste bajo las capas de cal
Fachada a calle San Cayetano
La vivienda consta de planta baja más una altura (B+1) cubierta por un tejado a dos aguas de teja árabe. La fachada principal tiene entrada a la vivienda y una puerta cegada a un local comercial. En la primera planta se abre un sencillo balcón volado y una ventana enrejada. La otra fachada da a la calle San Cayetano y es de mayor tamaño. Aquí los vanos de la planta baja están cegados, mientras que en la primera encontramos un balcón volado y sendas ventanas dispuestas de forma irregular. Es de destacar la presencia del recogeaguas de cerámica vidriada en verde y de un artístico farol de forja en la calle San Cayetano.


Los motivos que se esgrimen para autorizar la demolición de estas tres interesantes construcciones es el de la ruina económica (no técnica). Lo cierto es que es llamativa la incapacidad del Ayuntamiento de Málaga para recurrir a los mecanismos legales que garantizarían la salvaguarda de estos edificios, es decir la expropiación forzosa cuando se demuestra la inacción por parte de la propiedad o cuando ésta realiza labores encaminadas a conseguir la ruina del inmueble. Sin embargo el no recurrir a estos cauces es ya de por sí sintomático de que poco o nada se preocupa por el Patrimonio local más allá de si hay o no presupuesto para ello, pues en Málaga como en otros muchos lugares sí que hay arquitectos y promotores honestos y comprometidos con el gran tesoro que tienen entre sus manos. Es así de simple, el Patrimonio (en estos casos privado) debería ser entendido como un bien público que trasciende más allá de las manos que lo detentan, por ello la propiedad debe de ser consciente de este punto, y si verdaderamente se considera incapaz de gestionarlo o mantenerlo debe de recurrir a otros organismos e instituciones que sí sepan o quieran velar por el mismo más allá del afán meramente especulativo.

viernes, 8 de marzo de 2013

Sobre los edificios situados entre las calles Trinidad Grund y Vendeja: abandono, incendio y hotel.


Vistas de fachada sur antes de ser parcialmente demolida, estado actual y edificio decimonónico.

Estado actual de la fachada norte.

El pasado día seis los medios locales se hacían eco del aparatoso desprendimiento de parte de la cornisa del llamado “Palacio de Trinidad Grund” en la fachada que da a la calle Vendeja con importantes daños a los vehículos estacionados en la calle. Lo cierto es que muchos (entre los que me incluyo) hacía tiempo que dábamos por salvado este interesantísimo edificio de finales del siglo XVIII tras la “esmerada” rehabilitación de la que fue fruto hace relativamente poco. Pese a lo aparatoso de los daños en la vía pública parece ser que no hay que temer por la integridad de este espacio situado entre las calles Trinidad Grund y Vendeja, es decir en los límites naturales de la ciudad a finales del siglo XVIII.

Sí nos preocupa, y mucho, el proyecto que contempla la construcción de un hotel en el número 3 de esta misma vía, con fachada a la calle Vendeja (número 4) y el edificio que hace esquina con la plaza de la Marina (número dos de calle Vendeja). Se trata pues de dos conjuntos diferentes en lo cronológico y en lo arquitectónico. El primero de ellos corresponde con una amplia casa barroca con fachada a las calles Trinidad Grund  (antigua del Peligro) y Vendeja construida a finales del siglo XVIII, por ello es prácticamente coetánea a la construcción del paseo de la Alameda sobre un arenal que existía frente a las murallas de la ciudad. Por ello, en el momento de su construcción, los edificios de esta calle eran los más meridionales de la ciudad, prácticamente junto a su puerto. Por ello no sería extraño conectar su construcción con la pujante burguesía que a finales del siglo XVIII floreció en Málaga y cuya principal baza era el comercio marítimo. De esta vocación comercial nos da cuenta la presencia tanto aquí como en otros muchos inmuebles de la zona (existentes o demolidos) de espacios destinados al almacenaje de géneros con el fin de ser redistribuidos posteriormente.

Tipológicamente habría que distinguir entre las dos fachadas del conjunto, siendo la principal y más ornamentada la que hoy se abre hacia la calle Trinidad Grund. Pese a ello este espacio ha sido fruto de un mayor número de intervenciones que han desvirtuado su imagen con la práctica desaparición del bajo y la modificación de algunos huecos en las superiores. La fachada se compone bajo más dos alturas (B+2), separados por líneas de imposta. En cada planta se abren cinco huecos. La portada de acceso se encuentra descentrada hacia la izquierda del conjunto. En el primer piso se abren cinco balcones alternándose los cierres panzudos con otros de perfil rectangular, mientras que en la segunda éstos son volados volviéndose a romper el eje de simetría al haberse eliminado uno de ellos. El conjunto se cerraba con el característico recogeaguas de cerámica verde y blanca, ya prácticamente perdido. Traspasando la portada existía un zaguán que daba paso a un pequeño patio al que se abrían balcones y que conectaba con la parte trasera del edificio. Bajo las sucesivas capas de cal se puede apreciar la presencia de pinturas murales que decoraban esta fachada.

Fachada norte en 1998. Fuente: Coaat.

La fachada sur del conjunto era de mayor sencillez, se componía también de planta baja más dos alturas (B+2) separadas por líneas de imposta. En cada altura se abrían cinco huecos, estando los dos de la izquierda contenidos en sendos balcones corridos mientras que los otros tres eran preñados y de perfil curvo en la primera planta (habiéndose arrancado), y volados en la segunda. Esta fachada cuenta con pinturas murales de tipo textural  (a base de líneas rehundidas en el paramento que enmarcan los ladrillos). Para proceder al desescombro del interior del conjunto se demolió la parte izquierda de la fachada.

Fachada sur en 1998. Fuente: Coaat.

En sus últimos años este edificio acogió diversos, fue casa de vecinos, tesorería de la seguridad social, pensión y gimnasio. Pese a ello se mantuvo en un estado de conservación aceptable hasta que fue abandonado a finales de los años noventa.

El otro edificio que compone el conjunto se encuentra haciendo esquina entre las calles Vendeja y Plaza de la Marina, data de finales del siglo XIX, siendo de estilo decimonónico burgués. Se trata de una construcción de planta baja más tres alturas (B+3). La fachada que da a la calle Vendeja es la mayor y más ornamentada. Cuenta con cuatro balcones volados por planta teniendo hermosos cierres de madera los de los extremos, mientras que los centrales aparecen decorados con recercos y sobredintes moldurados. La fachada a la Plaza de la Marina por su parte cuenta con tres balcones volados por altura.

Tras años de abandono, este conjunto fue adquirido con el fin de poder ser demolido y aumentar sustancialmente la edificabilidad en su solar (sobre todo en los edificios dieciochescos). Pese a contar con Protección Arquitectónica I (modificada y rebajada hasta tres veces para el encaje de los distintos proyectos), su propietario intentó sin éxito sacar adelante un proyecto de viviendas de lujo que chocaba con la protección del inmueble. Así las cosas en el año 2007 sufrió un aparatoso incendio (provocado) que prácticamente destruyó el conjunto (afectó sobre todo a las crujías que dan a la calle Trinidad Grund).Desde entonces lo único que se ha hecho para garantizar la conservación del mismo ha sido estabilizar las fachadas, terminándose de arruinar en este tiempo aquello que el fuego no consiguió. En el año 2008 el Ayuntamiento incluyó estos edificios en el “registro municipal de solares”  sin que desde entonces haya sabido encontrar una solución que garantizase efectivamente la conservación de un inmueble con protección arquitectónica.

Recientemente se ha conocido que el grupo hispano-norteamericano “Hurar Investment Group” se había hecho con estos inmuebles con el objetivo de sacar adelante un proyecto hotelero y comercial para este espacio. El proyecto contempla la demolición y el aumento de la altura de la fachada del edificio del siglo XVIII que da a la calle Vendeja, y ceñirse a la normativa para respetar del conjunto lo estrictamente necesario e intentar aumentar la edificabilidad todo lo que se pueda.

Desde estas líneas exigimos al Ayuntamiento de Málaga y a la Conserjería de Cultura de la Junta de Andalucía que exijan el cumplimiento estricto de la normativa en cuanto a la protección de este conjunto de inmuebles y que se ponga coto al afán puramente especulativo de algunos promotores a consta de valiosos vestigios del pasado de nuestra ciudad.


miércoles, 26 de septiembre de 2012

Apreciación respecto a la demolición del nº8 de la calle Postigo de Arance




Después de habernos constatado de que se había llevado a cabo la demolición del nº8 de la calle Postigo de Arance nos hemos preocupado de recabar todos los datos posibles relativos al caso. Por ello la pasada semana nos reunimos con un técnico de la Gerencia de Urbanismo para conocer si se habían llevado a cabo las pertinentes catas en la fachada de dicho inmueble destinadas a la documentación de pinturas murales. Efectivamente estas catas fueron realizadas y según el informe emitido por la empresa correspondiente, no se documentó la presencia de pinturas murales en la fachada, esfumándose la única posibilidad de haberle otorgado alguna protección arquitectónica al conjunto antes de llevarse a cabo su demolición.

Por otro lado tal y como apunta el arquitecto Antonio Díaz, este edificio era simétrico con el siguiente de la vía, es decir el nº10, debiéndose entender ambos inmuebles como un conjunto “unitario”, si bien es cierto que las sucesivas reformas que ha sufrido este último han alterado bastante su fisonomía como por ejemplo un recrecido en el siglo XIX o la desaparición de los arbotantes que sustentaban el balcón corrido de la primera altura.

Por ello como bien dice Antonio Díaz habría que replantear la idea que afirmaba que las fachadas de los inmuebles barrocos eran asimétricas, algo que debería ponerse en duda por la presencia de construcciones pareadas o adosadas como era el caso de Postigo de Arance 8 y 10. Lo cierto es que tras la pérdida de uno de los edificios que componen el conjunto, se pierde la concepción unitaria con la que se concibieron, dándose en muchos casos la impresión de que nos encontramos ante composiciones deliberadamente asimétricas cuando no es así.

Por lo pronto Málaga ha perdido uno de sus últimos ejemplos de “vivienda barroca pareada” sin que hasta la fecha se haya estudiado el tema en profundidad.

En la fotografía pueden observar cómo efectivamente los números 8 y 10 de la calle Postigo de Arance responden a un proyecto unitario pese a las reformas que sufrió el nº10. Fuente de la imagen: Antonio Díaz.


Desde aquí queremos agradecer a Don Antonio Díaz su valiosa aportación.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Carta para dirigir a la Gerencia de Urbanismo sobre posibles irregularidades en la demolición del nº8 de la calle Postigo. de Arance


Tras la demolición de la casa barroca de la calle Postigo de Arance nº8 hemos descubierto que el inmueble estaba registrado en el propio PGOU como "Inmueble con Pinturas Murales". Así tras la aprobación definitiva del plan en 2011, todos los inmuebles que albergaban estos programas decorativos pasaban automáticamente a contar con una Protección Arquitectónica de Grado II, es decir que se deben conservar determinados elementos de los mismos y ser integrados en las nuevas promociones.

Por ello vamos a dirigir una carta a la Gerencia de Urbanismo para conocer si se han realizado las pertinentes catas destinadas a localizar la presencia de pinturas murales en la fachada y si se han extraído otros elementos de la misma como balcones y rejerías.

Les dejo un posible modelo que pueden presentar directamente en el registro de la Gerencia de Urbanismo en el Paseo de Antonio Machado nº12. Les pido disculpas por el cambio de formato del documento al publicarse en el blog.



Nombre y apellidos: ...
DNI: ...
Dirección: ...
                                                                                                                                                         Don Javier Gutiérrez Sordo.Gerente
                                                                                                                                                         Paseo Antonio Machado, 12.                                                                               
                                                                                                                                                           
Como ciudadano de Málaga me dirijo a usted para mostrarle mi preocupación tras haberse demolido en las pasadas semanas el inmueble nº 8 de la calle Postigo de Arance de la capital, tal y como reflejaba el blog http://salvemos-malaga.blogspot.com.es/ el pasado día 18 de septiembre.

EXPONGO:

a)  Que es la Gerencia de Urbanismo el organismo municipal encargado de regir y de hacer cumplir la normativa urbanística además de expedir las correspondientes licencias de obras.
2) Que según del Plan General de Ordenación Urbana de Málaga aprobado en 2011, los inmuebles que albergan pinturas murales tienen un grado de protección II.
3) Que según el título X, capítulo segundo, sección 6 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Málaga, el número 8 de la calle Postigo de Arance albergaba pinturas murales, por lo cual antes de llevarse a cabo cualquier tipo de intervención sobre la finca era obligatorio la realización de catas destinadas a la documentación de dichas pinturas, y en el caso de aparecer, su consolidación y puntual traslado durante las obras que afectasen al edificio.
               
SOLICITO:

a)       Conocer si dado que el inmueble ya ha sido demolido, si antes de otorgar la preceptiva licencia desde esta Gerencia se obligó a la propiedad a la realización de las pertinentes catas en su fachada para documentar la presencia efectiva de pinturas murales.
b)       Conocer  si en el caso de que efectivamente existiesen estas pinturas por qué desde esta Gerencia no se ha exigido la preservación de al menos la característica fachada barroca del inmueble, dado que la aparición de pinturas otorga de por sí una protección de Grado II al inmueble según la legislación vigente. De lo contrario se habría incumplido la normativa de protección del patrimonio histórico tal y como lo refleja la legislación.
c)       Conocer si se han preservado elementos originales del edificio antes de llevarse a cabo la demolición, como las susodichas pinturas, balcones y rejerías, además de posibles elementos decorativos de su interior


Le saluda atentamente.


En Málaga, a __ de Septiembre de 2012.




martes, 18 de septiembre de 2012

Demolición de una casa barroca de la calle Postigo de Arance nº8


Vista del estado del nº8 previo a su demolición.
Vista del solar del nº8 de la calle Postigo de Arance.
Vivienda nº3, con pinturas murales, demolida en 2010. 

Hasta no hace muchos años la calle Postigo de Arance constituía una de las vías con más edificaciones barrocas del centro de la ciudad, así en ella coexistían desde sencillas viviendas unifamiliares dieciochescas (todas demolidas, como la nº 3) hasta auténticos palacios como el nº9 (con sus interesantísimas pinturas murales), que a día de hoy es el único ejemplo barroco de la calle.

Más discreto en lo ornamental pero no menos interesante era el nº8 (justo enfrente), una vivienda de planta baja más dos alturas (B+2), típicamente barroca datable en el último tercio del siglo XVIII.
La primera planta se componía de tres vanos, con balcón volado el de la izquierda, mientras que otro balcón corrido sustentado por arbotantes englobaba el vano central y derecho del conjunto, dando una visión asimétrica del conjunto.

Una línea de imposta separaba esta altura del piso superior, éste totalmente simétrico con tres balconcillos antepechados de escaso vuelo.

Tras años de abandono (con la consabida apertura de puertas y ventanas, aparición de humedades y acumulación de basuras) el estado del edificio hacía prever cual iba a ser su futuro más inmediato en una ciudad en la que “cuesta” otorgar protección a interesantes muestras de centurias pasadas y en la que se es especialmente diligente a la hora de firmar permisos de demolición.
Lo cierto es que el pasado ocho de marzo se llevó a cabo la demolición completa del inmueble sin que por parte de la administración competente se obligase al menos a conservar la fachada de tan característico edificio.

Desconocemos si dada la cronología del inmueble y su tipología, se realizaron las oportunas catas en su fachada destinadas a documentar la posible presencia en la misma de pinturas murales, teniendo en cuenta que todos los edificios coetáneos de esta calle así como de la vecina Nuño Gómez albergan o albergaban programas decorativos correspondientes al siglo XVIII. Tampoco si se han recuperado los elementos de forja de su característico balcón sustentado por arbotantes

jueves, 5 de julio de 2012

Demolición del nº 22 de la calle Cobertizo del Conde



Tal y como nos temíamos el edificio nº 22 de la calle Cobertizo del Conde ha comenzado a ser demolido esta semana tras décadas de abandono y dejadez apoyados por unas instituciones incompetentes en lo que a la salvaguarda del Patrimonio Histórico-Artístico se refiere.

Se pierde así un edificio que albergaba los únicos ejemplos documentados en la ciudad de estípites en pintura mural (tema tratado por nosotros en varias ocasiones), y se atenta nuevamente con un entorno que si bien se encuentra en un lamentable estado de conservación aún conservaba el aire y el paisaje de centurias pasadas.

Y en Málaga la ciudadanía y buena parte del mundo de la cultura en vez de alzar sus voces sobre este y otros muchos atropellos, dan la callada por respuesta.

Queremos agradecer a Laura Antúnez el habernos hecho llegar la fotografía.

domingo, 24 de junio de 2012

Futuro incierto para la casa natal de Antonio Cánovas del Castillo







“Sencillamente no tenemos dinero para ejecutar la obra y mantener el edificio en un futuro”, con estas declaraciones sentenciaba el concejal de Cultura, Damián Caneda, el futuro próximo de la casa que un 8 de febrero de 1828 vio nacer a don Antonio Cánovas del Castillo. Una interesante casa barroca con pinturas murales tanto en su fachada como (y esto es bastante poco común) en su interior, sita en el número 9 de la calle Nuño Gómez.

En febrero de 2011 dedicamos una entrada al lamentable estado en el que se encontraba este inmueble pese a que el Ayuntamiento la había adquirido y se pretendía rehabilitar. http://salvemos-malaga.blogspot.com.es/2011/02/casa-natal-canovas-del-castillo-y.html. A día de hoy, las palabras pronunciadas por el señor Caneda no pueden sino ser premonitorias de la inminente ruina y derribo del inmueble. Sobre la excusa del mantenimiento, habría que recordarle al señor Caneda que el consistorio destina una importante cantidad de dinero al alquiler de edificios y oficinas en distintos puntos de la ciudad, por ello el contar con unas instalaciones en uno de los barrios con menos equipamientos municipales no debería ser un lastre si se aplicasen criterios de ahorro y eficiencia energética en el edificio.

A día de hoy y en el contexto de una merma en los ingresos de las arcas municipales se podría entender que no hubiese dinero destinado a la rehabilitación de la casa natal de Antonio Cánovas, sin embargo pensándolo detenidamente, resulta curioso que desde el Ayuntamiento se hable de la falta de liquidez para justificar la dejadez institucional en este asunto, cuando se han “tirado por el desagüe”  más de 50.000.000 de euros, sí señores, más de cincuenta millones de euros, en lo que pasará a la historia como una de las políticas culturales más erráticas en la historia reciente. Nos referimos al fiasco de la rehabilitación de la antigua fábrica de tabacos (34.000.000 euros) para acoger las colecciones de Royal Collections -Art Natura- (institución de dudosa reputación aún antes de su llegada a Málaga) y a la compra de los antiguos cines Astoria y Victoria por cerca de 21.000.000 de euros. Tampoco queremos dejar de recordar las cifras escandalosas por las que se adjudicaron las decoraciones de los balcones del centro de la ciudad para fiestas tales como la Semana Santa y el Corpus Christi o el día de la virgen de la Victoria, (en torno al millón de euros), la iluminación en navidad que pasa por ser de las más excesivas y costosas de España,  o los gastos derivados de protocolo.

Además se nos quiere vender una rehabilitación de más de un millón de euros cuando es perfectamente posible intervenir y estabilizar el conjunto por un presupuesto mucho menor, algo que nunca harán este tipo de instituciones, más acostumbradas a presupuestos millonarios que siempre acaban beneficiando a los mismos.

En las imágenes pueden ver el lamentable estado de la casa, con cubiertas hundidas y con los restos de pinturas murales desprendidas y prácticamente perdidas.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Sobre las Tecnocasas y el barrio de las Lagunillas





Nacido en un entorno a priori adverso (en el entorno de la antigua necrópolis de la medina islámica y con zonas pantanosas al pie de la colina del Ejido), el barrio de las Lagunillas surgió al amparo del desarrollo urbano que vivió la zona intermedia entre el Convento de los frailes Mínimos de la Victoria y el centro urbano desde inicios de la Edad Moderna. Sin embargo no fue hasta la canalización del arroyo del Calvario y la apertura de la calle Alcazabilla cuando la zona gozase de un mayor esplendor. Así desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX el entorno de las calles Altozano-Cruz Verde y Lagunillas albergó decenas de establecimientos comerciales que hicieron de la zona lugar de referencia en Málaga a la hora de hacer compras, con establecimientos que hasta hace pocos años han tenido el honor de estar entre los más antiguos de la ciudad.

A la vez el barrio adquirió una gran diversidad arquitectónica albergando diversas tipologías de viviendas de diversos estilos artísticos. Así encontramos sencillas viviendas unifamiliares, corralones o casas de vecinos, edificios propios del estilo decimonónico burgués, casas del siglo XVIII con pinturas murales, inmuebles de estilo regionalista, etc.

A partir de los años sesenta y setenta comenzó la degradación del barrio, ésta  fue acompañada de procesos de expulsión de los vecinos de la zona y del establecimiento en el mismo de viviendas sociales  a finales de los noventa que agravaron más si cabe su situación, convirtiéndose en un auténtico “ghetto” a escasos metros del centro histórico de la ciudad. El profesor de Economía y Administración de Empresas de la UMA Sebastián Molinillo se refería en los siguientes términos al proceso de degradación del “Centro”, dinámica totalmente aplicable al entorno de las calles Lagunillas-Altozano y Cruz Verde:

“La oferta comercial cambió a lo largo de los años setenta y ochenta. El Centro dejó de ser la única área comercial de la ciudad y, además, la tendencia demográfica descrita derivó en el deterioro del parque de viviendas, abandono de los espacios públicos, obsolescencia del paisaje urbano y despreocupación política consentida por la inexistencia de grupos sociales (vecinos, asociaciones profesionales, etc.) que presionasen por el mantenimiento de unos servicios e infraestructuras mínimas, que pudieran garantizar cierta calidad ambiental.”

Así a día de hoy calles enteras han desaparecido, mientras que otras como la de las Lagunillas languidecen a la espera que las denominadas “tecnocasas” se ceben con los restos de la arquitectura popular que aún conserva, pues en Málaga si no es a base de grandes planes urbanísticos, nuestros gestores se muestran incapaces de incentivar la regeneración de espacios deprimidos partiendo de pequeñas partidas presupuestarias. Pero claro, en la acotada mentalidad decimonónica de muchos, hay que intervenir de forma que “cuando la obra esté terminada, nadie reconozca ni un ápice del barrio original”. Así se arrasarán viviendas de entre los siglos XVIII y XX, se abrirán calles nuevas, y se elevarán nuevos bloques de “pisitos” en un capítulo más de la incapacidad de muchos de combinar esencias-patrimonio-modernidad y regeneración urbanas.

Formulo una pregunta ¿es posible la realización de las tecnocasas sin tener que arrasar con toda la actual trama urbana?, la respuesta es un sí rotundo. Replanteando el plan desde su concepción. Rehabilitando y poniendo en valor el barrio, respetándose las tipologías ya existentes, introduciéndose una arquitectura de calidad en los innumerables solares que pueblan la zona, favoreciendo una cohabitación respetuosa en el barrio, incentivándose la creación de una red de talleres para artesanos, la apertura de comercios y la aparición de espacios abiertos a la realización de actividades dinamizadoras de la vida del barrio.

Refieriéndonos a los corralones, algunas voces nos atacan a quienes defendemos esta tipología doméstica acusándonos de querer volver a tiempos de hacinamiento y podredumbre, algo curioso cuando en muchos casos estas afirmaciones parten de aquellos mismos arquitectos que firman proyectos de esas “microviviendas” o estudios de escasos treinta metros cuadrados que durante los años de la burbuja inmobiliaria han poblado el Centro Histórico de Málaga.

Si bien es cierto que donde antes vivían 20 ó 30 familias, hoy en día no sería posible, sí lo es el reestructurar estos espacios para dar lugar a viviendas dotadas de todos los servicios y comodidades de los tiempos presentes de forma que donde antes había cinco salas, hoy haya una vivienda.

A día de hoy el plan ha entrado en un callejón sin salida tras el cambio en el Registro de Demandantes de la Junta de Andalucía aprobado en enero, según el cual el acceso a estas viviendas (que en un principio estaba reservado a jóvenes emprendedores) se abría a cualquier inscrito en el registro de demandantes, por lo que la modalidad de vivienda + espacio de trabajo desaparece pasando a convertirse en meras VPO. Esta paralización también afecta a las expropiaciones y a los actuales propietarios de los inmuebles que ven bloqueada cualquier iniciativa que afecte a los edificios. Así éstos no se pueden rehabilitar, y en aquellos casos en los que existe voluntad por parte de sus propietarios de hacerlo se ven impedidos por la absurda burocracia que rodea al plan, así el destino de los inmuebles es la ruina y posterior demolición de gran parte de ellos, como ocurrirá en prácticamente la mitad de la acera par de la calle Cobertizo del Conde y en gran parte de la calle de las Lagunillas.

jueves, 26 de abril de 2012

Próxima demolición del inmueble nº 22 de la calle Cobertizo del Conde


















La amenaza parece que se va a cumplir, y mucho nos tememos que en los próximos días sea demolido el inmueble nº 22 de la calle Cobertizo del Conde, haciendo esquina con la calle Poeta Luque Gutiérrez, una casa del siglo XVIII, último ejemplo de este tipo arquitectónico en la zona y poseedora de unas singulares pinturas hasta la fecha únicas en Málaga como ya apuntábamos desde este blog en el verano del año 2010. (Véase entrada: http://salvemos-malaga.blogspot.com.es/2010/07/calle-cobertizo-del-conde.html).

En todo este tiempo no se ha hecho absolutamente nada para impedir que el abandono haya seguido cebándose con este edificio, sino que se ha dejado que el proceso siga su curso hasta llegar a un punto irreversible que justifique por sí mismo el derribo. Así tras haberse colocado andamios sobre sus dos fachadas, hemos conocido que los trabajos que se están llevando a cabo en sus fachadas están destinados a la extracción de las pinturas murales como paso previo a la demolición integral del conjunto, algo verdaderamente escandaloso en una de las vías con menos afección urbanística del centro histórico de Málaga.

De poco va a servir que el recientemente aprobado PGOU de la capital extienda un grado de protección arquitectónica de Grado II para todos aquellos inmuebles que contengan pinturas murales si al final se acaba perdiendo este valioso ejemplo arquitectónico. Como mucho se salvarán algunas pinturas murales que descontextualizadas dormitarán durante años en algún umbrío almacén hasta que (con suerte) sean recolocadas en un nuevo inmueble con el que no guarde relación alguna. En las imágenes pueden ver la visión actual del conjunto actualmente y otras dos imágenes de su estado a finales del mes de marzo.

jueves, 19 de abril de 2012

Propuesta de protección arquitectónica del inmueble nº 9 de la Calle Dos Aceras






A veces las denuncias e iniciativas lanzadas desde nuestro blog tienen su resultado y la clase política municipal se preocupa por un momento del tan olvidado patrimonio local. Ha sido a través de iniciativa llevada a cabo del grupo municipal de Izquierda Unida -haciéndose eco del mal estado de conservación del inmueble nº9 de la calle Dos Aceras, una hermosa Casona del siglo XVIII en un avanzado estado de abandono-, como se ha conseguido que sea contemplada su protección.

Así en el punto nº4 de los tratados en la sesión de la Comisión de Urbanismo celebrada en el día de ayer, se recogía una moción de IU exigiendo la protección de la mencionada casona, propuesta acogida satisfactoriamente por parte de Urbanismo, por lo que además se exigirá a su propietario que realice las mejoras necesarias en el edificio además de iniciar el proceso de protección del inmueble.

Desde aquí exigimos a las administraciones competentes que resuelvan con prontitud los trámites para garantizar la conservación de este inmueble así como que se exijan las obras pertinentes encaminadas a asegurar la estabilidad del mismo.

Paradójicamente en la misma sesión se aprobó la modificación del PEPRI Centro relativa a ribera occidental del Río Guadalmedina entre las calles Puerta Nueva y la avenida Manuel Agustín Heredia, lo que posibilita la construcción del polémico hotel en el Hoyo de Esparteros a consta de la modificación de la trama urbana, la destrucción de un edificio protegido y una grave agresión visual sobre su entorno. Cosas de Málaga...

miércoles, 21 de marzo de 2012

Pinturas Murales en calle Carretería nº 23





En la esquina conformada por las calles Carretería y Postigo de Arance se levanta un edificio de reciente construcción que ocupa el espacio de una sencilla vivienda de carácter doméstico del siglo XVIII de planta baja más una altura (B+1).

Durante la realización de las pertinentes catas destinadas a la documentación de la posible presencia de pinturas murales, se encontraron importantes indicios de un programa decorativo que se extendía por sus dos fachadas. Así el equipo liderado por Estrella Arcos y Joaquín Gallego, de la empresa Quibla Restaura, llevó a cabo los trabajos encaminados a la documentación de las pinturas murales que ocupaban las fachadas. A la vista de la imposibilidad de la conservación del inmueble (donde ya se había proyectado un edificio de viviendas que multiplicó por tres su edificabilidad) se decidió la extracción y consolidación de las pinturas para ser recolocadas en el nuevo inmueble. El resultado ha sido una excelente puesta en valor de todo el programa pictórico. En la fachada principal llama la atención un curioso escudo de la Orden del Císter donde aparecen una mitra, una regleta, un bastón y una mano de obispo. Este escudo nos puede indicar la pertenencia del inmueble a comunidad religiosa o bien la vinculación del mismo alguien ligado a la Orden. El resto del paramento está ocupado por una arquitectura fingida mediante un despiece de sillares almohadillados. Por su parte el dintel del balcón aparece flanqueado por sendas columnas corintias cuyo fuste imita mármol veteado. Estas columnas sustentan un entablamento denticulado. El extremo derecho la fachada se cierra mediante otra columna corintia –aunque de mayores dimensiones que las del balcón- sobre plinto.

La fachada que da a la calle Postigo de Arance sigue un esquema parecido con columna corintia junto a la esquina, balcón flanqueado por composición arquitectónica que sustenta un entablamento en cuyo centro se abre una cartela oval en la que aparece una torre con una bandera y lo que parece ser una tienda de un campamento militar.

Hay que destacar los efectos cromáticos que se da en el conjunto con la intención de conseguir efectos volumétricos en unas pinturas planas. En este sentido quisiera mostrarles una imagen de otro paralelo de pintura mural. Como bien saben el fenómeno por el cual se decoraban pictóricamente las fachadas de los edificios no es exclusivo de Málaga, si bien a nivel nacional es una de las ciudades donde más se ha documentado. En el año 2002 tuve el honor de visitar la ciudad checa de Český Krumlov, auténtica joya arquitectónica en la Baja Bohemia y declarada Patrimonio de la Humanidad en 1992. Prácticamente todo su centro histórico se conserva intacto, al igual que las pinturas murales que decoraban tiendas, casas, palacios y puertas. En uno de los patios de su imponente castillo encontramos al igual que el caso que nos atañe, un ejemplo de sillares almohadillados en pintura mural, aunque en este caso las pinturas parecen corresponder a finales del siglo XVI lo que nos habla de tradiciones muy difundidas por Europa tanto en el tiempo como en el espacio.

Pinturas con sillares almohadillados, castillo de Český Krumlov.

Hay que hacer constar la colaboración de la arquitecta de la promoción a la hora de llevar a cabo modificaciones en la primera planta encaminadas a posibilitar la recolocación de las pinturas en 2010. Sin embargo éstas se han colocado en un contexto que no les corresponde y a una altura considerablemente mayor a las que se encontraban. Ello demuestra la falta de sensibilidad desde los despachos municipales a la hora de conceder licencias de obras en espacios susceptibles de albergar pinturas murales. Así como ya hemos apuntado el nuevo edificio casi triplica el volumen de su predecesor en una de las arterias del centro de Málaga que hasta hace muy pocos años conservaba armoniosamente gran parte de sus viviendas históricas, algunas de ellas felizmente recuperadas mientras que sobre otras se han levantado inmuebles de muy dudoso gusto artístico.

En las imágenes pueden observar visiones de la casa ya desaparecida a principios del siglo XX y tras las primeras catas previas a su demolición. En las demás tienen la reubicación de las pinturas y el edificio de nueva planta.