


La calle Ancha, en el malagueñísimo barrio del Perchel es la vía por autonomasia del vecindario. Aquella que en otro tiempo llegaba hasta prácticamente el puente de Tetuán y que, en los años 70, tras la desaparición de gran parte del barrio con las obras de la prolongación de la Alameda quedó reducida prácticamente a la mitad.
En un barrio tan humilde como lo era el Perchel, la calle Ancha era la vía más comercial y/o señorial, en la que se organizaban fiestas y berbenas, por la que pasaba el "Chiquito perchelero" en su camino hacia el centro de la ciudad todos los Jueves Santos. Pero los años pasaron, gran parte de los vecinos dejaron el barrio, y éste se sumió en la decadencia. Si bien es cierto que en los últimos años se ha recuperado parte del entorno, la práctica totalidad de sus inmuebles han sido pasto de la piqueta demoledora. En su lugar en algunos casos se ha sabido respetar el sabor de tan genuina vía, sin embargo en otros no se ha buscado la integración del edificio en la misma, perdiéndose por ello una de las estampas más típicas de la Málaga popular.
Y en ese proceso de degradación tiene hoy lugar el derribo del nº 23 de la vía, una construcción decimonónica con bellos balcones abiertos a esa calle Ancha, balcones que en innumerables ocasiones fueron adornados con los mejores mantones de sus moradores y desde la que se lanzaron las famosas "petalás" a la Virgen del Carmen.
Quiero mostrar mi agradecimiento a Pepe Percheles por facilitarme las imágenes.
