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miércoles, 5 de marzo de 2014

La Mundial, el ocaso de un símbolo: [...] Venceréis, [...] pero no convenceréis

Intervención de los bomberos el día 4/0/2014. Fuente: http://bodrios-arquitectonicos-centro-malaga.blogspot.com.es/
[...] Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España.”


La cita anterior corresponde a parte de las palabras  que el genial Miguel de Unamuno dirigió a Millán Astray el 12 de Octubre de 1936 como respuesta a la afirmación de Astray de “Muera la intelectualidad traidora”, “Viva la muerte” en un acalorado debate producido en la Universidad de Salamanca en plena Guerra Civil.


Setenta y siete años después no se ha cambiado tanto, los detentores de la riqueza, del capital, amos y señores de las instituciones por décadas, son los mismos, con otro nombre, pero los mismos, en los mismos cargos, las mismas decisiones, las mismas arbitrariedades...


Ahí tenéis el trofeo, impasible al paso del tiempo, asistiendo cuan sentenciado a muerte al alba a sus últimas horas. Tiempo ha pasado desde aquel día en que el Señor Eduardo Stracham recibiese el encargo de elevar un palacete a los Condes de Benahavís en el denominado Hoyo de Esparteros, lustros han pasado desde que entre sus muros se reuniesen algunas de las más importantes figuras de la España de la Restauración; décadas desde que acogiese la sede de la Subdelegación del Gobierno tras el pavoroso incendio que sufrió el palacio de la Aduana; años ofreciendo un descanso cómodo y económico a aquellos foráneos que venidos a Málaga elegían la Pensión "La Mundial" por su buena situación y elegante porte...


Y Málaga, como siempre ingrata con lo suyo, le da la espalda, ya no sirve, no da. Lo local no vale, en la lógica especulativa este edificio no es nada. Para los especuladores, corruptos, politicuchos, incultos, manipuladores, demagogos, arquitectos del tres al cuarto, barriobajeros y demás escoria local, la Mundial sólo va a recibir lo que merece, la acción de la piqueta demoledora, ¿el futuro? por todos es conocido...


Irónicamente, quiero agradecer enormemente el interés, apoyo e implicación mostrados por la Universidad de Málaga y muy especialmente el Departamento de Historia del Arte de la misma, a lo largo de estos años de lucha contra un proyecto focalizado por completo en la especulación urbanística a costa de la destrucción de Patrimonio Histórico PROTEGIDO.


Sólo puedo dar mis sinceras gracias a aquellos que a lo largo de este tiempo se han involucrado de alguna manera en esta lucha por lo nuestro, profesionales, simpatizantes, profesores comprometidos a título particular, ciudadanos a pie de calle, blogueros, asociaciones, estudiantes, etc. La lucha no termina aquí, caerá un símbolo, pero desgraciadamente Málaga tiene decenas de frentes abiertos que requerirán horas y horas de sinsabores y arduo trabajo.


sábado, 19 de octubre de 2013

Demolición de la casa nº3 de la calle San Cayetano


Vista del conjunto en junio y durante su demolición en el día de ayer.
 
 
El goteo incesante de demoliciones en el Centro Histórico y su entorno parece no tener límites. Ayer fue el turno para la demolición de la casa sita en el número 3 de la calle de San Cayetano, una callecita peatonal y adoquinada inserta en el entorno de las calles Lagunillas y Altozano, donde aún podían encontrarse ejemplos de la arquitectura popular que se daba en la zona.

Cronológicamente la vivienda parece corresponderse con unos momentos finales del siglo XVIII o inicios del XIX a juzgar por su tipología de planta baja más una (B+1), los recogeaguas de cerámica vidriada en verde y el balcón con los herrajes al aire.

Pese a todo ello, el edificio ha sido demolido si haberse realizado las preceptivas catas destinadas a conocer la posible presencia de pinturas murales en su fachada. Aunque les parezca mentira, en pleno año 2013, y tras tener constatado que un gran porcentaje de la arquitectura dieciochesca de la ciudad poseía programas decorativos a base de pinturas murales, desde la Gerencia de Urbanismo, NO SE EXIGEN LA REALIZACIÓN DE CATAS ANTES DE DEMOLER EDIFICIOS DEL SIGLO XVIII, algo fuera de toda lógica que nos ilustra sobre la "preocupación" del Ayuntamiento por el Patrimonio.

Sin embargo ninguno de estos valores han permitido que desde las instituciones se considerase la protección ni de elementos ambientales ni patrimoniales del inmueble, inserto en una calle que bien rehabilitada hubiese ofrecido elementos de gran interés turístico y urbanístico (calle descendente en recodo, adoquinada, edificios típicos de la arquitectura popular, etc.).

Tras años de abandono lo más fácil era meter la piqueta y en una jornada borrar para siempre la presencia de esta casa, expoliar sus materiales,  hacer un muro de hormigón y esperar que el solar se llene de vegetación y basuras como ya vienen denunciando desde hace años algunos inquilinos de la vecina calle Pinillos con respecto a varios solares del entorno.

viernes, 12 de julio de 2013

Demolición del número 8 de la calle Cruz del Molinillo

Vista de la demolición. Fuente: La Opinión de Málaga

El goteo de derribos relacionados con el plan de las tecnocasas continúa imparable tanto con la inacción de la Junta de Andalucía, como con la diligencia del Ayuntamiento a la hora de derribar las distintas viviendas que lo englobaban.

Vista del nº8 de la calle Cruz del Molinillo
Hoy le ha llegado el turno a una sencilla vivienda doméstica situada en la esquina entre las calles Cruz del Molinillo y Curadero, a escasos metros del amenazado –y tapiado por orden y gracia de nuestro consistorio- Corralón de las dos Puertas.

Se trataba de una construcción irregular que contaba con planta baja más una altura (B+1) datable a finales del siglo XVIII. Lo cierto es que después de años sin ser fruto de las más elementales medidas de mantenimiento, los problemas se fueron haciendo visibles sobre todo con el desplazamiento de su fachada y el mal estado de sus cubiertas. ¿Y qué hizo el Ayuntamiento para garantizar la salvaguarda de un inmueble con más de doscientos años, el más antiguo de su entorno?, pues absolutamente nada, lejos de otorgarle alguna protección arquitectónica, se conformó con sentarse a esperar y llegado el momento, firmar su sentencia de muerte. ¿Por qué no se  establecieron una serie de medidas que garantizasen la viabilidad técnica del inmueble?, no había interés por ninguna de las partes. ¿No hubiese sido suficiente subsanar los problemas puntuales del inmueble antes de optarse por una demolición total?

Lo curioso es que hasta donde nosotros sabemos, no se han realizado las pertinentes catas para dilucidar la posible presencia de pinturas murales en sus fachadas.


Son muchos los interrogantes que la pileta se habrá llevado por delante, ahora nos quedan años de solares vacíos, acumulación de basuras y quejas vecinales




sábado, 22 de junio de 2013

Una oración por la calle Cobertizo del Conde, demoliciones II parte.



Fotografía de Luís Ruíz Padrón. Demoliciones de los números 26 y 28 de calle Cobertizo del Conde.

En polvo, así han dejado reducidas las máquinas las dos casas que quedaban de una de las manzanas centrales de la calle Cobertizo del Conde. Tras haber demolido hace algo más de un año los números 22 y 24, ahora les ha llegado el turno a los dos siguientes, los números 26 y 28.

Ambas eran viviendas domésticas de dos alturas con balcones volados. El número 28 era una interesante casa que hacía esquina con calle Gómez de Salazar. Seguramente se tratase de una construcción de finales del siglo XVIII o principios del  XIX a juzgar por el balcón central sostenido por arbotantes de forja y la ventana que se abría a la cuesta de la calle Gómez de Salazar. Todas las rejerías de la casa eran de gran calidad. El número 26, por su parte, sí se correspondía con la tipología de vivienda del siglo XIX.

Obviamente allí estaban Francisco Ternero y sus esbirros expoliando los restos de estas construcciones para luego mercadear con rejas y vigas que decoren el cortijo o el chalet de algún personaje adinerado y bien relacionado.

Ahí  tienen su gran solar, su trofeo, una parcela yerma que sirva de basurero, de nido de ratas. Hasta que dentro de no sabemos cuántos años alguien sea capaz de deshacer esa especie de nudo Gordiano que fue el desastroso plan de las Tecnocasas y permitir la regeneración de la zona, eso sí, por delante se habrá llevado el paisaje urbano de una vía plagada de inmuebles históricos de los siglos XVIII al XX, no se salvará ninguno. Una oración por Cobertizo del Conde.

Número 28, esquina con Gómez de Salazar.

Cobertizo del Conde 26 y 28.


Ahora hablemos de los culpables de que esta muerte anunciada haya tenido lugar: 

El Ayuntamiento de Málaga (Partido Popular), totalmente despreocupado de estos asuntos.  En la mayoría de los casos sólo interviene para certificar la muerte de los inmuebles con su declaración en ruina e interviniendo subsidiariamente en su demolición si procede. Ni hace ni deja hacer, pone trabas a cualquier iniciativa que no parta de una institución gobernada por su mismo partido político.

La Junta de Andalucía (PSOE+IU),  desarrollando un plan sin pies ni cabeza, trazado en una época de bonanza económica. En Málaga sus proyectos son escasos y siempre parecen manifestar un gran complejo de inferioridad frente al Ayuntamiento local a la hora de plantearse, buscando más satisfacer los caprichos de una corporación que lleva años haciendo y deshaciendo a su antojo. Lo de las Tecnocasas era un plan para poder decir “yo ya he cumplido”, sin una verdadera vocación de regenerar un entorno.

Izquierda Unida, sabemos que en un año no se pueden solventar problemas que vienen de largo, y también conocemos las estrecheces económicas de la Consejería de Fomento. Sin embargo la inacción y dejadez de la misma sobre este tema es llamativo, y volvemos a lo anterior, acaban cayendo en el juego fácil de permanente confrontación con el Ayuntamiento de Málaga. Se echa en falta un mayor ímpetu sobre estos temas, un giro frente a la política patrimonial que ha dominado el panorama en las últimas décadas.

El mundo asociativo y cultural en general (en el cual nos incluímos) en el que las acciones de algunos parecen más encaminadas a lograr méritos personales que a lograr la efectiva salvaguarda del Patrimonio Local, cuando en realidad el fin último de todos es el mismo. En otras ocasiones se actúa de forma descoordinada, tardía y permitidme decirlo, torpemente. 

La Universidad de Málaga, es uno de los casos más sangrantes, ni está ni se la espera. Verdaderas eminencias académicas optaron o bien por cambiarse de bando y ser implícitamente cómplices de esta barbarie (no daremos nombres pero ahí están), o por limitarse a observar, desde la comodidad que le da su plaza en Filosofía y Letras, el devenir de las cosas. Evidentemente encontramos dos o tres excepciones, personas comprometidas, que al final, como todos, han de actuar aisladamente.

 Los arquitectos estrella, todos sabemos sus nombres (en este caso en singular). Odian las intervenciones puntales, de rehabilitaciones no quieren oír hablar. Se sienten cómodos con los magaproyectos, los grandes solares yermos. Les dan sudores las protecciones arquitectónicas (aunque luego las violen), las intervenciones arqueológicas son unos de sus mayores miedos.

viernes, 8 de marzo de 2013

Sobre los edificios situados entre las calles Trinidad Grund y Vendeja: abandono, incendio y hotel.


Vistas de fachada sur antes de ser parcialmente demolida, estado actual y edificio decimonónico.

Estado actual de la fachada norte.

El pasado día seis los medios locales se hacían eco del aparatoso desprendimiento de parte de la cornisa del llamado “Palacio de Trinidad Grund” en la fachada que da a la calle Vendeja con importantes daños a los vehículos estacionados en la calle. Lo cierto es que muchos (entre los que me incluyo) hacía tiempo que dábamos por salvado este interesantísimo edificio de finales del siglo XVIII tras la “esmerada” rehabilitación de la que fue fruto hace relativamente poco. Pese a lo aparatoso de los daños en la vía pública parece ser que no hay que temer por la integridad de este espacio situado entre las calles Trinidad Grund y Vendeja, es decir en los límites naturales de la ciudad a finales del siglo XVIII.

Sí nos preocupa, y mucho, el proyecto que contempla la construcción de un hotel en el número 3 de esta misma vía, con fachada a la calle Vendeja (número 4) y el edificio que hace esquina con la plaza de la Marina (número dos de calle Vendeja). Se trata pues de dos conjuntos diferentes en lo cronológico y en lo arquitectónico. El primero de ellos corresponde con una amplia casa barroca con fachada a las calles Trinidad Grund  (antigua del Peligro) y Vendeja construida a finales del siglo XVIII, por ello es prácticamente coetánea a la construcción del paseo de la Alameda sobre un arenal que existía frente a las murallas de la ciudad. Por ello, en el momento de su construcción, los edificios de esta calle eran los más meridionales de la ciudad, prácticamente junto a su puerto. Por ello no sería extraño conectar su construcción con la pujante burguesía que a finales del siglo XVIII floreció en Málaga y cuya principal baza era el comercio marítimo. De esta vocación comercial nos da cuenta la presencia tanto aquí como en otros muchos inmuebles de la zona (existentes o demolidos) de espacios destinados al almacenaje de géneros con el fin de ser redistribuidos posteriormente.

Tipológicamente habría que distinguir entre las dos fachadas del conjunto, siendo la principal y más ornamentada la que hoy se abre hacia la calle Trinidad Grund. Pese a ello este espacio ha sido fruto de un mayor número de intervenciones que han desvirtuado su imagen con la práctica desaparición del bajo y la modificación de algunos huecos en las superiores. La fachada se compone bajo más dos alturas (B+2), separados por líneas de imposta. En cada planta se abren cinco huecos. La portada de acceso se encuentra descentrada hacia la izquierda del conjunto. En el primer piso se abren cinco balcones alternándose los cierres panzudos con otros de perfil rectangular, mientras que en la segunda éstos son volados volviéndose a romper el eje de simetría al haberse eliminado uno de ellos. El conjunto se cerraba con el característico recogeaguas de cerámica verde y blanca, ya prácticamente perdido. Traspasando la portada existía un zaguán que daba paso a un pequeño patio al que se abrían balcones y que conectaba con la parte trasera del edificio. Bajo las sucesivas capas de cal se puede apreciar la presencia de pinturas murales que decoraban esta fachada.

Fachada norte en 1998. Fuente: Coaat.

La fachada sur del conjunto era de mayor sencillez, se componía también de planta baja más dos alturas (B+2) separadas por líneas de imposta. En cada altura se abrían cinco huecos, estando los dos de la izquierda contenidos en sendos balcones corridos mientras que los otros tres eran preñados y de perfil curvo en la primera planta (habiéndose arrancado), y volados en la segunda. Esta fachada cuenta con pinturas murales de tipo textural  (a base de líneas rehundidas en el paramento que enmarcan los ladrillos). Para proceder al desescombro del interior del conjunto se demolió la parte izquierda de la fachada.

Fachada sur en 1998. Fuente: Coaat.

En sus últimos años este edificio acogió diversos, fue casa de vecinos, tesorería de la seguridad social, pensión y gimnasio. Pese a ello se mantuvo en un estado de conservación aceptable hasta que fue abandonado a finales de los años noventa.

El otro edificio que compone el conjunto se encuentra haciendo esquina entre las calles Vendeja y Plaza de la Marina, data de finales del siglo XIX, siendo de estilo decimonónico burgués. Se trata de una construcción de planta baja más tres alturas (B+3). La fachada que da a la calle Vendeja es la mayor y más ornamentada. Cuenta con cuatro balcones volados por planta teniendo hermosos cierres de madera los de los extremos, mientras que los centrales aparecen decorados con recercos y sobredintes moldurados. La fachada a la Plaza de la Marina por su parte cuenta con tres balcones volados por altura.

Tras años de abandono, este conjunto fue adquirido con el fin de poder ser demolido y aumentar sustancialmente la edificabilidad en su solar (sobre todo en los edificios dieciochescos). Pese a contar con Protección Arquitectónica I (modificada y rebajada hasta tres veces para el encaje de los distintos proyectos), su propietario intentó sin éxito sacar adelante un proyecto de viviendas de lujo que chocaba con la protección del inmueble. Así las cosas en el año 2007 sufrió un aparatoso incendio (provocado) que prácticamente destruyó el conjunto (afectó sobre todo a las crujías que dan a la calle Trinidad Grund).Desde entonces lo único que se ha hecho para garantizar la conservación del mismo ha sido estabilizar las fachadas, terminándose de arruinar en este tiempo aquello que el fuego no consiguió. En el año 2008 el Ayuntamiento incluyó estos edificios en el “registro municipal de solares”  sin que desde entonces haya sabido encontrar una solución que garantizase efectivamente la conservación de un inmueble con protección arquitectónica.

Recientemente se ha conocido que el grupo hispano-norteamericano “Hurar Investment Group” se había hecho con estos inmuebles con el objetivo de sacar adelante un proyecto hotelero y comercial para este espacio. El proyecto contempla la demolición y el aumento de la altura de la fachada del edificio del siglo XVIII que da a la calle Vendeja, y ceñirse a la normativa para respetar del conjunto lo estrictamente necesario e intentar aumentar la edificabilidad todo lo que se pueda.

Desde estas líneas exigimos al Ayuntamiento de Málaga y a la Conserjería de Cultura de la Junta de Andalucía que exijan el cumplimiento estricto de la normativa en cuanto a la protección de este conjunto de inmuebles y que se ponga coto al afán puramente especulativo de algunos promotores a consta de valiosos vestigios del pasado de nuestra ciudad.


domingo, 9 de diciembre de 2012

Sobre la declaración de la fiesta de los patios como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco: el caso malagueño.

Distintos ejemplos de patios andaluces en Córdoba, Málaga, Granada y Sevilla.


El pasado 6 de Diciembre la Unesco declaraba (por fin) Patrimonio Inmaterial de la Humanidad la fiesta de los patios cordobeses, un evento singular que tiñe de color y gracia las primaveras de la antigua capital Omeya. Qué duda cabe que ello ha sido posible con la suma y el esfuerzo de muchos, los propios vecinos, colectivos ciudadanos, ayuntamientos sensibles a la fiesta y una correcta conservación del espacio protagonista el PATIO.

El patio como elemento articulador de un espacio, facilitador de relaciones interpersonales, espacio que ilumina, ventila, refresca el ambiente, mantiene la humedad en los calurosos veranos meridionales, ofrece el espacio para trabajos manuales, donde estaba colocado el brocal del pozo e innumerables macetas, donde y las señoras se arremolinaban en torno a los lebrillos para lavar la ropa, etc.

Puede afirmarse que el patio es la esencia de la casa mediterránea, un elemento imprescindible desde la Antigua Grecia, desarrollado por romanos y culminado bajo dominación musulmana, cuya tradición hicieron suya los cristianos tras la reconquista para legarla a las generaciones venideras. No fue hasta la globalización de la arquitectura en la segunda mitad del siglo XX con el denominado “Estilo Internacional” cuando esta tradición se perdió a favor de una arquitectura más impersonal, más seriada, menos proclive a las relaciones sociales entre sus habitantes.

Al igual que en Córdoba, en Málaga el patio constituía el elemento vertebrador de su vivienda típica entre los siglos XV y XIX.  En el último tercio del siglo XIX y coincidiendo con su despegue económico, la población de Málaga aumentó considerablemente fruto de la emigración rural sin que las propias infraestructuras de la ciudad estuviesen preparadas para soportar tal presión demográfica. Fue entonces cuando las propias élites económicas promovieron la construcción de los famosos “corralones malagueños”, que no eran otra cosa que viviendas plurifamiliares cuya esencia es el patio.

En Córdoba encontramos los patios, distribuidos por todo su centro histórico, en Sevilla la corrala, presente en barrios como Santa Cruz y Triana, en Granada el corral, presente en su centro histórico y barrio del Albaicín, y en Málaga el corralón, ¿dónde están los corralones?, contábamos con decenas de ellos en barrios como el Perchel, Trinidad, Molinillo, Goleta, Victoria, Bulto, etc. Hoy en día sólo se ha “rehabilitado” uno, el de Santa Sofía en la calle Montes de Oca, se han reconstruido dos en calle Feijoo, queda otro seriamente amenazado, el de las Dos Puertas, otro par en ruinas y el resto han sido demolidos. Por eso Málaga –capital-nunca podrá ser Patrimonio de la Humanidad en nada, no somos una ciudad modélica en lo que al tratamiento de las costumbres o espacios se refiere, los barrios históricos fueron heridos de muerte desde los años sesenta, y paulatinamente destruidos; en su centro histórico no cesan las demoliciones y la cultura es entendida desde su ayuntamiento a base de talonario y cifras astronómicas.

Corralón de Santa Sofía (2008), Dos Puertas (2012) y calle Blas Palomo en el Palo -años 60-.
Tipológicamente todos responden al mismo esquema, con las estancias o "salas" estructuradas en torno a uno o varios patios. Sus cronologías son muy amplias, conociéndose ejemplos que van desde la dominación musulmana hasta construcciones recientes que han sabido mantener este modelo arquitectónico. En Málaga, seguramente ya se diesen casas de vecinos en el siglo XVI, sin embargo las más antiguas que se conocen han correspondido a reocupaciones de edificios de los siglos XVII y XVIII, como por ejemplo ocurrió en el antiguo Mesón de la Victoria (hoy rehabilitado con acierto como Museo de Artes y Costumbres Populares) o la Casa del Obispo en el perchel (sede de la EPSA) de la que sólo se conservó la primera crujía.

Los ejemplos de viviendas unifamiliares sí son más numerosos, aunque al menos en el caso malacitano también menos accesibles.

Desde este rincón queremos felicitar a Córdoba y a los cordobeses que con su constancia y buen hacer han conseguido culminar un largo camino con el mayor reconocimiento cultural a nivel internacional, reconocimiento que por sí sólo supondrá aumentar el ya importante flujo de visitantes que eligen Córdoba como destino de vacaciones, con los beneficios económicos en todos los sectores que ello conlleva. 

martes, 30 de octubre de 2012

¿Qué hacemos con la antigua cárcel de Málaga?



Fachada principal y detalle de la clave de la puerta de entrada y cartela.

 Mucho se está hablando en las últimas semanas sobre el destino de la antigua Prisión Provincial situada en las inmediaciones de la Cruz de Humilladero tras haber sido trasferida su titularidad al Ayuntamiento de Málaga tras haber funcionado como centro penitenciario durante setenta y seis años hasta 2009.

Para remontarse a sus orígenes hay que trasladarse a los años veinte del pasado siglo, momento en el que la antigua cárcel en la Avenida de la Rosaleda (hoy sede de la Policía local) acusaba problemas de hacinamiento, seguridad e higiene. Es por ello por lo que  en 1927 el arquitecto municipal -Enrique Esteve- a petición de los tenientes de alcalde, propone la construcción de una nueva cárcel que permitiese la clausura del antiguo centro.

Así se buscó el emplazamiento más adecuado para su construcción, teniéndose en cuenta que debía de situarse fuera del casco urbano pero no excesivamente apartado del mismo. Tras diversos reconocimientos, se determinó que los terrenos más adecuados eran unas tierras  pertenecientes a la familia Cárcer en el entorno de la Cruz de Humilladero, terreno destinado por entonces a huertas y sobre todo a la siembra de viñas de uva moscatel, zona en la que además se proyectó el nuevo matadero de la ciudad (concluido en 1937).

Sobre la fórmula que se emplearía para llevar a cabo un proyecto de tal envergadura, se propuso que los terrenos de la familia Cárcer fuesen ofrecidos al Ministerio de Gracia y Justicia para la construcción de la nueva prisión, aunque sería el Ayuntamiento el encargado de hacerse con la parcela con cargo a Instrucción Pública y que se destinase la antigua cárcel a fines escolares, bien adaptando el viejo edificio o bien demoliéndolo.

Tras hacerse con los terrenos y hacerse unos ligeros cambios en cuanto a la parcela, en 1928, el alcalde Fernando Guerrero Stracham donaba al Estado 14.175 metros cuadrados destinados a la construcción de la nueva Prisión Provincial de Málaga.

El inicio de las obras tuvo lugar con la ceremonia de colocación de la primera piedra en agosto de 1930, acto al que asistieron diversas autoridades locales y nacionales. La contrata de la misma fue encargada a Severiano Montoto, la misma persona en quien había recaído la restauración del palacio de la Aduana tras el pavoroso incendio que la asoló en 1922.

En 1931 la nueva Directora General de Prisiones con la recién proclamada II República en su visita a Málaga visitó las obras e instó a que éstas se realizasen con celeridad. Tras algunos retrasos, la inauguración del edificio tuvo lugar el 13 de octubre de 1933, así su construcción se había alargado durante tres años y había ascendido a un millón quinientas treinta y cinco mil pesetas. El nuevo edificio reunía las condiciones de seguridad e higiene de las que carecía su antecesor, contando con modernas cocinas, enfermería, sala de duchas, etc.

Estructuralmente se trata de un edificio muy funcional con unos marcados ejes de simetría que vienen dados por la presencia de una gran galería central (la cual seguía en su momento los más modernos preceptos de arquitectura penitenciaria) en dos alturas que articula el conjunto. A  ambos lados de ésta galería se abrían otras secundarias entre las cuales se abrían cuatro grandes patios. Existen otras construcciones complementarias al edificio original, destacándose el módulo de entrada que hace a la vez de fachada principal del conjunto.  El edificio se rodeó por un alto muro en el que destacan las garitas de vigilancia.

Garita de vigilancia.

Toda la obra combina el uso de mampuestos irregulares de piedra alternados con hiladas de ladrillo.
La fachada principal es la única parte ornamentada del edificio; se compone de dos módulos adelantados de dos alturas cada uno, unidos por una galería central en la que se abre la puerta principal flanqueada por dos ventanas con arcos escarzanos de ladrillo. En el centro del arco de la puerta encontramos una gran clave de piedra blanca que resalta cromáticamente sobre el conjunto. Sobre éste aparece una cartela (también en piedra blanca) en la que se especifica la función del edificio y su año de construcción.

En los inicios de la Guerra Civil –antes de la toma de Málaga por los sublevados en febrero de 1937-, en este edificio tuvieron lugar algunos de los más dramáticos acontecimientos de la contienda en la capital. Tras el alzamiento militar en Melilla (17 de Julio de 1936), Málaga permaneció fiel a la República. En medio del caos generado en la ciudad en aquellos momentos, las autoridades encarcelaron a destacados personajes de la derecha local además de la mayoría de los oficiales del ejército.

Tras los primeros bombardeos de la ciudad por parte de la aviación nacional y los primeros muertos civiles, se dio el fenómeno conocido como las “sacas” que no era otra cosa que la venganza por parte de la población de los muertos civiles habidos en los bombardeos, así se acudía a la cárcel y se producía la salida de un número determinado de individuos para ser fusilados. Los historiadores contabilizan en torno a un millar de muertos “nacionales” en los siete meses que duró la Guerra Civil en Málaga.

Tras la toma de Málaga el 8 de febrero de 1937 se empezaron las ejecuciones en masa, así tenemos la cifra de 3500 ejecuciones llevadas a cabo entre el día 8 y el 14 de febrero, elevándose la cifra hasta las 17000 personas entre 1937 y 1944, saliendo gran parte de los condenados de las instalaciones de la cárcel provincial hacia las tapias del cercano cementerio de San Rafael, lugar donde se ha exhumado la mayor fosa común del franquismo en España.

A partir de los años 80 las instalaciones además de obsoletas se habían quedado pequeñas, por ello en 1985 se inauguró un nuevo centro penitenciario en Alhaurín de la Torre, quedando la antigua prisión como centro de régimen abierto hasta el año 2009.

En la escritura de cesión del terreno al Estado llevada a cabo en 1928 existía una cláusula en la que se especificaba que si la prisión dejaba de desempeñar esta función, habría de ser devuelta al Ayuntamiento de Málaga. En virtud de ello el pasado 25 de Septiembre el edificio fue entregado a la ciudad.

Desde hace años una serie de organizaciones vecinales vienen reclamando que se otorgue un uso público a este espacio, teniendo en cuenta el déficit de equipamientos en la zona. Así hubo propuestas de situar entre sus muros desde un centro cívico, una biblioteca, incubadoras de empresas, un centro de la Memoria Histórica, hasta el traslado de los Servicios Operativos del  Ayuntamiento a este lugar.

Lo cierto es que lo primero que hizo el señor alcalde fue apuntar que el edificio no estaba protegido, dejando la puerta abierta a su demolición total (o conservando sólo una mínima parte de su fachada) como se ha hecho recientemente en Granada, para poder situar en sus terrenos desde viviendas hasta su “brillantísima” idea de instalar un campus de la Universidad Católica de Murcia (UCAM), muy ligada al movimiento Neocatecumenal (Kikos), es decir al sector más ultraderechista de la iglesia. Y todo ello en un momento en el que como la propia Rectora de la Universidad de Málaga reconoce que ya existe un “exceso de oferta” en lo que titulaciones universitarias se refiere.

Fachada de la antigua cárcel de Granada tras ser demolido el resto del conjunto.

 La simple idea de instalar una Universidad privada en este lugar supone la cesión de un espacio público reclamado durante años por la ciudadanía a una institución elitista y profundamente clasista, no deja de ser una muestra de desprecio hacia aquellos colectivos e individuos que han reclamado durante años poder contar con estas instalaciones para el desarrollo de diversas actividades de carácter lúdico y social.

Por ello es de recibo que el Ayuntamiento y más concretamente el alcalde Francisco de la Torre, recapaciten y den a este equipamiento el uso que la ciudadanía reclama, un uso que sea accesible a todos por igual en una de las zonas más densamente pobladas de la ciudad. Las posibilidades del edificio son muchas y la inversión no ha de ser cuantiosa.

sábado, 6 de octubre de 2012

Corralones en la calle de las Lagunillas







La zona de las Lagunillas nunca fue un espacio socialmente homogéneo. Así pues, en sus inmediaciones podían apreciarse desde corralones de vecinos hasta viviendas pequeñoburguesas.

Lo cierto es que la degradación de la calle de las Lagunillas no se vio acompañada de un agudo proceso especulativo, en buena parte por ser un espacio que quedaba “al margen” de zonas que gozaban de más centralidad, además de lo poco atractivo de la zona tras establecerse decenas de viviendas sociales en su entorno. Todo ello hizo que la calle mantuviese gran parte de su fisonomía hasta hace pocos años, momento en el cual surgió la idea de las “tecnocasas” y  se diseñó una promoción en esta calle. 

El proyecto  supuso –como ya decíamos en publicaciones anteriores- la prohibición por parte de los propietarios de intervenir en los inmuebles a la espera de su  expropiación por la Junta de Andalucía. Obviamente hay que admitir que pese a que este proceso haya caído en saco roto, muchas de las viviendas se han conservado –abandonadas-, acelerándose su proceso de ruina, tras lo cual su fin siempre es el mismo: la piqueta.

A día de hoy en la calle de las Lagunillas se conservan tres corralones, uno rehabilitado y otros dos totalmente arruinados y casi desaparecidos. Nos vamos a centrar en estos dos, los correspondientes a los números 42 y 44 de dicha vía.

Ambos carecen de cualquier elemento distintivo que advierta al viandante de lo se esconde tras las fachadas. De hecho, éstas se asemejan  estilísticamente a cualquier vivienda obrera de finales del siglo XIX, planta baja con portal más una altura (B+1), tras lo cual se abren cuatro patios muy alargados (dos por fachada) que comunican las distintas salas que conforman el corralón.

En un principio ambos inmuebles quedaban dentro del plan de las tecnocasas, por lo al no gozar de ningún tipo de protección arquitectónica, serían demolidos para llevar a cabo el proyecto. Ahora que el mismo se encuentra en un punto muerto y sin que ni las administraciones ni los propietarios de los inmuebles puedan llevar a cabo ninguna intervención, el abandono y la ruina avanzan a pasos agigantados ayudados por actividades humanas –alentadas por la propiedad- destinadas a ir demoliendo el conjunto sin que sea perceptible desde el exterior.

Si bien es perfectamente lógico que estos corralones no reproduzcan las condiciones de vida que se dieron en otros tiempos, sí defendemos que se conserve en lo posible su tipología como se consiguió (curiosamente de la mano del mismo redactor del proyecto de las tecnocasas, Salvador Moreno Peralta) en el corralón de Santa Sofía en los años noventa.

Las imágenes ilustran el deplorable estado de ambos corralones tras continuas acciones encaminadas a su total ruina.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Incendio en el nº15 de la calle Nuño Gómez (junto a la Casa de Cánovas)




Sin abandonar el entorno de las calles Postigo de Arance y Nuño Gómez, el pasado sábado se produjo un aparatoso incendio el cual afectó gravemente al número 15 de esta última calle, un incendio que según vecinos se produjo en la madrugada del viernes al sábado por motivos que aún se desconocen, aunque algunos de ellos apuntaban a okupas y “enganchados” que accedían al edificio, aunque desde aquí no nos explicamos por dónde, al encontrarse éste tapiado previamente como puede apreciarse en la imagen del mismo tomada el pasado seis de septiembre.

“Hacedle fotos, a ver si hacen algo de una vez con esto”, apuntaba una vecina cuyo balcón dista apenas dos metros del inmueble siniestrado. Lo cierto es que por las declaraciones de los vecinos, éstos se sienten totalmente abandonados por parte del Ayuntamiento desde hace años a la vez que reclaman soluciones tanto para éste edificio como para otros ruinosos de esta vía (Casa Natal de Cánovas -a diez metros- o la de Salvador González Anaya, con la que linda).

El inmueble en cuestión es una sobria construcción entre medianeras que puede datarse hacia 1850. Tipológicamente se compone de bajo más dos plantas con cinco ejes de huecos en cada una de las alturas.  La planta baja se asienta encima de un zócalo de ladrillo sobre el que se abren grandes ventanas enrejadas con el dintel ligeramente rebajado. La portada, carente de decoración,  se encuentra descentrada hacia la derecha.

Las plantas superiores se separan por unas sencillas líneas de imposta; ambas son prácticamente idénticas, cinco huecos con balcones adintelados de rejería de barrotes y parte inferior acaracolada, sin que exista ningún otro elemento ornamental en la composición. La obra se corona por los vistosos canalones de cerámica vidriada en blanco y verde  que descienden  hacia la calle por los laterales de la fachada.

Ahora son los técnicos de urbanismo los encargados de decidir sobre el futuro de este edificio teniendo en cuenta que éste cuenta con un Grado II de Protección arquitectónica. Desde este blog esperamos que se tenga en consideración la calidad del conjunto a la hora de disponer las medidas destinadas a asegurar aquellos elementos no afectados directamente por el fuego.

sábado, 18 de agosto de 2012

Alfonso Vázquez aborda el preocupante estado del inmueble de la calle Madre de Dios nº10




Les reproducimos la noticia publicada por Alfonso Vázquez en el diario La Opinión de Málaga relativa al preocupante estado del inmueble nº 10 de la calle Madre de Dios.

En 1833, el mismo año en que la jovencísima Isabel II sucedía a su padre, Fernando VII, en el trono de España, el dueño de un precioso palacete de la calle Madre de Dios, a pocos metros de la plaza de la Merced, terminaba una reforma definitiva que transformaba en terraza el viejo tejado y le daba unos aires más modernos "más decimonónicos" a este caserón de finales del XVIII.

Casi 180 años después, un medallón en la fachada del número 10 de la calle Madre de Dios da fe del lejano año de las reformas, pero su estado actual es decrépito, con una gran grieta asomando por la terraza.

Y lo más lamentable, con casi todas sus ventanas y cierros abiertos. «Se la han dejado abiertas para favorecer que las aves y la humedad deterioren el conjunto. Es decir, los propietarios del inmueble quieren provocar su ruina para demolerlo», reza una carta enviada ayer al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, por el portavoz adjunto del grupo municipal de Izquierda Unida, Eduardo Zorrilla. En la carta le pide al alcalde que adopte las medidas necesarias para proteger el inmueble y solicita información «sobre cualquier tipo de expediente iniciado por la Gerencia Municipal de Urbanismo», así como si ha sido inspeccionado por técnicos de la Gerencia.

La formación de izquierdas se ha sumado a la denuncia del blog Salvemos Málaga, que ha alertado del riesgo serio de perder un edificio de importante valor patrimonial y del que a Izquierda Unida no le consta protección arquitectónica alguna. «Hemos pedido información a la Gerencia de Urbanismo porque no sabemos nada del edificio, pero no aparece en las fichas del Pepri Centro», explica el concejal Eduardo Zorrilla. Nicolás Sánchez, responsable del blog Salvemos Málaga, confiesa que el estado de abandono de Madre de Dios, 10, «me amarga, es increíble porque es un edificio buenísimo y están esperando a que se caiga, porque las grietas que tiene son muy peligrosas».

Con bajo, entresuelo y dos plantas más, coronadas por una terraza, de la fachada llama la atención su portada con pilastras dóricas y un artístico óculo cerrado por una reja de forja para ennoblecer la casa y aumentar la luz del patio central. La primera altura, de aires neoclásicos, es también llamativa. En este sentido, Eduardo Zorrilla y Nicolás Sánchez llaman la atención sobre el parecido que guarda el palacete con la Alameda Principal, 18, la actual sede de la Delegación del Gobierno andaluz.


En defensa de este palacete también se ha sumado la asociación de vecinos del Centro Antiguo. Su presidenta, María José Soria, cree que «lo que el Ayuntamiento no puede esperar es a que se caiga, porque entonces no es de nadie» y aboga porque se tapien todas las ventanas que ahora permanecen abiertas. «Si se tapian, el edificio queda más robusto y tiene menos peligro de derrumbe», recalca.

Joaquín, vecino del inmueble de al lado, calcula que el palacete puede llevar unos «10 ó 12 años abandonado», y cuenta que detrás de su puerta tapiada hay un patio con una entrada con columnas, una escalera al vuelo con azulejos del XIX y hasta hace unos años había una fuente, que fue robada.

«A principios del siglo pasado o mediados aquí había un colegio pero luego fue muchos años casa de vecinos y hasta estado muy destrozado, a lo mejor arreglada luce mucho», considera.

El concejal de Urbanismo, Diego Maldonado, dijo ayer a La Opinión que en cuanto conozca el contenido de la carta de IU «veremos, de acuerdo con los técnicos, qué se puede y se debe hacer».

El pasado mes de abril, el pleno municipal aprobó una moción de IU para proteger un edificio del XVIII en la calle Dos Aceras, 9 que tampoco tenía protección.

La Opinión de Málaga. 11/08/2012.

jueves, 5 de julio de 2012

Demolición del nº 22 de la calle Cobertizo del Conde



Tal y como nos temíamos el edificio nº 22 de la calle Cobertizo del Conde ha comenzado a ser demolido esta semana tras décadas de abandono y dejadez apoyados por unas instituciones incompetentes en lo que a la salvaguarda del Patrimonio Histórico-Artístico se refiere.

Se pierde así un edificio que albergaba los únicos ejemplos documentados en la ciudad de estípites en pintura mural (tema tratado por nosotros en varias ocasiones), y se atenta nuevamente con un entorno que si bien se encuentra en un lamentable estado de conservación aún conservaba el aire y el paisaje de centurias pasadas.

Y en Málaga la ciudadanía y buena parte del mundo de la cultura en vez de alzar sus voces sobre este y otros muchos atropellos, dan la callada por respuesta.

Queremos agradecer a Laura Antúnez el habernos hecho llegar la fotografía.

domingo, 24 de junio de 2012

Futuro incierto para la casa natal de Antonio Cánovas del Castillo







“Sencillamente no tenemos dinero para ejecutar la obra y mantener el edificio en un futuro”, con estas declaraciones sentenciaba el concejal de Cultura, Damián Caneda, el futuro próximo de la casa que un 8 de febrero de 1828 vio nacer a don Antonio Cánovas del Castillo. Una interesante casa barroca con pinturas murales tanto en su fachada como (y esto es bastante poco común) en su interior, sita en el número 9 de la calle Nuño Gómez.

En febrero de 2011 dedicamos una entrada al lamentable estado en el que se encontraba este inmueble pese a que el Ayuntamiento la había adquirido y se pretendía rehabilitar. http://salvemos-malaga.blogspot.com.es/2011/02/casa-natal-canovas-del-castillo-y.html. A día de hoy, las palabras pronunciadas por el señor Caneda no pueden sino ser premonitorias de la inminente ruina y derribo del inmueble. Sobre la excusa del mantenimiento, habría que recordarle al señor Caneda que el consistorio destina una importante cantidad de dinero al alquiler de edificios y oficinas en distintos puntos de la ciudad, por ello el contar con unas instalaciones en uno de los barrios con menos equipamientos municipales no debería ser un lastre si se aplicasen criterios de ahorro y eficiencia energética en el edificio.

A día de hoy y en el contexto de una merma en los ingresos de las arcas municipales se podría entender que no hubiese dinero destinado a la rehabilitación de la casa natal de Antonio Cánovas, sin embargo pensándolo detenidamente, resulta curioso que desde el Ayuntamiento se hable de la falta de liquidez para justificar la dejadez institucional en este asunto, cuando se han “tirado por el desagüe”  más de 50.000.000 de euros, sí señores, más de cincuenta millones de euros, en lo que pasará a la historia como una de las políticas culturales más erráticas en la historia reciente. Nos referimos al fiasco de la rehabilitación de la antigua fábrica de tabacos (34.000.000 euros) para acoger las colecciones de Royal Collections -Art Natura- (institución de dudosa reputación aún antes de su llegada a Málaga) y a la compra de los antiguos cines Astoria y Victoria por cerca de 21.000.000 de euros. Tampoco queremos dejar de recordar las cifras escandalosas por las que se adjudicaron las decoraciones de los balcones del centro de la ciudad para fiestas tales como la Semana Santa y el Corpus Christi o el día de la virgen de la Victoria, (en torno al millón de euros), la iluminación en navidad que pasa por ser de las más excesivas y costosas de España,  o los gastos derivados de protocolo.

Además se nos quiere vender una rehabilitación de más de un millón de euros cuando es perfectamente posible intervenir y estabilizar el conjunto por un presupuesto mucho menor, algo que nunca harán este tipo de instituciones, más acostumbradas a presupuestos millonarios que siempre acaban beneficiando a los mismos.

En las imágenes pueden ver el lamentable estado de la casa, con cubiertas hundidas y con los restos de pinturas murales desprendidas y prácticamente perdidas.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Sobre las Tecnocasas y el barrio de las Lagunillas





Nacido en un entorno a priori adverso (en el entorno de la antigua necrópolis de la medina islámica y con zonas pantanosas al pie de la colina del Ejido), el barrio de las Lagunillas surgió al amparo del desarrollo urbano que vivió la zona intermedia entre el Convento de los frailes Mínimos de la Victoria y el centro urbano desde inicios de la Edad Moderna. Sin embargo no fue hasta la canalización del arroyo del Calvario y la apertura de la calle Alcazabilla cuando la zona gozase de un mayor esplendor. Así desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX el entorno de las calles Altozano-Cruz Verde y Lagunillas albergó decenas de establecimientos comerciales que hicieron de la zona lugar de referencia en Málaga a la hora de hacer compras, con establecimientos que hasta hace pocos años han tenido el honor de estar entre los más antiguos de la ciudad.

A la vez el barrio adquirió una gran diversidad arquitectónica albergando diversas tipologías de viviendas de diversos estilos artísticos. Así encontramos sencillas viviendas unifamiliares, corralones o casas de vecinos, edificios propios del estilo decimonónico burgués, casas del siglo XVIII con pinturas murales, inmuebles de estilo regionalista, etc.

A partir de los años sesenta y setenta comenzó la degradación del barrio, ésta  fue acompañada de procesos de expulsión de los vecinos de la zona y del establecimiento en el mismo de viviendas sociales  a finales de los noventa que agravaron más si cabe su situación, convirtiéndose en un auténtico “ghetto” a escasos metros del centro histórico de la ciudad. El profesor de Economía y Administración de Empresas de la UMA Sebastián Molinillo se refería en los siguientes términos al proceso de degradación del “Centro”, dinámica totalmente aplicable al entorno de las calles Lagunillas-Altozano y Cruz Verde:

“La oferta comercial cambió a lo largo de los años setenta y ochenta. El Centro dejó de ser la única área comercial de la ciudad y, además, la tendencia demográfica descrita derivó en el deterioro del parque de viviendas, abandono de los espacios públicos, obsolescencia del paisaje urbano y despreocupación política consentida por la inexistencia de grupos sociales (vecinos, asociaciones profesionales, etc.) que presionasen por el mantenimiento de unos servicios e infraestructuras mínimas, que pudieran garantizar cierta calidad ambiental.”

Así a día de hoy calles enteras han desaparecido, mientras que otras como la de las Lagunillas languidecen a la espera que las denominadas “tecnocasas” se ceben con los restos de la arquitectura popular que aún conserva, pues en Málaga si no es a base de grandes planes urbanísticos, nuestros gestores se muestran incapaces de incentivar la regeneración de espacios deprimidos partiendo de pequeñas partidas presupuestarias. Pero claro, en la acotada mentalidad decimonónica de muchos, hay que intervenir de forma que “cuando la obra esté terminada, nadie reconozca ni un ápice del barrio original”. Así se arrasarán viviendas de entre los siglos XVIII y XX, se abrirán calles nuevas, y se elevarán nuevos bloques de “pisitos” en un capítulo más de la incapacidad de muchos de combinar esencias-patrimonio-modernidad y regeneración urbanas.

Formulo una pregunta ¿es posible la realización de las tecnocasas sin tener que arrasar con toda la actual trama urbana?, la respuesta es un sí rotundo. Replanteando el plan desde su concepción. Rehabilitando y poniendo en valor el barrio, respetándose las tipologías ya existentes, introduciéndose una arquitectura de calidad en los innumerables solares que pueblan la zona, favoreciendo una cohabitación respetuosa en el barrio, incentivándose la creación de una red de talleres para artesanos, la apertura de comercios y la aparición de espacios abiertos a la realización de actividades dinamizadoras de la vida del barrio.

Refieriéndonos a los corralones, algunas voces nos atacan a quienes defendemos esta tipología doméstica acusándonos de querer volver a tiempos de hacinamiento y podredumbre, algo curioso cuando en muchos casos estas afirmaciones parten de aquellos mismos arquitectos que firman proyectos de esas “microviviendas” o estudios de escasos treinta metros cuadrados que durante los años de la burbuja inmobiliaria han poblado el Centro Histórico de Málaga.

Si bien es cierto que donde antes vivían 20 ó 30 familias, hoy en día no sería posible, sí lo es el reestructurar estos espacios para dar lugar a viviendas dotadas de todos los servicios y comodidades de los tiempos presentes de forma que donde antes había cinco salas, hoy haya una vivienda.

A día de hoy el plan ha entrado en un callejón sin salida tras el cambio en el Registro de Demandantes de la Junta de Andalucía aprobado en enero, según el cual el acceso a estas viviendas (que en un principio estaba reservado a jóvenes emprendedores) se abría a cualquier inscrito en el registro de demandantes, por lo que la modalidad de vivienda + espacio de trabajo desaparece pasando a convertirse en meras VPO. Esta paralización también afecta a las expropiaciones y a los actuales propietarios de los inmuebles que ven bloqueada cualquier iniciativa que afecte a los edificios. Así éstos no se pueden rehabilitar, y en aquellos casos en los que existe voluntad por parte de sus propietarios de hacerlo se ven impedidos por la absurda burocracia que rodea al plan, así el destino de los inmuebles es la ruina y posterior demolición de gran parte de ellos, como ocurrirá en prácticamente la mitad de la acera par de la calle Cobertizo del Conde y en gran parte de la calle de las Lagunillas.

jueves, 26 de abril de 2012

Próxima demolición del inmueble nº 22 de la calle Cobertizo del Conde


















La amenaza parece que se va a cumplir, y mucho nos tememos que en los próximos días sea demolido el inmueble nº 22 de la calle Cobertizo del Conde, haciendo esquina con la calle Poeta Luque Gutiérrez, una casa del siglo XVIII, último ejemplo de este tipo arquitectónico en la zona y poseedora de unas singulares pinturas hasta la fecha únicas en Málaga como ya apuntábamos desde este blog en el verano del año 2010. (Véase entrada: http://salvemos-malaga.blogspot.com.es/2010/07/calle-cobertizo-del-conde.html).

En todo este tiempo no se ha hecho absolutamente nada para impedir que el abandono haya seguido cebándose con este edificio, sino que se ha dejado que el proceso siga su curso hasta llegar a un punto irreversible que justifique por sí mismo el derribo. Así tras haberse colocado andamios sobre sus dos fachadas, hemos conocido que los trabajos que se están llevando a cabo en sus fachadas están destinados a la extracción de las pinturas murales como paso previo a la demolición integral del conjunto, algo verdaderamente escandaloso en una de las vías con menos afección urbanística del centro histórico de Málaga.

De poco va a servir que el recientemente aprobado PGOU de la capital extienda un grado de protección arquitectónica de Grado II para todos aquellos inmuebles que contengan pinturas murales si al final se acaba perdiendo este valioso ejemplo arquitectónico. Como mucho se salvarán algunas pinturas murales que descontextualizadas dormitarán durante años en algún umbrío almacén hasta que (con suerte) sean recolocadas en un nuevo inmueble con el que no guarde relación alguna. En las imágenes pueden ver la visión actual del conjunto actualmente y otras dos imágenes de su estado a finales del mes de marzo.

jueves, 19 de abril de 2012

Propuesta de protección arquitectónica del inmueble nº 9 de la Calle Dos Aceras






A veces las denuncias e iniciativas lanzadas desde nuestro blog tienen su resultado y la clase política municipal se preocupa por un momento del tan olvidado patrimonio local. Ha sido a través de iniciativa llevada a cabo del grupo municipal de Izquierda Unida -haciéndose eco del mal estado de conservación del inmueble nº9 de la calle Dos Aceras, una hermosa Casona del siglo XVIII en un avanzado estado de abandono-, como se ha conseguido que sea contemplada su protección.

Así en el punto nº4 de los tratados en la sesión de la Comisión de Urbanismo celebrada en el día de ayer, se recogía una moción de IU exigiendo la protección de la mencionada casona, propuesta acogida satisfactoriamente por parte de Urbanismo, por lo que además se exigirá a su propietario que realice las mejoras necesarias en el edificio además de iniciar el proceso de protección del inmueble.

Desde aquí exigimos a las administraciones competentes que resuelvan con prontitud los trámites para garantizar la conservación de este inmueble así como que se exijan las obras pertinentes encaminadas a asegurar la estabilidad del mismo.

Paradójicamente en la misma sesión se aprobó la modificación del PEPRI Centro relativa a ribera occidental del Río Guadalmedina entre las calles Puerta Nueva y la avenida Manuel Agustín Heredia, lo que posibilita la construcción del polémico hotel en el Hoyo de Esparteros a consta de la modificación de la trama urbana, la destrucción de un edificio protegido y una grave agresión visual sobre su entorno. Cosas de Málaga...