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viernes, 19 de septiembre de 2014

Brutal intervención sobre la casa dieciochesca de la calle Santiago nº4

Vista parcial de la fachada antes de las obras.

Vista de la portada y eje derecho con los cierres de madera.

Aspecto actual del edificio, prácticamente demolido y despojado de gran parte de sus elementos.


Era cuestión de tiempo que el inmueble número 4 de la calle Santiago sufriera los envites de la ignorancia, el sinsentido de administraciones negligentes y la falta de técnicos y profesionales con alguna sensibilidad patrimonial.

Se trataba de una de las últimas viviendas históricas no intervenidas en el entorno de la denominada "judería" . Un edificio correspondiente a mediados del siglo XVIII entre medianeras, compuesto por planta baja más dos alturas. La primera planta aparecía recorrida por un amplio balcón alabeado corrido sobre tornapuntas que abarcaba toda la anchura de la construcción. En esta altura se abrían dos vanos, estando cerrado el derecho por un hermoso cierro de carpintería (correspondiente al siglo XIX).

En la segunda planta hay tres arcos ciegos donde se abrían  balcones cuadrados de escaso vuelo, con otro cierro en el derecho.

Destacaba la hermosa portada de mármoles y ágata en varios colores muy elaborados, que actualmente se encuentran desaparecido al igual que la mayor parte de los elementos decorativos de la fachada. Así, en la demolición se ha perdido prácticamente el 90% del conjunto, escaleras, vigas y posibles ménsulas, tejas, recogeaguas vidriados, etc.

Además el edificio comunicaba por atrás con otra vivienda dieciochesca (en el adarve medieval del número 74 de calle Granada) ya demolida para dar lugar a uno de los mayores horrores urbanísticos de los últimos años, los edificios que hoy integran la denominada plaza de la Judería, todos obra de Iñaki Pérez Lafuente. Véase entrada anterior

Seguramente la "salvación" de la fachada sea fruto de la presencia en la misma de pinturas murales con arquitecturas fingidas enmarcando los vanos de las plantas superiores. De no ser por las pinturas la demolición del edificio habría sido completa, pues pese a la antigüedad del inmueble, sus valores artísticos y ambientales, nadie se preocupó nunca de otorgarle un grado de protección arquitectónico.

Se da la circunstancia que uno de los propietarios del inmueble es Javier Imbroda -director técnico del área de Deporte- quien además recibió una cuantiosa ayuda económica 13.889 euros) del IMV destinada a la rehabilitación del inmueble (entiéndase fachadismo). Además la licencia de obras permite la adición de una nueva altura al conjunto, algo que ya es la tónica común en este tipo de actuaciones, desvirtuándose la imagen del conjunto y de su entorno (un Bien de Interés Cultural como es la vecina Iglesia de Santiago.

A estas alturas sólo podemos esperar que tras la intervención  sobre el solar, sean reintegrados el mayor número de elementos originales al conjunto, tras el desastroso tratamiento que se ha dado hasta ahora a un edificio tan interesante como era éste.

miércoles, 5 de marzo de 2014

La Mundial, el ocaso de un símbolo: [...] Venceréis, [...] pero no convenceréis

Intervención de los bomberos el día 4/0/2014. Fuente: http://bodrios-arquitectonicos-centro-malaga.blogspot.com.es/
[...] Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España.”


La cita anterior corresponde a parte de las palabras  que el genial Miguel de Unamuno dirigió a Millán Astray el 12 de Octubre de 1936 como respuesta a la afirmación de Astray de “Muera la intelectualidad traidora”, “Viva la muerte” en un acalorado debate producido en la Universidad de Salamanca en plena Guerra Civil.


Setenta y siete años después no se ha cambiado tanto, los detentores de la riqueza, del capital, amos y señores de las instituciones por décadas, son los mismos, con otro nombre, pero los mismos, en los mismos cargos, las mismas decisiones, las mismas arbitrariedades...


Ahí tenéis el trofeo, impasible al paso del tiempo, asistiendo cuan sentenciado a muerte al alba a sus últimas horas. Tiempo ha pasado desde aquel día en que el Señor Eduardo Stracham recibiese el encargo de elevar un palacete a los Condes de Benahavís en el denominado Hoyo de Esparteros, lustros han pasado desde que entre sus muros se reuniesen algunas de las más importantes figuras de la España de la Restauración; décadas desde que acogiese la sede de la Subdelegación del Gobierno tras el pavoroso incendio que sufrió el palacio de la Aduana; años ofreciendo un descanso cómodo y económico a aquellos foráneos que venidos a Málaga elegían la Pensión "La Mundial" por su buena situación y elegante porte...


Y Málaga, como siempre ingrata con lo suyo, le da la espalda, ya no sirve, no da. Lo local no vale, en la lógica especulativa este edificio no es nada. Para los especuladores, corruptos, politicuchos, incultos, manipuladores, demagogos, arquitectos del tres al cuarto, barriobajeros y demás escoria local, la Mundial sólo va a recibir lo que merece, la acción de la piqueta demoledora, ¿el futuro? por todos es conocido...


Irónicamente, quiero agradecer enormemente el interés, apoyo e implicación mostrados por la Universidad de Málaga y muy especialmente el Departamento de Historia del Arte de la misma, a lo largo de estos años de lucha contra un proyecto focalizado por completo en la especulación urbanística a costa de la destrucción de Patrimonio Histórico PROTEGIDO.


Sólo puedo dar mis sinceras gracias a aquellos que a lo largo de este tiempo se han involucrado de alguna manera en esta lucha por lo nuestro, profesionales, simpatizantes, profesores comprometidos a título particular, ciudadanos a pie de calle, blogueros, asociaciones, estudiantes, etc. La lucha no termina aquí, caerá un símbolo, pero desgraciadamente Málaga tiene decenas de frentes abiertos que requerirán horas y horas de sinsabores y arduo trabajo.


martes, 13 de agosto de 2013

Se inician las obras del hotel en calle Vendeja con la demolición del edificio del siglo XVIII


Vista del conjunto tras las demoliciones.

Se veía venir, una vez más se han violado las normas y finalmente se ha conseguido el objetivo meramente especulativo que únicamente perseguía el aumento de la edificabilidad del suelo a toda costa.

Así en estos días se ha procedido a la completa demolición del edificio del siglo XVIII situado en el número 4 de la calle Vendeja pese a que contaba con pinturas murales del tipo textural (fingiendo el despiece de los ladrillos) y al vaciado del edificio del siglo XIX contiguo al anterior.

No me voy a preguntar dónde han ido a parar las vigas, ménsulas barrocas, balcones, rejerías y tejas del conjunto, es un secreto a voces en esta ciudad (sus gestores deben pensar que tenemos patrimonio de sobra para derrochar).

Vista de las pinturas murales interiores.
La demolición nos ha deparado una sorpresa, la presencia de pinturas murales en el interior de la fachada que se abre a la calle Trinidad Grund, seguramente coetáneas a la construcción del edificio. Lo curioso de ello es que es uno de los contados ejemplos (por no decir el único tras la demolición de la casona sita en calle Mariblanca número 10) de pinturas murales en el interior de edificios. Estas pinturas reproducen arquitecturas fingidas y no es aventurado decir que tanto por el cromatismo (blanco, negro y rojo) como por su composición se acerca mucho a los modelos de pinturas pompeyanas. Tengamos en cuenta que para la fecha en que se construyó la casa hacía pocos años que se habían iniciado las exploraciones e investigaciones en la antigua ciudad de Pompeya gracias al entonces Rey de Nápoles y luego de España Carlos III. Además se percibe la presencia de una antigua bóveda sobre estas pinturas que seguramente estaría igualmente decorada antes de ser destruída. La presencia de este tipo de pinturas en un edificio de clara vinculación con el puerto, nos habla de la presencia de burgueses permeables a las modas e ideas ilustradas de finales del siglo XVIII en Málaga.

Mucho me temo que dada la nula sensibilidad de la que se ha hecho gala hasta la actualidad, estas pinturas vayan a conservarse, por ello vamos a dirigir una carta a la Gerencia Municipal de Urbanismo para interesarnos por el tema.


Pese a que el edificio ostentaba de “per se” un Grado II de protección Arquitectónica, se ha procedido a su completa eliminación de este conjunto arquitectónico, Málaga ganará un pastiche y habrá perdido para siempre otro pedazo de su historia.

viernes, 12 de julio de 2013

Demolición del número 8 de la calle Cruz del Molinillo

Vista de la demolición. Fuente: La Opinión de Málaga

El goteo de derribos relacionados con el plan de las tecnocasas continúa imparable tanto con la inacción de la Junta de Andalucía, como con la diligencia del Ayuntamiento a la hora de derribar las distintas viviendas que lo englobaban.

Vista del nº8 de la calle Cruz del Molinillo
Hoy le ha llegado el turno a una sencilla vivienda doméstica situada en la esquina entre las calles Cruz del Molinillo y Curadero, a escasos metros del amenazado –y tapiado por orden y gracia de nuestro consistorio- Corralón de las dos Puertas.

Se trataba de una construcción irregular que contaba con planta baja más una altura (B+1) datable a finales del siglo XVIII. Lo cierto es que después de años sin ser fruto de las más elementales medidas de mantenimiento, los problemas se fueron haciendo visibles sobre todo con el desplazamiento de su fachada y el mal estado de sus cubiertas. ¿Y qué hizo el Ayuntamiento para garantizar la salvaguarda de un inmueble con más de doscientos años, el más antiguo de su entorno?, pues absolutamente nada, lejos de otorgarle alguna protección arquitectónica, se conformó con sentarse a esperar y llegado el momento, firmar su sentencia de muerte. ¿Por qué no se  establecieron una serie de medidas que garantizasen la viabilidad técnica del inmueble?, no había interés por ninguna de las partes. ¿No hubiese sido suficiente subsanar los problemas puntuales del inmueble antes de optarse por una demolición total?

Lo curioso es que hasta donde nosotros sabemos, no se han realizado las pertinentes catas para dilucidar la posible presencia de pinturas murales en sus fachadas.


Son muchos los interrogantes que la pileta se habrá llevado por delante, ahora nos quedan años de solares vacíos, acumulación de basuras y quejas vecinales




sábado, 22 de junio de 2013

Una oración por la calle Cobertizo del Conde, demoliciones II parte.



Fotografía de Luís Ruíz Padrón. Demoliciones de los números 26 y 28 de calle Cobertizo del Conde.

En polvo, así han dejado reducidas las máquinas las dos casas que quedaban de una de las manzanas centrales de la calle Cobertizo del Conde. Tras haber demolido hace algo más de un año los números 22 y 24, ahora les ha llegado el turno a los dos siguientes, los números 26 y 28.

Ambas eran viviendas domésticas de dos alturas con balcones volados. El número 28 era una interesante casa que hacía esquina con calle Gómez de Salazar. Seguramente se tratase de una construcción de finales del siglo XVIII o principios del  XIX a juzgar por el balcón central sostenido por arbotantes de forja y la ventana que se abría a la cuesta de la calle Gómez de Salazar. Todas las rejerías de la casa eran de gran calidad. El número 26, por su parte, sí se correspondía con la tipología de vivienda del siglo XIX.

Obviamente allí estaban Francisco Ternero y sus esbirros expoliando los restos de estas construcciones para luego mercadear con rejas y vigas que decoren el cortijo o el chalet de algún personaje adinerado y bien relacionado.

Ahí  tienen su gran solar, su trofeo, una parcela yerma que sirva de basurero, de nido de ratas. Hasta que dentro de no sabemos cuántos años alguien sea capaz de deshacer esa especie de nudo Gordiano que fue el desastroso plan de las Tecnocasas y permitir la regeneración de la zona, eso sí, por delante se habrá llevado el paisaje urbano de una vía plagada de inmuebles históricos de los siglos XVIII al XX, no se salvará ninguno. Una oración por Cobertizo del Conde.

Número 28, esquina con Gómez de Salazar.

Cobertizo del Conde 26 y 28.


Ahora hablemos de los culpables de que esta muerte anunciada haya tenido lugar: 

El Ayuntamiento de Málaga (Partido Popular), totalmente despreocupado de estos asuntos.  En la mayoría de los casos sólo interviene para certificar la muerte de los inmuebles con su declaración en ruina e interviniendo subsidiariamente en su demolición si procede. Ni hace ni deja hacer, pone trabas a cualquier iniciativa que no parta de una institución gobernada por su mismo partido político.

La Junta de Andalucía (PSOE+IU),  desarrollando un plan sin pies ni cabeza, trazado en una época de bonanza económica. En Málaga sus proyectos son escasos y siempre parecen manifestar un gran complejo de inferioridad frente al Ayuntamiento local a la hora de plantearse, buscando más satisfacer los caprichos de una corporación que lleva años haciendo y deshaciendo a su antojo. Lo de las Tecnocasas era un plan para poder decir “yo ya he cumplido”, sin una verdadera vocación de regenerar un entorno.

Izquierda Unida, sabemos que en un año no se pueden solventar problemas que vienen de largo, y también conocemos las estrecheces económicas de la Consejería de Fomento. Sin embargo la inacción y dejadez de la misma sobre este tema es llamativo, y volvemos a lo anterior, acaban cayendo en el juego fácil de permanente confrontación con el Ayuntamiento de Málaga. Se echa en falta un mayor ímpetu sobre estos temas, un giro frente a la política patrimonial que ha dominado el panorama en las últimas décadas.

El mundo asociativo y cultural en general (en el cual nos incluímos) en el que las acciones de algunos parecen más encaminadas a lograr méritos personales que a lograr la efectiva salvaguarda del Patrimonio Local, cuando en realidad el fin último de todos es el mismo. En otras ocasiones se actúa de forma descoordinada, tardía y permitidme decirlo, torpemente. 

La Universidad de Málaga, es uno de los casos más sangrantes, ni está ni se la espera. Verdaderas eminencias académicas optaron o bien por cambiarse de bando y ser implícitamente cómplices de esta barbarie (no daremos nombres pero ahí están), o por limitarse a observar, desde la comodidad que le da su plaza en Filosofía y Letras, el devenir de las cosas. Evidentemente encontramos dos o tres excepciones, personas comprometidas, que al final, como todos, han de actuar aisladamente.

 Los arquitectos estrella, todos sabemos sus nombres (en este caso en singular). Odian las intervenciones puntales, de rehabilitaciones no quieren oír hablar. Se sienten cómodos con los magaproyectos, los grandes solares yermos. Les dan sudores las protecciones arquitectónicas (aunque luego las violen), las intervenciones arqueológicas son unos de sus mayores miedos.

jueves, 6 de junio de 2013

Próxima demolición de tres edificios históricos en Málaga

La noticia parece corresponder a una crónica de guerra, sin embargo sucede en pleno primer mundo, en el cosmopolitismo malacitano del siglo XXI: “Urbanismo permite la demolición de tres edificios históricos en el Centro de Málaga”, el quid de la cuestión quizás resida en el número “3”, pues desde hace décadas nos tienen acostumbrados a un lento pero incesante goteo de agresiones puntuales (legales e ilegales) contra el Patrimonio Histórico-Artístico de nuestra ciudad.

La lista de convocados a tan macabra reunión son tres inmuebles situados en diferentes puntos de nuestra ciudad, dos a intramuros (almendra histórica), calle de los Mártires y Tomás de Cózar, y otro en una de las zonas de expansión de la ciudad a partir del siglo XVI, en la calle Altozano (entorno de Lagunillas-Cruz Verde).


Fachada principal del edificio de calle de los Mártires 10.
El edificio condenado en la calle de los Mártires nº 10 se prolonga además por parte de la vecina  San Telmo, justo a las espaldas del mamotreto de muy dudosa calidad artística que es la ampliación trasera del Museo Carmen Thyssen. Más que de un inmueble habría que diferenciar dos partes. La fachada principal (la que da a la plazuela de los Mártires) se corresponde con una obra de finales del siglo XIX de estilo decimonónico burgués con una planta baja más dos alturas (B+2) separadas éstas por una línea de imposta.

En esta fachada se abren tres balcones volados por planta, contando todos ellos con una hermosa rejería de fundición con motivos geométricos. En la planta baja destacan (pese a las intervenciones que sufrió) sendas ventanas, a ambos lados de la puerta principal, con rejas a juego con las de los balcones.

La fachada que se abre a la calle San Telmo parece corresponder a un momento previo, quizás de finales del siglo XVIII  a juzgar por el tipo de balcones que presenta (de una factura más propia de esta centuria) y por la fábrica de su fachada en la que parece advertirse la presencia de pinturas murales delimitando el despiece de los ladrillos de la fachada. Quizás para guardar el ritmo de la composición de esta fachada, el que debía ser el vano central aparece sólo insinuado sobre el paramento, abriéndose pues dos únicos huecos por altura, siendo los de la primera planta balcones con un vuelo mayor que los de la segunda.

Tras años de abandono ni el denominado “efecto Thyssen” ni el propio Ayuntamiento, han logrado evitar que la propiedad del mismo se haga cargo de la conservación del inmueble, todo lo contrario, las ventanas abiertas denotan una estrategia clara de arruinar el conjunto para hacer más factible su demolición.


Fachada a calle San Telmo



Tomás de Cózar 15

 El segundo de los edificios es el número 15 de la calle Tomás de Cózar. Si exceptuamos los baños árabes es la única casa de la acera impar que pervive en esta importante vía que hasta hace pocos años acogía un buen número de edificaciones de gran calidad artística correspondientes a los siglos XVII, XVIII y XIX. Seguramente se trate de una vivienda de principios del siglo XIX o algo anterior; una casa totalmente descontextualizada de su entorno que de per sé no parece contar con características que justifiquen su conservación. Sin embargo la calle entera en su conjunto bien hubiese merecido un plan de mejora de sus inmuebles que sin duda hubiese preservado dignamente un conjunto urbano de gran importancia en nuestro centro Histórico. Sin embargo se optó por lo fácil, dejar que las casas se arruinasen, que unos pocos expoliasen sus materiales y que esta vía desapareciese prácticamente por completo. La vivienda en cuestión cuenta con planta baja más una altura (B+1), con un vano de entrada, ventana enrejada en el bajo, y un sencillo balcón volado en la primera altura. El interior se articula en torno a dos pequeños patios de luz.


Patio de calle Tomás de Cózar nº15.



Vivienda de calle Altozano nº18

El último de los condenados es el número 18 de la calle del Altozano. Se corresponde con una vivienda dieciochesca típica de la arquitectura popular de las muchas que había en esta calle hasta que fue prácticamente arrasada para acoger viviendas sociales. Lo cierto es que a la hora de autorizar la ruina del inmueble, desde la Gerencia de Urbanismo se han limitado a dar por hecho una cronología que en absoluto se corresponde con la de la casa. Así se han remitido a los datos del catastro y han concluido que el edificio databa de 1870 como bien se indica allí. Se echa en falta un poco de rigor por parte de una administración que debe hacer velar por el cumplimiento de la normativa y que debe gestionar los asuntos públicos, no haber hecho ni una simple inspección ocular del inmueble con el fin de determinar si éste era efectivamente más antiguo o contaba con elementos de interés. A la vista de los hechos desde este blog hemos puesto en conocimiento de la Gerencia de Urbanismo, que esta casa cuenta con pinturas murales al menos del tipo arquitectónico, con lo cual como mínimo su construcción se produjo unos cien años antes de lo que figura en el catastro.
 
Presencia de un fuste bajo las capas de cal
Fachada a calle San Cayetano
La vivienda consta de planta baja más una altura (B+1) cubierta por un tejado a dos aguas de teja árabe. La fachada principal tiene entrada a la vivienda y una puerta cegada a un local comercial. En la primera planta se abre un sencillo balcón volado y una ventana enrejada. La otra fachada da a la calle San Cayetano y es de mayor tamaño. Aquí los vanos de la planta baja están cegados, mientras que en la primera encontramos un balcón volado y sendas ventanas dispuestas de forma irregular. Es de destacar la presencia del recogeaguas de cerámica vidriada en verde y de un artístico farol de forja en la calle San Cayetano.


Los motivos que se esgrimen para autorizar la demolición de estas tres interesantes construcciones es el de la ruina económica (no técnica). Lo cierto es que es llamativa la incapacidad del Ayuntamiento de Málaga para recurrir a los mecanismos legales que garantizarían la salvaguarda de estos edificios, es decir la expropiación forzosa cuando se demuestra la inacción por parte de la propiedad o cuando ésta realiza labores encaminadas a conseguir la ruina del inmueble. Sin embargo el no recurrir a estos cauces es ya de por sí sintomático de que poco o nada se preocupa por el Patrimonio local más allá de si hay o no presupuesto para ello, pues en Málaga como en otros muchos lugares sí que hay arquitectos y promotores honestos y comprometidos con el gran tesoro que tienen entre sus manos. Es así de simple, el Patrimonio (en estos casos privado) debería ser entendido como un bien público que trasciende más allá de las manos que lo detentan, por ello la propiedad debe de ser consciente de este punto, y si verdaderamente se considera incapaz de gestionarlo o mantenerlo debe de recurrir a otros organismos e instituciones que sí sepan o quieran velar por el mismo más allá del afán meramente especulativo.

viernes, 22 de marzo de 2013

Desastrosa reforma del nº7 de la calle Méndez Núñez para acoger una tetería.

Estado del inmueble antes y después de la intervención.
Hoy dedicamos la entrada a la lamentable intervención que ha sufrido un antiguo inmueble decimonónico para darle uso hostelero, una reforma nada acertada que podría calificarse como el “travestimiento” del conjunto.

La construcción del edificio se sitúa en 1859 según los datos que figuran en el catastro. Se trata de una pequeña construcción achaflanada que se adapta con maestría a una parcela irregular en esquina.

Tipológicamente la construcción que ha existido hasta ahora se correspondía con una vivienda de planta baja más dos alturas (B+2) separadas por líneas de imposta. La fachada que se abre a la calle Juan de Padilla tiene dos huecos por planta habiendo un balcón volado y otro antepechado cerrados todos con unas hermosas rejas de forja con un estilo cercano al modernismo. La fachada de la calle Méndez Núñez se compone de tres huecos por planta (si contamos también al balcón del chaflán), todos ellos volados y con las mismas rejerías que el resto del conjunto.

El bajo se encontraba muy desvirtuado por los locales comerciales que había acogido.

Tras años desocupado y tras ser puesto en venta, el edificio ha sido adquirido para acoger el denominado “palacio nazarí” un establecimiento hostelero que pretende “recrear” un espacio andalusí a consta de desvirtuar profundamente un edificio decimonónico en bastante buen estado de conservación. Ello denota una falta total de criterio artístico por parte de los promotores de este proyecto, más aún cuando podía haberse llevado a cabo el proyecto sin atentar contra esta construcción y cuando existen otros muchos inmuebles en el entorno que con una inversión relativamente “asumible” podrían haber albergado este espacio.

Así las fachadas han sido profundamente modificadas: se han suprimido los ritmos compositivos que venían dados por los volúmenes que aportaban los recercos de los vanos y las líneas de imposta, habiéndose “alisado” por completo las fachadas. Asimismo los vanos han sido reducidos y han pasado a estar ocupados por elementos seriados de inspiración neoárabe que supone un contraste nada armónico sobre un conjunto decimonónico.

Se ha eliminado la moldura que a modo de cornisa cerraba el conjunto y han desaparecido los recogeaguas. En el interior puede observarse cómo se han suprimido las distribuciones de los distintos espacios así como los techos originales (en los que no sería extraño que existieran molduras y yeserías muy típicas del siglo XIX). Por último la policromía elegida resulta pesada al haberse perdido también los contrastes cromáticos que se daban en la construcción anterior.

El único elemento que ha “resistido” a la intervención son las rejerías de los balcones.

El resultado es un conjunto estridente y profundamente desvirtualizado que supone un grave atentado sobre el patrimonio local en una intervención que no es otra cosa que un paso más en el parque temático en que se está convirtiendo nuestro Centro Histórico sin que desde la Gerencia de Urbanismo se adopten medidas encaminadas a garantizar la preservación del paisaje urbano.

viernes, 8 de marzo de 2013

Sobre los edificios situados entre las calles Trinidad Grund y Vendeja: abandono, incendio y hotel.


Vistas de fachada sur antes de ser parcialmente demolida, estado actual y edificio decimonónico.

Estado actual de la fachada norte.

El pasado día seis los medios locales se hacían eco del aparatoso desprendimiento de parte de la cornisa del llamado “Palacio de Trinidad Grund” en la fachada que da a la calle Vendeja con importantes daños a los vehículos estacionados en la calle. Lo cierto es que muchos (entre los que me incluyo) hacía tiempo que dábamos por salvado este interesantísimo edificio de finales del siglo XVIII tras la “esmerada” rehabilitación de la que fue fruto hace relativamente poco. Pese a lo aparatoso de los daños en la vía pública parece ser que no hay que temer por la integridad de este espacio situado entre las calles Trinidad Grund y Vendeja, es decir en los límites naturales de la ciudad a finales del siglo XVIII.

Sí nos preocupa, y mucho, el proyecto que contempla la construcción de un hotel en el número 3 de esta misma vía, con fachada a la calle Vendeja (número 4) y el edificio que hace esquina con la plaza de la Marina (número dos de calle Vendeja). Se trata pues de dos conjuntos diferentes en lo cronológico y en lo arquitectónico. El primero de ellos corresponde con una amplia casa barroca con fachada a las calles Trinidad Grund  (antigua del Peligro) y Vendeja construida a finales del siglo XVIII, por ello es prácticamente coetánea a la construcción del paseo de la Alameda sobre un arenal que existía frente a las murallas de la ciudad. Por ello, en el momento de su construcción, los edificios de esta calle eran los más meridionales de la ciudad, prácticamente junto a su puerto. Por ello no sería extraño conectar su construcción con la pujante burguesía que a finales del siglo XVIII floreció en Málaga y cuya principal baza era el comercio marítimo. De esta vocación comercial nos da cuenta la presencia tanto aquí como en otros muchos inmuebles de la zona (existentes o demolidos) de espacios destinados al almacenaje de géneros con el fin de ser redistribuidos posteriormente.

Tipológicamente habría que distinguir entre las dos fachadas del conjunto, siendo la principal y más ornamentada la que hoy se abre hacia la calle Trinidad Grund. Pese a ello este espacio ha sido fruto de un mayor número de intervenciones que han desvirtuado su imagen con la práctica desaparición del bajo y la modificación de algunos huecos en las superiores. La fachada se compone bajo más dos alturas (B+2), separados por líneas de imposta. En cada planta se abren cinco huecos. La portada de acceso se encuentra descentrada hacia la izquierda del conjunto. En el primer piso se abren cinco balcones alternándose los cierres panzudos con otros de perfil rectangular, mientras que en la segunda éstos son volados volviéndose a romper el eje de simetría al haberse eliminado uno de ellos. El conjunto se cerraba con el característico recogeaguas de cerámica verde y blanca, ya prácticamente perdido. Traspasando la portada existía un zaguán que daba paso a un pequeño patio al que se abrían balcones y que conectaba con la parte trasera del edificio. Bajo las sucesivas capas de cal se puede apreciar la presencia de pinturas murales que decoraban esta fachada.

Fachada norte en 1998. Fuente: Coaat.

La fachada sur del conjunto era de mayor sencillez, se componía también de planta baja más dos alturas (B+2) separadas por líneas de imposta. En cada altura se abrían cinco huecos, estando los dos de la izquierda contenidos en sendos balcones corridos mientras que los otros tres eran preñados y de perfil curvo en la primera planta (habiéndose arrancado), y volados en la segunda. Esta fachada cuenta con pinturas murales de tipo textural  (a base de líneas rehundidas en el paramento que enmarcan los ladrillos). Para proceder al desescombro del interior del conjunto se demolió la parte izquierda de la fachada.

Fachada sur en 1998. Fuente: Coaat.

En sus últimos años este edificio acogió diversos, fue casa de vecinos, tesorería de la seguridad social, pensión y gimnasio. Pese a ello se mantuvo en un estado de conservación aceptable hasta que fue abandonado a finales de los años noventa.

El otro edificio que compone el conjunto se encuentra haciendo esquina entre las calles Vendeja y Plaza de la Marina, data de finales del siglo XIX, siendo de estilo decimonónico burgués. Se trata de una construcción de planta baja más tres alturas (B+3). La fachada que da a la calle Vendeja es la mayor y más ornamentada. Cuenta con cuatro balcones volados por planta teniendo hermosos cierres de madera los de los extremos, mientras que los centrales aparecen decorados con recercos y sobredintes moldurados. La fachada a la Plaza de la Marina por su parte cuenta con tres balcones volados por altura.

Tras años de abandono, este conjunto fue adquirido con el fin de poder ser demolido y aumentar sustancialmente la edificabilidad en su solar (sobre todo en los edificios dieciochescos). Pese a contar con Protección Arquitectónica I (modificada y rebajada hasta tres veces para el encaje de los distintos proyectos), su propietario intentó sin éxito sacar adelante un proyecto de viviendas de lujo que chocaba con la protección del inmueble. Así las cosas en el año 2007 sufrió un aparatoso incendio (provocado) que prácticamente destruyó el conjunto (afectó sobre todo a las crujías que dan a la calle Trinidad Grund).Desde entonces lo único que se ha hecho para garantizar la conservación del mismo ha sido estabilizar las fachadas, terminándose de arruinar en este tiempo aquello que el fuego no consiguió. En el año 2008 el Ayuntamiento incluyó estos edificios en el “registro municipal de solares”  sin que desde entonces haya sabido encontrar una solución que garantizase efectivamente la conservación de un inmueble con protección arquitectónica.

Recientemente se ha conocido que el grupo hispano-norteamericano “Hurar Investment Group” se había hecho con estos inmuebles con el objetivo de sacar adelante un proyecto hotelero y comercial para este espacio. El proyecto contempla la demolición y el aumento de la altura de la fachada del edificio del siglo XVIII que da a la calle Vendeja, y ceñirse a la normativa para respetar del conjunto lo estrictamente necesario e intentar aumentar la edificabilidad todo lo que se pueda.

Desde estas líneas exigimos al Ayuntamiento de Málaga y a la Conserjería de Cultura de la Junta de Andalucía que exijan el cumplimiento estricto de la normativa en cuanto a la protección de este conjunto de inmuebles y que se ponga coto al afán puramente especulativo de algunos promotores a consta de valiosos vestigios del pasado de nuestra ciudad.


lunes, 16 de abril de 2012

Explotación hostelera del inmueble nº 1 del Hoyo de Esparteros durante la Semana Santa



Sobre los planes para arrasar todo el entorno del Hoyo de Esparteros y construir la que está llamada a ser la principal barrera visual sobre el Centro Histórico desde este lado del Guadalmedina ya se ha tratado en varias ocasiones desde este blog.

Pese a los intentos de demoler el único inmueble que aún pervive del entorno y tras haber contribuido con todos los recursos posibles para ofrecer una imagen ruinosa del edificio (con la colocación de mallas para evitar desprendimientos, ventanas abiertas para acelerar el anidamiento de aves y el avance de las humedades, etc.), durante la pasada semana santa (al igual que en la de 2011), éste ha albergado un establecimiento comercial lo que evidencia el buen estado del inmueble para acoger este tipo de usos (echando por tierra el discurso de aquellos que hablan de un edificio ruinoso).

Lo curioso es que desde la concejalía de comercio del Ayuntamiento se expidan licencias de apertura sobre aquellos mismos edificios que desde la Gerencia de Urbanismo, se empeñan en hacer desaparecer a favor de la especulación y jugosos convenios urbanísticos, siempre a consta de la pérdida tanto de la trama urbana como de uno de los mejores ejemplos de arquitectura decimonónica de la ciudad.

Y en el remoto caso de que la apertura de este establecimiento no contase con la correspondiente licencia de apertura, estaríamos ante una grave negligencia del Ayuntamiento a la hora de hacer cumplir la normativa vigente a través de la policía local.

Desde aquí esperamos que la nueva etapa que se abre en la Junta de Andalucía con el apoyo de Izquierda Unida haga que la Consejería de Cultura de marcha atrás en esta auténtica tropelía urbanística y obligue a una modificación sustancial del proyecto que implique la restauración del edificio devolviéndole su antiguo esplendor, cosa perfectamente compatible con un uso hotelero.

viernes, 11 de marzo de 2011

Pasaje de Heredia












La amenaza se cumplió. Como ya veníamos anunciando desde 2009, el antiguo Pasaje de Heredia, entre la plaza de la Constitución, calle Granada y San Telmo, estaba experimentando una brutal agresión que tiene como resultado la actual imagen que presenta.

Lo que fue vendido como una rehabilitación, ha supuesto la práctica destrucción de uno de los primeros ejemplos de pasajes comerciales de la España liberal.

En el contexto de la Desamortización Mendizábal, la práctica totalidad de la manzana comprendida entre el colegio de San Sebastián (hoy sede del Ateneo de Málaga) y la antigua cárcel municipal, pasó a manos del empresario Manuel Agustín Heredia. Tras la demolición de las antiguas edificaciones, se piensa que Cirilo Salinas (a la postre maestro de obras municipal) trazó el famoso Pasaje de Heredia, un espacio cruciforme distribuido desde una plazuela central, espacio que se elevó a partir de 1837. Siendo por ello el primero de sus características en España y casi coetáneo con otros ejemplos europeos.

Este espacio conjuga a la perfección algunos de los ideales de la época. Por un lado, se trataba de un espacio abierto, bien ventilado, muy en consonancia con doctrinas higienistas de la época (recordemos las epidemias de cólera que asolaron Málaga entre 1833 y 1834). Por otro, se introdujeron elementos innovadores para la arquitectura de la época; así para sustentar los edificios, se fundieron una serie de columnas dóricas de hierro, las cuales se instalaron en los bajos enmarcando las entradas a las tiendas. Estas columnas además de suponer un elemento vanguardista, nos recuerdan, además, una de las bazas económicas de su promotor Manuel Agustín Heredia, los Altos Hornos de Málaga.

A raíz de la reforma del espacio, éste ha perdido su antiguo significado, se le ha añadido una planta más junto con un ático, se han alterado los vanos de la fachada, las rejerías y molduras originales se han eliminado. El pasaje en sí ha desaparecido y ha quedado englobado por la planta añadida y por unas enormes cristaleras que distorsionan notablemente la visión del conjunto. Únicamente se han salvado las columnas de forja dado que son un elemento puramente estructural.

Málaga, que podría presumir de contar con el primer pasaje comercial de España, lejos de protegerlo, lo transforma radicalmente en la intervención urbanística más agresiva llevada a cabo en los últimos años en la plaza.

domingo, 27 de febrero de 2011

Derribo en la Alameda Principal nº 22










En la tarde del día 27 de febrero se inició la demolición de este inmueble sito en la esquina entre la Alameda Principal y la calle Torregorda.

El edificio, aunque con importantes reformas de principios del siglo XX, y una planta añadida a mediados del mismo siglo, era obra de finales del siglo XVIII a juzgar por los balcones preñados, arbotantes, etc.

La fachada principal se articulaba en tres ejes simétricos y en tres plantas (más una añadida). En la primera planta destacaba un gran balcón corrido con arbotantes, mientras que en las dos restantes el balcón central se remataba mediante un bello cierro de obra. Por su parte los balcones laterales estaban antepechados.

En la fachada que daba a la calle Torregorda podían observarse unos interesantísimos balcones preñados con rejas de forja.

Pese a encontrarse en buen estado de conservación, sus propietarios han decidido demolerlo con la intención de elevar un edificio de carácter residencial. Es curioso que desde la Gerencia de Urbanismo ni siquiera se inste a la preservación de algunos elementos de interés del conjunto, todo lo contrario. Los balcones junto con sus rejerías han sido pasto de la piqueta, y seguramente acaben siendo vendidos por su peso en metal.

Lástima que la piqueta no se equivocase y demoliese esa atrocidad urbanística que está a su derecha,un edificio de oficinas setentero que rompe con la estética de la Alameda, seguramente en esta Málaga surrealista lo hayan protegido con un grado de protección nº 1, no me extrañaría lo más mínimo. Y ahora habrá que ver qué regalito nos plantan en el solar...

La primera imagen está extraída de la web del colegio de Arquitectos y Aparejadores.

Quiero agradecer a Pepe Percheles las imágenes del derribo.

domingo, 31 de octubre de 2010

Manifiesto contra la destrucción del Hoyo de Esparteros




Desde Salvemos-Málaga apoyamos el manifiesto contra la destrucción del Hoyo de Esparteros. Como ustedes saben, desde este blog siempre nos hemos opuesto a este proyecto por suponer la destrucción de un espacio de gran valor histórico-artístico de la ciudad.

Les animo a que que accedan a este blog y den su apoyo a esta causa:

http://noalhotel.blogspot.com/



MANIFIESTO EN CONTRA DEL HOTEL DE 10 PLANTAS PROYECTADO EN EL CENTRO DE MÁLAGA



Recientemente en una reunión a puerta cerrada, el Ayuntamiento y la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía han acordado alterar el PGOU vigente para duplicar la altura permitida en la franja del Centro Histórico que se asoma al río Guadalmedina.


Dicha modificación consolidará una barrera física y visual, iniciada en décadas pasadas, que dividirá para siempre la ciudad moderna de la histórica, con el peligro de iniciar un efecto dominó de impredecibles consecuencias. De nada han servido los diversos informes que en su contra ha emitido, paradójicamente, la propia Consejería.


Se intenta así encajar un proyecto de hotel, diseñado por Moneo y encargado por la promotora Braser, que abarcaría el espacio comprendido entre el Hoyo de Esparteros y el río Guadalmedina, absorbiendo la calle Pasillo de Atocha que pasaría a formar parte del gran solar sobre el que se levantará el edificio.


Solar que ha visto como, poco a poco, los edificios que lo formaban, algunos catalogados, se arruinaban y ardían en la noche. Su situación actual de degradación intencionada justifica para muchos el proyecto.


Actualmente tan solo queda un edificio, conocido como La Mundial, que formaba parte del catálogo de edificios protegidos del Ayuntamiento de Málaga, pero que recientemente descatalogaron para allanar así el camino. Este edificio, el último, el que todavía no ha ardido y se mantiene aún en pie, desafiante, es una valiosa muestra de la arquitectura malagueña decimonónica que, con sus cierros curvos y su abigarrada rejería, hace de contrapunto al sobrio Mercado de Atarazanas. Sin embargo, a esta simbiosis de estilos y buen gusto no le queda mucho tiempo de vida. En unos días, si no lo remediamos, desaparecerá para siempre.




Por ello, desde este manifiesto exigimos:


La paralización inmediata del proyecto.
El restablecimiento de la protección arquitectónica para el edificio de calle Esparteros nº 1 y la obligatoriedad de una reconstrucción mimética en caso de incendio fortuito, declaración de ruina, etc.
La elaboración de un plan de regeneración y puesta en valor de la zona comprendida por el Hoyo de Esparteros y Pasillo de Atocha, recuperando los valores históricos y arquitectónicos perdidos. Para ello, las nuevas promociones que se levanten en estos solares deberán respetar, en buena medida, el diseño de los edificios protegidos que los ocupaban anteriormente y que por diversas circunstancias fueron demolidos. Con ello se evitarán futuros casos de ruina premeditada en nuestra ciudad.
El respeto al trazado urbano, no solo de esta zona concreta sino de toda la ciudad histórica.
La obligatoriedad de una consulta popular vinculante para futuras alteraciones de la ordenación urbanística vigente.


Asimismo, denunciar la irregularidad que supone la tramitación de este proyecto, destacando:


La destrucción de uno de los edificios más bellos atribuidos a la escuela de Jerónimo Cuervo, autor del teatro Cervantes. Del mismo destacan dos grandes cierros curvos que cubren a modo de galería corridas las esquinas de las plantas primera y segunda. Antes de su abandono premeditado gozaba de la máxima protección arquitectónica y presentaba un buen estado de conservación. Sólo por sus impresionantes cierros y la bella perspectiva de los mismos desde la Alameda Principal, merecería en cualquier otra ciudad su restauración y conservación.
El hotel proyectado en Hoyo de Esparteros sobrepasa el doble la altura permitida actualmente en el Centro Histórico, lo que no sólo es una agresión en sí mismo sino que además supondrá un gran impacto visual negativo en buena parte del centro y en edificios de su entorno catalogados como BIC, por ejemplo el Mercado de Atarazanas.
La destrucción de una parte significativa de la trama del Centro Histórico a pesar de estar protegida como BIC. Desaparecerá la actual plaza triangular, cargada de historia: allí se instalaron los esparteros a partir de 1728 en un espacio en forma de “V”, delimitado por el desaparecido castillo de San Lorenzo, la Plaza de Arriola y el paredón del Guadalmedina. La forma de la plaza quedó así condicionada por la actividad (en ella se maceraba el esparto) y por la construcción de talleres, almacenes y viviendas, algunas todavía en pie. (Fuente: Málaga Monumental)

Aclarar que no estamos en contra del edificio proyectado por Moneo, sino del lugar elegido para levantarlo. Hay en la ciudad ubicaciones mucho más idóneas donde su encaje urbano sería menos problemático.


Hoy en día, cuando nadie duda de la importancia de cuidar los centros urbanos como generadores de riqueza y cultura, cuando se lucha por convertir a nuestra ciudad en un foco de atracción, cuando cualquier malagueño o visitante puede señalar fácilmente los errores cometidos en épocas pasadas, resulta paradójico que nuestros políticos se unan por primera vez para ir en contra de los ciudadanos y del momento, para regresar a gran velocidad, quizás por añoranza, a los años 60, cuyo máximo exponente en nuestro país ha sido Benidorm.


Pero lo peor de todo es el sentimiento de impunidad que se extiende por Málaga, cuando los intereses particulares, defendidos por políticos, se imponen sobre los de todos los malagueños, defendidos tan solo por ellos mismos.


Marcos Moreno Maldonado

Los abajo firmantes muestran su adhesión a este manifiesto, así como animan a todos los ciudadanos a sumarse al mismo, enviando un correo electrónico con su nombre completo, número de DNI, ciudad de residencia y profesión a la dirección noalhotel@gmail.com, o bien en el blog http://noalhotel.blogspot.com/




ANEXO AL MANIFIESTO




El propio Ayuntamiento en su catálogo de edificios protegidos definía así el edificio de La Mundial:


Edificio de Calle de Esparteros nº 1.


Estilo: Decimonónico malagueño.
Autor: Estilo cercano a Cuervo. Época: S. XIX. 2ª mitad. Edificación en esquina a tres calles (Hoyo de Esparteros-Prim-Pasillo de Atocha).
Baja-Tres plantas y ático (con terraza a calle Prim).
Distribución regular de huecos de fachada (balcones) y ventanas en ático.
Galerías de madera acristaladas- corrida en planta 1ª y 2ª en esquina.
El edificio presenta fachada a tres calles, de las cuales, la más pequeña, a calle Prim, adopta dos chaflanes curvos en su conexión con las otras dos fachadas.
Presenta un bajo con zócalo de piedra más tres plantas de balcones sobre ménsulas separadas por impostas, rematándose por una azotea con balaustrada entre pilares de ladrillo y un ático retranqueado.
El bajo conserva además el cajeado horizontal y ventanas empotradas con rejería fundida y en él se abre una sencilla portada con embocadura moldurada.
Los balcones de la planta principal apoyan en ménsulas acanaladas, mientras que los demás se adosan directamente en a la imposta.
Un balcón corrido en forma de galería adopta la forma curva del chaflán. Toda la rejería es de hierro fundido y de vistoso diseño.
El portal y el trasdós de la escalera conservan molduras con decoración vegetal y de rocalla de la época.
M

Casa nº13 calle de la Victoria







Obra de Daniel Rubio, el inmueble nº 13 de la calle de la Victoria constituye uno de los mejores ejemplos de la arquitectura de corte Regionalista en la ciudad. La combinación de piedra, ladrillo y azulejos junto con la armoniosa simetría de su fachada, hacen de este, uno de los más hermosos edificios de la calle de la Victoria.

En su portada destacan sendas pilastras acanaladas que sostienen el dintel de la puerta. Es asimismo destacable el cuerpo central; éste sobresale del conjunto a modo de torrecilla en cuyo centro aparece un medallón cerámico con la fecha 1923 (año de su construcción) y las iniciales J.D.N (Francisco Domínguez Navarro, constructor y propietario).

La separación entre los distintos niveles se hace a través de una línea de imposta de cerámica sobre la que se apoyan los balcones corridos y los cierros en los extremos de conjunto.

Los azulejos, el uso del ladrillo, los guardapolvos que rematan los dos cierres de los lados, el alero que corona el conjunto y las tejas vidriadas del mismo nos ofrecen claras reminiscencias con la arquitectura neomudéjar del primer tercio del siglo XX.

Uno de los elementos de más interés de esta vivienda, lo constituía la decoración cerámica del antiguo zaguán. Los azulejos representaban por un lado los hechos gloriosos de la historia de España: La conquista de Orán, el Desembarco de Colón, el Fusilamiento de Torrijos, los Últimos días de Numancia, la Fundación de Buenos Aires, el Dos de Mayo, firmados por J. Salas y J.A. Rodríguez. En el zócalo, por su parte, se representaban motivos quijotescos. El vestíbulo del edificio contaba además con una pintura en el techo.

Tras permanecer abandonado durante años, este inmueble fue degradándose hasta el punto que los magníficos azulejos sevillanos que decoraban su zaguán, fueron robados. En conversaciones mantenidas con algunos vecinos de la zona, se cuenta que se vio a algunos individuos robando estos paneles, sin que se tenga constancia de su paradero actual.

Pese a haber sido recientemente recuperado, esta construcción sólo ha mantenido su fachada, habiéndose perdido para siempre elementos de gran valor.
Sobre el robo de los azulejos, decir que la infraestructura necesaria para llevarlo a cabo parece responder más a encargos de particulares o de anticuarios sin escrúpulos que hacen negocio de la merma del patrimonio local. En más de una ocasión, he podido observar en algunos de ellos, azulejos y hasta fuentes pertenecientes a antiguas casas. Y según los propios propietarios de la tienda “han pagado a obreros para que les traigan la obra elegida”.

Al menos nos queda el consuelo de poder seguir disfrutando de tan bellísima fachada en una calle, la de la Victoria, en la que en los últimos años han desaparecido otros muchos edificios de gran valor artístico para dar paso a construcciones que no guardan sintonía con el entorno, ni mucho menos la altura.

viernes, 15 de octubre de 2010

Progresiva destrucción de la calle Tomás de Cózar









Tal y como comentábamos acerca de la calle Tomás de Cózar, su decadencia avanza a pasos agigantados hacia su completa desaparición. Aquella que en otro tiempo fuese
una de las vías que mejor reflejaba la Málaga medieval en lo viario y la dieciochesca en lo arquitectónico, hoy es un inmenso solar en el que los abandonos y los consiguientes expedientes de ruina se suceden.

Ahora ha llegado el turno al inmueble nº 14, edificio del siglo XVIII, buen ejemplo de la arquitectura civil de la época y con grado de protección arquitectónica II (por lo que vemos esta distinción tiene poco valor, pues están siendo muchos los inmuebles que están desapareciendo pese a contar con ella).

A escasos metros de esta vivienda se alza aquel gigante herido y también expoliado Palacio Solesio o del Marqués de la Sonora, o frente a éste un enorme solar del que emerge, casi por arte de magia, un torreón mudéjar, que a su vez se asienta sobre un muro desprendido que no es otra cosa que parte de la antigua muralla malagueña. Este muro salió a la luz tras el derribo del susodicho solar, y en su momento conservaba todo su alzado, pero años de abandono lo han llevado a la ruina.

Tras este muro, con puerta a la calle Medina Conde, se conserva la crujía de un caserón también del siglo XVIII, y con pinturas murales. En su momento se anunció que su rehabilitación iba a conservar la distribución interior, si es que no se desploma antes, y es que desde que se procedió al vaciado de su interior, el inmueble ha permanecido a la intemperie, a la espera, quizás, de que palomas, humedad y lluvias, hagan el trabajo sucio.

Y todo esto en menos de 100 metros, ¡ni en Grozny!

En la primera imagen pueden ver el inmueble declarado en ruina recientemente (fuente: Opinión de Málaga); le sigue el enorme solar en la calle Tomás de Cózar con
el torreón; una imagen del mismo de la primera mitad del siglo XX.