miércoles, 16 de diciembre de 2009

Reforma de Calle Granada y Plaza del Carbón







La reordenación de las calles Granada, plaza del Carbón y del Siglo ha sido una de las grandes actuaciones urbanísticas llevadas a cabo por el Ayuntamiento en la zona. Sin embargo la solución levantó un gran número de críticas ciudadanas entre otras cosas por el adoquinado a base de cilindros marmóreos, que, colocados a distinta altura, ha provocado no pocos tropiezos y caídas, además de tender a acumular suciedad.
A esto se sumó la radical transformación de la Plaza del Carbón, la cual perdió la antigua “fuente de la olla” para dar paso a tres fuentes modernas y de escasa consonancia con el rincón que ocupaba su predecesora.

A día de hoy esta actuación se encuentra bastante dañada en distintos puntos, así la imagen que ahora presenta deja mucho que desear con antiestéticos parcheados. Un ejemplo más de una gestión municipal muy discutible, total a la hora de malgastar el dinero público, pocos miramientos se tienen aunque la calidad sea de lo más discutible.

La otra imagen corresponde a una visión de la “fuente de la olla” y el nuevo aspecto de la plaza.

2 comentarios:

Pepe dijo...

Malgastar y malgastar, seguir malgastando en proyectos absurdos que después no dan nombre a la ciudad. De igual modo ocurre con el edificio de la gerencia de urbanismo, que por cierto merece una mencion en este espacio ya que, aún aumentando el presupuesto, no supone ninguna innovación arquitectónica, los propios arquitectos lo corroboran. Una gran pantalla oscura frente al mar.

En fin, sigamos votando lo mismo, sigamos colaborando a la destrucción de la ciudad, las consecuencias ya se están dejando notar.

Málaga la bella la llegaron a nombrar...

unomasperounico dijo...

En relación a esta intervención me gustaría aclararos algo: La intervención no fue finalizada. Para recortar gastos se decidió no finalizar el suelo. Sobre los cilindros de mármol que comentas iba una capa transparente (de resina, creo recordar), lo que hacía que el suelo fuese uniforme (evitando tropiezos), que dispersaba la luz de los leds instalados (creando un interesante juego de luces) y que facilitaba su limpieza y el mantenimiento de los cilindros de mármol (los cuales, sin dicha capa se han roto o casqueado en su mayoría). Respecto a la fuente, me parece que las nuevas son muy interesantes escultóricamente hablando, y la antigua carecía de interés artístico o histórico, con lo que me parece que la intervención de la que hablas en este caso no está mal planteada, sino mal ejecutada.