domingo, 19 de febrero de 2012

Nuevos derribos en la calle Don Juan de Málaga







“Las demoliciones en el centro histórico siguen a buen ritmo”, éste podría ser el titular de una publicación periódica de la “Asociación Pro-destrucción del patrimonio malacitano” a la que bastantes figuras tanto del mundo público como del privado a nivel local habrían de integrar.

Ya lo anunciamos en este blog el 9 de Marzo de 2009 cuando denunciábamos el deplorable estado de la calle Juan de Málaga y su entorno, lugar donde en 2006 desapareció una interesantísima casona del siglo XVIII con torre-mirador y pinturas murales en su fachada. Ahora le ha llegado el turno al número seis de la mencionada calle, un modesto inmueble de planta baja más una (B+1) en la que destacaba un hermoso balcón preñado y los canalones de cerámica blanca y verde que recogían las aguas pluviales del tejado, edificio fechable a finales del siglo XVIII principios del XIX.

En el edificio colindante (el número cuatro) se están llevando a cabo derribos en su interior sin que tengamos la certeza de que finalmente se acabe demoliendo todo el conjunto.

Este inmueble pasa prácticamente desapercibido al viandante, siendo su parte más conocida la trasera que se abre al callejón que da a Cortina del Muelle. Esta medianera destaca por lo recio de los dos potentes contrafuertes que sirven para sustentar el conjunto y que nos hablan de un urbanismo que prácticamente ha desaparecido desde la segunda mitad del siglo XX.

Su fachada principal, se divide en tres alturas más entreplanta (una altura considerable para la época, acercándonos a modelos coetáneos muy comunes en Cádiz) y se corona al igual que el desaparecido edificio vecino por el canalón de cerámica vidriada. Sobre el vano de la puerta principal se abre un óculo enmarcado por una moldura rectangular. A ambos lados de esta ventana se abren sendos balcones sobre ménsulas en los que destaca la factura de las rejas de forja rematadas en las esquinas por bolas. En la segunda planta se abren balcones antepechados en los extremos y una ventana central sobre la que vuelve a abrirse otra ovalada a modo de óculo. El esquema vuelve a repetirse en la última planta, aunque la ventana central aparece enrejada y cubierta por un tejadillo. Sabemos que este edificio contaba con otra torrecilla-mirador de la cual desconocemos si ha sido demolida en los derribos que se están llevando a cabo en su interior.

En la primera imagen tienen el inmueble ya demolido. La segunda recoje la parte trasera del edificio en el cual se están llevando a cabo derribos, mientras que en la última tienen la fachada principal de éste.

sábado, 18 de febrero de 2012

La Consejería de Cultura no cede y anuncia que sigue adelante con los planes de demolición del Cuartel de la Trinidad

Finalmente la Junta de Andalucía no da su brazo a torcer y anuncia que seguirá adelante con los planes de derribo de los restos del Cuartel en el Convento de la Trinidad, una maniobra arriesgada en plena precampaña electoral. A continuación les reproduzco la noticia aparecida en el día de hoy en la Opinión de Málaga relativa a la reunión mantenida ayer entre el delegado de Cultura y la plataforma en defensa del Cuartel.


ALFONSO VÁZQUEZ
El delegado de Cultura de la Junta de Andalucía, Manuel García, se reunió ayer en la sede del distrito de Bailén Miraflores con integrantes de la Plataforma en Defensa del Convento de la Trinidad, formada por más de 220 colectivos de la ciudad en una cita en la que no faltaron momentos de tensión.

Manuel García, acompañado de técnicos, explicó que la administración autonómica tiene la intención de seguir adelante con la demolición de los tres pabellones militares que se conservan de su pasado como cuartel.

La reunión sirvió para escenificar las posturas opuestas de ambas partes, pues la plataforma aboga por la supervivencia de los tres pabellones, mientras que la administración autonómica subrayó ayer la intención de echarlos abajo, respaldada por informes técnicos que resaltan la falta de calidad artística y arquitectónica de los edificios militares. Precisamente el pasado 10 de febrero, Manuel García anunció la paralización de las demoliciones para hablar con los colectivos ciudadanos y esperar a que se solvente la denuncia judicial presentada por la plataforma contra estas demoliciones.

Salvador Jiménez, presidente de la asociación cultural Zegrí y portavoz de la plataforma, mostró anoche a La Opinión su decepción por el anuncio del delegado de realizar los derribos. «La reunión ha terminado mal, parece que contamos poco para la Junta porque van a cumplir el plan de la obra», explicó.

Para el portavoz de los 220 colectivos, se trata de una cuestión «que tendrá que decidir el juez». La denuncia fue presentada el pasado 3 de febrero por un posible delito contra el patrimonio histórico-artístico al considerar que hay que entender el antiguo convento «como un todo, en una misma parcela».

El delegado de Cultura, Manuel García, declaró ayer a este diario que la intención de la reunión fue explicar que la demolición de los pabellones «no es una decisión arbitraria ni tiene una base política sino que está fundamentada en informes técnicos muy serios».

El responsable de Cultura informó de que trasladaría el resultado de la reunión al consejero de Cultura, Paulino Plata, el próximo lunes y señaló que ya hay una empresa «licitada y adjudicada» para seguir adelante con el plan de obra. En este sentido, explicó que es probable que no se pueda empezar por la consolidación del convento y haya que demoler primero, «porque si limpias artesonados no puedes luego someter aquello a una demolición».

La Opinión de Málaga. 18/02/2012

martes, 31 de enero de 2012

Se inicia la construcción de uno de los edificios incluidos en el Plan de la Judería








El denominado como Plan de la Judería parece iniciar un nuevo capítulo en su tan catastrófica como dilatada historia.

El plan ha supuesto la práctica desaparición de un tramo completo de la calle Granada con el único adarve (de origen islámico) que aún se conservaba, una casa del siglo XVII, y varias viviendas históricas entre otros elementos, todo como ya apuntamos en una entrada anterior para “reinventar” un espacio en función de los intereses de unos pocos y a costa de acabar con unos de los espacios más sensibles a las actuaciones urbanísticas del centro de Málaga.

Así han dado comienzo las obras del principal edificio de la nueva plaza que vendrá a sustituir a buena parte de este entramado urbano, la famosa Plaza de la Nieve. Por ello tras la realización de las pertinentes catas arqueológicas llevadas a cabo en el número 74 de la calle Granada se ha puesto en marcha la construcción del inmueble que servirá tanto para realojar a los vecinos que fueron expropiados para llevar a cabo el plan, como para la instalación de la Oficina de Rehabilitación del Centro Histórico (algo que no acaba de cuadrar -rehabilitación versus demolición necesaria para rehabilitar-, o sea no hay por donde cogerlo).

El nuevo inmueble es obra del arquitecto José Ignacio Pérez de la Fuente (redactor del Plan de la Judería y hermano de Javier Pérez de la Fuente, jefe del Servicio de Arquitectura de la Gerencia de Urbanismo). Según las noticias aparecidas en la prensa local tendrá un carácter moderno, acorde con las corrientes actuales como es lógico, pues la recreación de las antiguas estructuras sería un “pastiche”. Lo que no es de recibo es la brutal agresión cometida sobre el entorno, la desvaluación del paisaje urbano, su descontextualización y reinvención, ¿era necesario eliminar de un plumazo este entramado urbano?, ¿es que en Málaga podemos no podemos vivir en el siglo XXI estableciendo un diálogo respetuoso con el pasado?, pues por las numerosas actuaciones que se vienen llevando a cabo en la ciudad en las últimas décadas, la respuesta es un NO rotundo. El nuevo edificio contará con B+5 alturas en una zona y B+3 en la otra.

No sabemos qué ocurrirá con las dos magníficas columnas de mármol rosa que decoraban el patio de la vivienda existente donde se está interviniendo, aunque mucho nos tememos que desaparezcan para adornar alguna vivienda de alguien bien relacionado en la ciudad o simplemente sean destruidas.

El Mesón Blas Palomo es otro de los grandes afectados en el proceso. Tras ser prácticamente demolido (que no restaurado) se conservaron algunos muros originales de ladrillo los cuales fueron hormigonados por completo perdiendo toda evidencia histórica. Además los vecinos de la calle Zegrí denunciaron que las obras (proyectadas también por José Ignacio Pérez de la Fuente) que se llevaban a cabo en el antiguo mesón superaban los volúmenes y alturas inicialmente previstas y no se cumplía la separación reglamentaria respecto a sus casas, por este motivo se dictó la paralización provisional de las obras del mismo. Por si fuera poco, esta actuación viola (presuntamente) el Artículo 13 del Capítulo II del PEPRI en los siguientes términos:

a) En las fachadas predominará las superficies de macizo sobre la de hueco.
b) Los huecos o conjuntos de ellos, tendrán predominantemente proporciones verticales, debiéndose adaptar a las de las edificaciones colindantes, así como en sus ritmos y dimensiones.

La imagen que adjuntamos es meridianamente aclaratoria en este sentido a la vista del descomunal ventanal trasero que se puede contemplar desde la calle Granada.

Entre las imágenes tienen una visión del Torreón Mudéjar descontextualizado junto con sendas vistas de las obras en el Mesón Blas Palomo. Una imagen de la crujía de los restos de uno de edificios antiguos que aún existían junto con las dos magníficas columnas marmóreas cuyo destino es incierto. Por último un plano del proyecto ideado para este espacio. El número uno se corresponde con la “Plaza de la Nieve”, el dos es el Torreón Mudéjar –ya intervenido y cuasi destruido-, el tres la el centro sefardí-sinagoga (aún pendiente de edificar), el cuatro, el inmueble destinado al realojo de vecinos y a oficinas municipales, y por último, el número cinco se corresponde al antiguo Mesón de Blas Palomo.

jueves, 26 de enero de 2012

¿Por qué no deben demolerse los restos del antiguo cuartel en el Convento de la Trinidad?














La presencia de la orden trinitaria en Málaga data de 1491, momento en que los Reyes Católicos fundaron la iglesia de los santos Cosme y Damián en una mezquita cercana a las Atarazanas. Sin embargo apenas tres años después los monjes trinitarios se trasladaron al actual emplazamiento del convento, el mismo donde estuvo instalado el campamento militar de Doña Isabel de Castilla durante el asedio y toma de Málaga en 1487, gracias a la influencia de Francisco Ramírez, secretario de los reyes. Así se comenzó la construcción del monasterio en las primeras décadas del siglo XVI fusionando elementos renacentistas junto con mudéjares, de hecho los artesonados y armaduras de este espacio son de las más interesantes de la ciudad. A lo largo del siglo XVII sufrió importantes reformas que afectaron a la iglesia y al propio claustro.

El claustro, de planta cuadrada, se divide en dos niveles. Los arcos de la planta superior son rebajados, mientras que los de la baja de medio punto. Las columnas sobre las que descansan los arcos son de fuste liso, en la galería inferior apoyan sus basas sobre un plinto recubierto por azulejos cerámicos, los capiteles, por su parte, responden a un modelo cúfico estilizado con hojas abajo y toscano arriba. Las galerías que circundan el claustro están todas cubiertas por valiosos artesonados sobre ménsulas con cruces trinitarias, mientras que en la galería sur éstas son figurativas con escenas alusivas a la moralidad y el pecado siguiendo tradiciones medievales sobre el bien y el mal.

La iglesia, por su parte, es de planta de cruz latina, consta de una única nave con coro a los pies, la nave se cubre mediante una excelente armadura de par y nudillo, el crucero está coronado por una cúpula semiesférica. Durante su uso como cuartel, esta capilla fue dividida en dos niveles de altura para destinar el espacio a dormitorios.

En torno al convento fue formándose a lo largo de la Edad Moderna uno de los barrios más señeros de Málaga, el cual adoptó el nombre de la orden trinitaria, el Barrio de la Trinidad.

En el contexto de la desamortización de Mendizábal, en 1835 dejó de desempeñar funciones religiosas. En 1853 se instaló un cuartel del ejército, para lo cual se hicieron algunas modificaciones en el conjunto. Así a las primeras décadas del siglo XX parecen corresponder la gran mayoría de las instalaciones militares que han llegado hasta nosotros, como la crujía que da a la calzada de la Trinidad, las cocinas, muros almenados, garitas, y caballerizas. En 1974 dejó de desempeñar esta función, por lo que fue abandonado quedando en una situación deplorable.

En 1980 fue declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía. A lo largo de la década se sucedieron proyectos de rehabilitación que no prosperaron.

Tras el cierre de los Museos de Bellas Artes y Arqueológico en 1997, los fondos quedaron sin sede para ser exhibidos. Frente al clamor ciudadano por instalar en el edificio de la Aduana de los museos de Bellas Artes y Arqueológico, los distintos gobiernos del PP mostraban su negativa aduciendo que su instalación en el convento de la Trinidad era más idónea. Sin embargo nunca se tomaron medidas encaminadas a su protección agudizándose aún más su lamentable situación.

Así ha sufrido el expolio de algunas columnas del claustro (operación que requiere una preparación y una infraestructura), sin que las protestas de diversos colectivos vecinales hayan surtido ningún efecto en el sentido de dotar de uso a las instalaciones. Tras la llegada al gobierno del PSOE se apostó decididamente por la Aduana como Museo de Málaga, iniciándose las obras en la misma y olvidándose de nuevo la Trinidad.

Durante el mandato de la consejera Rosa Torres se planteó la instalación en el recinto del denominado “Parque de los cuentos” una iniciativa única dedicada a recoger tradiciones orales y sobre el cuento, aunque de dudoso recorrido. Así en el año 2009 se llevaron a cabo catas arqueológicas que encontraron evidencias del campamento militar instalado aquí por Isabel la Católica entre otros restos, junto con la limpieza del conjunto. Este proyecto ya planteaba el derribo de los añadidos a la obra primigenia, aunque la falta de concreción en los plazos y la financiación han llevado al traste a esta idea.

Con la figura de Paulino Plata al frente de la conserjería de Cultura se ha vuelto a poner en relieve la situación del convento. Desechada la idea del parque de los cuentos, ahora de propone la instalación de una sede del Instituto Andaluz del Patrimonio histórico junto con una Sede de Bienes Culturales y Patrimonio Mundial proyectada hacia el arte rupestre, lo que a todas luces es una excelente noticia, no tanto el anuncio de la demolición de todas las instalaciones militares por un montante que asciende a más de dos millones de euros.

Lo cierto es que toda la infraestructura de carácter defensivo con el que se dotó al conjunto además de formar parte del paisaje tradicional del mismo desde hace más de un siglo, supo adaptarse con maestría a un edificio primigenio al que vino a complementar, de hecho tanto el claustro como la iglesia no sufrieron grandes reformas a excepción de la división en dos niveles de la antigua capilla para adaptarla a las nuevas necesidades militares, algo que hoy en día ya ha sido revertido (felizmente). Obviamente sí está justificada la eliminación de elementos muy puntuales que afecten al conjunto original, por ejemplo la caja de una escalera contemporánea situada en la fachada de la iglesia.

Las edificaciones militares ni alteran la visión del conjunto ni suponen un añadido no armónico al mismo, todo lo contrario, lo complementan y establecen una sintonía respetuosa entre la arquitectura religiosa del siglo XVI y la militar del siglo XIX, la cual se adapta en volúmenes y texturas a la obra primitiva, cosa que años después hará el arquitecto Cirilo Salinas a la hora de levantar la vecina iglesia de la Trinidad con su interesante compás así como el convento de Nuestra Señora de la Paz.

Pero lo más grave de toda esta historia no es el anunciado derribo de las instalaciones militares (con el abultado desembolso económico que ello conlleva) sino la posibilidad de nuevo abierta del establecimiento del Museo Arqueológico en este espacio según recientes declaraciones de la señora Celia Villalobos, un tema que parece no tener solución cuando la ciudad de Málaga no ha contado nunca unas dignas instalaciones museísticas para la exposición de los fondos arqueológicos de su museo, habiendo habido innumerables oportunidades perdidas por los sucesivos gobiernos. Por ello, con las obras de la Aduana bien encaminadas, volver a abrir esta “caja de Pandora” no puede si no traducirse en una mayor dilatación de los tiempos de espera para que Málaga cuente con un museo Arqueológico acorde con su importancia histórica.

En el caso de que finalmente se decidiese el traslado de los fondos arqueológicos a este espacio (o por su parte la instalación de cualquier otra sede que se le ocurra al político de turno), ello traería consigo unas necesidades espaciales que dudo mucho que el claustro y la iglesia puedan satisfacer por lo que seguramente habría que volver a construir unos espacios para dar cabida a las nuevas necesidades, y ahí vendrá el problema dado que en pleno siglo XXI no se construirá a la manera del XVI ni del segundo tercio del XIX, y donde en otro tiempo hubo un conjunto en plena sintonía arquitectónica, se elevarán (por lo acostumbrados que ya estamos) nuevas estructuras que en nada contribuirán con el lenguaje del espacio nuclear, el antiguo convento de la Trinidad.

Ningún grupo político con representación en el Ayuntamiento de Málaga a excepción del de Izquierda Unida se ha posicionado en contra de unas actividades que vienen a atentar sobre un espacio de gran importancia histórico-artística, cultural y arquitectónica, tanto para el barrio de la Trinidad como para Málaga.

Desde Salvemos-Málaga nos sumamos al blog “Torre Vigía” y pedimos no sólo la paralización del proyecto de demolición de los edificios militares sino la ampliación de la protección como B.I.C hacia estas construcciones militares así como a la vecina iglesia de la Trinidad, su compás y el convento de la Paz.

En la primera imagen pueden observar restos de las construcciones militares (cocinas) con la capilla al fondo, en la de la derecha, el compás de la iglesia de la Trinidad.

La segunda imagen corresponde a la escalera mencionada y al claustro del convento. En el resto tienen fotografías del conjunto siendo cuartel y un fragmento de la muralla trasera con garita de vigilancia.

Algunas imágenes han sido extraídas de internet, ante cualquier queja sobre su propiedad ruego que me lo hagan saber.


A continuación les dejo el escrito propuesto para evitar el derribo del cuartel.
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Nombre: ________________
DNI: ___________________
Dirección: _______________


Doña Margarita Sánchez Romero
Directora General de Bienes Culturales
Dirección General de Bienes Culturales
C/ Santa María la Blanca, 1
41004 Sevilla



Málaga, 19 de enero de 2012

Excma. Sra. Directora General:

Me dirijo a usted en condición de ciudadano de esta comunidad autónoma para comunicarle que me hago eco de la campaña que está desarrollando la Plataforma ciudadana para la defensa del Patrimonio Malacitano TORRE VIGÍA, en el sentido de mostrar mi preocupación por el destino planeado para el entorno inmediato del BIC denominado CONVENTO DE LA TRINIDAD DE MÁLAGA, con código de identificación: 290670071. Es por ello que preocupado por la anunciada demolición inminente de los edificios que conforman este entorno,

EXPONGO:

1. Que a raíz de la desamortización de Mendizábal, el antiguo Convento de la Trinidad, levantado en el s. XVI (sobre el que fuera campamento de la reina Isabel la Católica, durante la conquista de la ciudad), se reconvirtió en cuartel. Con el tiempo se realizaron una serie de reformas para mejorar su seguridad y dotarlo a su vez del equipamiento necesario para la actividad militar: muralla, almenas, garitas, cocinas, caballerizas, etc.

2. Que debido a la conocida intención de dejar el entorno expedito y salvar ÚNICAMENTE los restos conventuales (declarados como BIC), se producirían unas demoliciones selectivas que falsearían el devenir del recinto (que no solo fue convento), con lo que Málaga perdería una pieza importante de su larga historia militar.

3. Que estas demoliciones selectivas no pretenden liberar espacio delante del convento para ajardinar el entorno y crear una zona de esparcimiento para los vecinos, sino que en su lugar se pretende construir un edificio de arquitectura contemporánea. Es decir, se sustituirán por tanto las instalaciones militares, que conviven perfectamente con el edificio protegido, por una edificación moderna de dudoso gusto y que vendrá sin lugar a dudas a romper con la armonía actual del entorno.

4. Que el artículo 28 de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía establece que el entorno de los bienes inscritos como de interés cultural estará formado por aquellos inmuebles y espacios cuya alteración pudiera afectar a los valores propios del bien de que se trate, a su contemplación, apreciación o estudio, pudiendo estar constituido tanto por los inmuebles colindantes inmediatos, como por los no colindantes o alejados.

5. Que el artículo 33 de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía establece la prohibición de la construcción que altere el carácter de los inmuebles inscritos como Bien de Interés Cultural o perturbe su contemplación, sin perjuicio de las excepciones que puedan establecerse reglamentariamente.

6. Que ante la actual situación de CARESTÍA ECONÓMICA no solo los ciudadanos sino las administraciones deben ajustar el presupuesto y por tanto es absolutamente innecesario demoler edificios históricos para construir costosas estructuras modernas pudiendo aprovechar dichos restos, máxime cuando son de valor para la ciudad y la actuación se pretende de equipamiento cultural.

SOLICITO

Que la Consejería de Cultura incoe, de modo URGENTE, el expediente AMPLIACIÓN DE LA DECLARACIÓN DE BIEN DE INTERÉS CULTURAL a todos los edificios, incluidos los pabellones, murallas, almenas, garitas, almacenes, caballerizas, etc. que conformaban el antiguo Cuartel de la Trinidad y al conjunto urbano que representa el COMPÁS de la iglesia del convento femenino de la Trinidad, también adyacente al antiguo convento desamortizado masculino homónimo. Edificios cuya historia arranca de finales del siglo XIX y que son imprescindibles para conocer la historia militar de Málaga.

Esperando conocer en tiempo y forma qué medidas piensa tomar la Consejería de Cultura en relación a lo expuesto.

Le saluda atentamente:

Fdo.:

lunes, 16 de enero de 2012

Calle Dos Aceras nº9






En Málaga podría elaborarse un catálogo con los usos más comunes destinados deliberadamente a la ruina de inmuebles históricos con el fin de poder ser sustituidos por obras de nueva planta las cuales, sin duda, proveen de más beneficios a muchos propietarios y promotores sin ninguna sensibilidad patrimonial.

El caso que hoy nos ocupa es una casona del siglo XVIII sita en el número 9 de la calle de Dos Aceras. Lo cierto es que se trata –a juzgar por sus características y por datos catastrales- del inmueble más antiguo de una calle que ha soportado una gran presión urbanística en los últimos años.

El edificio en cuestión sería fechable a finales del siglo XVIII, aunque en las centurias posteriores sufrió grandes transformaciones, las más agresivas de las cuales afectaron a la planta del nivel de la calle con la apertura de locales comerciales en las últimas décadas del siglo XX. Consta de dos plantas más un semisótano.

Su fachada adopta el modelo característico de los inmuebles dieciochescos, dos alturas separadas por líneas de imposta, portada central adintelada entre dos pilastras que sustentan el balcón principal del conjunto, a ambos lados de éste encontramos cierros cuadrados cubiertos por un tejadillo, siendo más grandes los de la primera planta. En las calles de los extremos existen balcones de perfil recto en la primera altura mientras que en la segunda tenemos ventanas pequeñas cerradas pon sendas interesantes rejerías. El conjunto se remata con una amplia cornisa recorrida por canalones de cerámica vidriada en verde destinados a la evacuación de las aguas de lluvias que bajan del tejado.

El inmueble cuenta con el Grado de Protección Arquitectónica II (a todas luces insuficiente para un edificio de sus características), así en el Pepri se le otorga un valor “ambiental” sin deparar en su significado en el paisaje de la vía en la que se inserta. Bajo las sucesivas capas de pintura que hoy cubren el inmueble se tiene constatada la presencia de pinturas murales que esperemos sean rescatadas y restauradas prontamente.

Actualmente esta casona se encuentra tapiada y abandonada, en un proceso de paulatino deterioro agudizado por maniobras encaminadas a provocar su ruina, como por ejemplo dejar abiertos balcones y ventanas con la idea de que la humedad y animales contribuyan a un más rápido deterioro del inmueble. Cierto es que la situación económica no es la más idónea para adquirir inmuebles y rehabilitarlos, aunque no menos cierto que tras observar las cantidades escandalosas invertidas en la compra del conjunto de los cines Astoria y Victoria, la construcción de la sede de la Gerencia de Urbanismo o el pozo sin fondo en que ha convertido la rehabilitación de la antigua fábrica de tabacos para albergar colecciones privadas (del que sólo se ha abierto el Museo Automovilístico, habiéndose roto el compromiso que había con el Museo de las Gemas -Art Natura-) podría pensarse lo contrario. En resumidas cuentas se han derrochado más de 90 millones de euros del erario público, sin que haya repercutido ni en la mejora ni de los espacios culturales de la ciudad ni en la rehabilitación de importantísimos edificios y paisajes de la Málaga barroca y decimonónica.

sábado, 7 de enero de 2012

Se aprueba el inicio de los trámites de protección del Corralón de las dos Puertas.




Gracias a la presión ejercida desde la ciudadanía y diversas plataformas, se ha aparobado por iniciativa del grupo municipal de Izquierda Unida el inicio de los trámites para proteger este famoso corralón del entorno de la Cruz del Molinillo.

He de indicar que pese a que en los datos de la oficina del catastro se indique 1900 como el año de su construcción, en muchas ocasiones estos datos no son exactos al responder a reparaciones del inmueble, por lo que no sería de extrañar que fuese aún más antiguo.

Les reproduzco la noticia aparecida en el día de hoy en el periódico "La Opinión de Málaga".


ALFONSO VÁZQUEZ

Al más que centenario corralón de las Dos Puertas, propiedad de la Junta de Andalucía y construido en el año 1900, con salida a las calles Curadero y Rosal Blanco, puede que le queden más años de vida y no termine demolido, como proyecta la Junta para construir en su lugar 23 viviendas y 35 plazas de aparcamiento.

En el último pleno de diciembre los tres grupos políticos aprobaron por unanimidad una moción presentada por IU que reclamaba al Ayuntamiento que inicie los trámites para catalogarlo como inmueble protegido, adoptándose mientras tanto una protección cautelar, así como instar a la Delegación de Cultura de la Junta a que comience los trámites para incluirlo a su vez en su catálogo de edificios protegidos. Además, pedía a Epsa, dependiente de la administración autonómica, que suspenda su proyecto de construir en esa parcela las viviendas y los aparcamientos.

La moción aprobada cambió a última hora, a propuesta del concejal de Urbanismo, Diego Maldonado, para precisar que el corralón, una vez rehabilitado por la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento, siga albergando a vecinos en lugar de tener el uso cultural, didáctico e histórico que inicialmente se planteaba.

La protección del corralón tiene detrás el respaldo de cerca de 100 profesores de Geografía e Historia de toda la provincia, de las asociaciones Málaga Monumental, Salvemos Málaga, la Asociación en Defensa del Patrimonio Industrial de Málaga, así como del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras de Málaga.

También se había interesado por el edificio la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, que había encargado un informe sobre su situación.
Durante la discusión del pleno, intervino el profesor de Biología y Geología Julio Carralero, la persona que inició la recogida de firmas para conseguir proteger el corralón. El profesor Carralero presentó las firmas a final de noviembre, así como un informe a la Delegación de Cultura de la Junta y a la Gerencia de Urbanismo, recordando que de los 43 corralones catalogados en 2000 por el profesor de la UMA Francisco García Gómez, 11 años después sólo quedaban seis en pie.

El concejal de Urbanismo explicó a La Opinión que la modificación propuesta en la moción permitirá que el corralón siga teniendo el uso para el que se construyó en el año 1900.

En cualquier caso, Maldonado puntualizó que, antes de que se presentase la moción, «la Gerencia de Urbanismo ya estaba analizando la petición de Julio Carralero de que se le diera protección municipal y el departamento de Planeamiento ya estaba estudiando incluirlo en el catálogo de edificios protegidos».

El concejal de Urbanismo se desmarcó de paso de la postura del delegado de Cultura de la Junta, Manuel García, que en este diario daba por perdido el corralón al estar declarado en ruina y constituir, a su juicio, «un punto de no retorno».

«Los técnicos me dicen que a pesar de estar declarado en ruina, la situación es solucionable con la rehabilitación integral y no hay necesidad de demolición», dijo Diego Maldonado. Con respecto a la rehabilitación integral, el responsable de Urbanismo expresó su deseo de que «de puertas para dentro, haya viviendas modernas y accesibles y de puertas para afuera, el patio común conserve toda la tipología del XIX».

Acoso inmobiliario

La historia más reciente de este corralón se encuentra en el informe del Defensor del Ciudadano de 2008 El acoso inmobiliario. Una lucha desigual. En 2001 el inmueble fue adquirido por 30.000 euros por la empresa Los Nogales. Los inquilinos denunciaron la falta de mantenimiento de la propiedad y el intento de echarles ese mismo año a cambio de 150 euros.

En 2002, Los Nogales pidió la declaración de ruina, a lo que se opuso Urbanismo, pero logró la declaración de ruina técnica en los juzgados en 2005. Nueve años después de adquirir el corralón por 30.000 euros, esta empresa recibió de Urbanismo 563.000 euros cuando le fue expropiado. Ahora ha pasado a manos de la Junta de Andalucía.

En cuanto a los inquilinos del edificio, frente a la demanda de desahucio que en su día le interpuso Los Nogales, se han unido y han demandado a este propietario y al anterior por la falta de mantenimiento que durante años ha tenido el centenario inmueble.



«De los corralones que quedan en pie es el más interesante»

El profesor del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Málaga Francisco García Gómez, autor de La vivienda malagueña del siglo XIX: Arquitectura y sociedad, declaró a este diario que de los seis corralones originales que todavía quedan en pie en Málaga, «este es el más interesante, con dos puertas que dan a dos calles y un patio que es una tipología bastante representativa».

El profesor manifestó su satisfacción por esta protección y animó a la Junta de Andalucía «a hacer un esfuerzo» para evitar la demolición. Francisco García Gómez resaltó el esfuerzo en ciudades vecinas como Sevilla por conservar algunos corralones representativos y destacó el interés histórico que tienen, «porque permiten conocer una época y sobre todo, con una tipología que se mantiene desde el siglo XVI en la que se hacía mucha vida social en el patio». En su opinión, «cuando hay interés se conservan las cosas y hasta se sacan BIC de urgencia».


La Opinión de Málaga, sábado 7/01/2012.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Rehabilitación del antiguo cine Astoria


Vista de los antiguos cines Victoria y Astoria.


Restos de la cripta del Hospital de Santa Ana.


Primitivo cine Victoria a la derecha y edificaciones sobre el antiguo hospital.



Restos de la capilla del Hospital en las primeras décadas del siglo XX. Nótese la decoración de los arcos.



Si aún existía una mínima esperanza en cuanto a la desaparición de uno de los inmuebles que más alteran la estética decimonónica de la plaza de la Merced, ésta se ha desvanecido definitivamente en el día de hoy.


Los antiguos cines Astoria y Victoria pasaron a manos municipales tras un complejo proceso en el que el finalmente el Ayuntamiento adquirió los edificios a la constructora Baensa por una cifra cercana a los treinta millones de euros, cifra bastante “abultada” teniendo en cuenta los tiempos que corren y que en el pasado ya se dejó pasar la oportunidad de hacerse con este espacio por mucho menos dinero.


En el espacio que hoy ocupan los mencionados cines existió tras la reconquista cristiana de la ciudad un mesón otorgado a Don Íñigo Garci Fernández de Manrique destinado al alojamiento de los musulmanes que por diferentes motivos tenían que pernoctar en la ciudad, dada la prohibición de hacerlo dentro de las murallas. Tras la toma de Granada dejó de tener esta función. En el siglo XVI dos ermitaños de la Orden de San Juan de Dios fundaron sobre este antiguo mesón un hospital destinado a los pacientes de enfermedades relacionadas con la transmisión sexual (sobre todo sífilis). El “sanatorio” se situó a extramuros de la ciudad aunque junto a la muralla que defendía el arrabal de la Fontanella, de la cual en las recientes obras de la plaza de la Merced han aparecido restos, al igual que ocurrió tras excavar bajo las butacas del cine Victoria donde apareció parte de la cripta del complejo.


A lo largo de su dilatada historia, el denominado hospital de Santa Ana, acogió también a enfermos de las numerosas epidemias que asolaron la ciudad a lo largo de la Edad Moderna. En una urbe carente de unos mínimos servicios sanitarios, la labor ejercida desde este centro fue considerable.


En el momento que sus rentas y limosnas decayeron, los enfermos fueron trasladados al hospital de San Juan de Dios dejando de ejercer el de Santa Ana, el cual fue demolido, pese a ello su iglesia se mantuvo abierta al culto al menos hasta 1870. Fotografías de principios de siglo XX muestran restos del templo integrados en unos almacenes, mientras que en el resto del solar se edificaron casas de pequeña altura. En 1913 se inauguró el primitivo cine Victoria, el cual estuvo en uso hasta 1968, año en que fue demolido. En 1979 se volvió a reedificar en su mismo emplazamiento sin que la solución arquitectónica empleada estuviese en sintonía con la plaza en la que se insertaba. El cine Astoria por su parte fue construido en 1966 lindando con el cine Victoria. Estuvo en uso, al igual que el Victoria hasta el año 2004, cuando los últimos inquilinos de las plantas superiores se marcharon y los cines cerraron. Luego se han sucedido distintos planes urbanísticos para el espacio, desde viviendas de lujo, hasta la ampliación de la Casa Natal de Picasso, pasando por el "Museo de los Museos".


Tras un proceso largo y no exento de polémica el Ayuntamiento compró los edificios para dotarlos de un “uso cultural”, ello constituye una excelente noticia, no tanto la cifra millonaria pagada ni la anunciada intención de invertir más de dos millones de euros en la rehabilitación de unos inmuebles que atentan gravemente sobre su entorno. El antiguo cine Astoria tanto por su altura (casi siete plantas) como por su estilo, es sin duda el elemento arquitectónico más distorsionador dentro de la plaza de la Merced haciéndose totalmente necesaria su sustitución por otro acorde con el lenguaje histórico de la plaza, o en su caso el derribo a la espera de que “vengan tiempos mejores”.


Antiguas viviendas sobre los restos del hospital.

En cuanto la idea de dejar abierto este lado de la plaza, lo cierto es que pese a que la de la Merced siempre fue una plaza cerrada por este costado, la altura de las edificaciones que aquí se situaron permitieron la visión tanto de la Alcazaba como del castillo de Gibralfaro, elemento que habría que tener en cuenta de cara a una “supuesta” sustitución del espacio.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Málaga en el mundo I: La loza dorada






Excavaciones en calle Chinchilla, horno y complejo alfarero.




Hornos recientemente excavados en calle Dos Aceras.


Hubo un momento en que Málaga (Malaqa) era algo más que la capital de la pujante Cora de Rayya, su nombre era un distintivo de calidad y de por sí constituía una “marca” que finalmente se acabó extendiendo a otros centros alfareros del Reino de Granada. Nos referimos a su famosa “loza dorada”, producto producido en nuestra ciudad desde al menos el siglo XIII. La decoración dorada de relejos metálicos se conseguía tras un complejo proceso artesanal que exigía diferentes fases de elaboración en las que la química jugaba un papel fundamental. Por ello y lo exclusivo de su producción, la loza era un producto de lujo al alcance de muy pocos, destinándose la mayor parte de su producción al comercio exterior desde el activo puerto malacitano.

Diferentes autores musulmanes nos mencionan la producción en Málaga de la loza, así en 1337, Ibn Fadl al-´Umari (1301-1349) sitúa la cerámica dorada de Málaga entre las mejores del mundo. Ibn Al –Jatib (Loja 1313-Fez 1374) menciona la pujanza de la industria alfarera en nuestra ciudad en la obra “Excelencias entre Málaga y Salé”, en la que se comparan una y otra y se expresan los roces entre Al-Ándalus y los bereberes del norte de África. Por su parte el famosísimo viajero Ibn Battuta (Tánger 1304-Fez ¿1368/1377?), escribía tras su visita a nuestra ciudad hacia 1350: “en Málaga se hace la maravillosa cerámica dorada que se exporta a los países más remotos”.

En el mundo cristiano esta fama no era en absoluto menor, todo lo contrario. Sabemos que en 1289 arribó al puerto inglés de Sandwich un barco con cerámica malagueña destinada a la reina Leonor de Castilla, casada con el rey Eduardo I de Inglaterra. Así tenemos el testimonio de un empleado del puerto de la llegada de 42 cuencos (ataifores y jofainas), 10 platos y 4 jarras de barro de “color extranjero " (extranei coloris). A uno de estos encargos debe corresponder la presencia del famoso Ataifor de la Nave del Victoria & Albert Museum de Londres así como otros fragmentos de loza dorada malacitana presente tanto en los fondos de este museo como en la propia Torre de Londres.

Restos de loza dorada malagueña han sido encontrados en lugares como Fustat (cerca de El Cairo), Pisa (fruto del comercio genovés tan presente en nuestra ciudad en época nazarí), Génova, Francia, Alemania, Norte de África, etc.

La producción de loza dorada vive su apogeo a lo largo del siglo XIV, hacia 1450 se evidencia el declive de los talleres malacitanos a la vez que aumentan las producciones de la parecida cerámica de Manises en Valencia (hay quien habla de que esta técnica fue introducida por artesanos llegados desde Málaga). Con la conquista cristiana de la ciudad en 1487 desaparecen definitivamente las producciones de loza dorada en Málaga, aunque el espacio que había venido acogiendo sus talleres no perdió hasta el siglo XIX su vocación alfarera. El nombre ciudad como centro emisor de loza dorada pervivió tras el cese de las producciones. Así la palabra italiana Maiorica (técnica italiana que parece arrancar en el siglo XVI), parece derivar de “Opera di Mallica” usado desde el siglo XV para designar la mercancía italiana exportada desde el puerto de Málaga.

Hasta hace relativamente poco gran parte de las producciones que hoy se saben malacitanas, venían atribuyéndose a centros como Granada o Manises, no fue hasta las excavaciones llevadas a cabo por don Juan Temboury en la Alcazaba desde los años treinta del siglo XX, fruto de esta intervención apareció un numeroso lote cerámico que cambió la percepción sobre el origen de estas cerámicas.

Lo cierto es que gracias a la las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el denominado barrio alfarero en el entorno de las calles Ollerías, Parras, Chinchilla, Alta y Dos Aceras, se pudieron documentar numerosos hornos cerámicos que demuestran la orientación industrial de esta zona dentro del arrabal de Fontanella al menos desde el siglo XI. Muchos de estos hornos han desaparecido tras ser excavados sin que por parte de las administraciones se haya procurado su conservación, en otros se han extraído y trasladado (a la espera de buscárseles una nueva ubicación), por último en algunos casos han sido mantenidos in-situ para una futura puesta en valor. Esto último ocurrió en calle Chinchilla, sin embargo según informaciones de la Junta de Andalucía, esta idea ha sido desechada recientemente optándose ahora por la construcción de viviendas de protección oficial (VPO). Pese a ello, en las últimas semanas la zona ha vuelto a ser motivo de polémica tras la aparición en la calle Dos Aceras de cuatro hornos nazaríes (coetáneos al apogeo de las producciones de loza dorada) en buen estado de conservación que en un principio la Junta de Andalucía iba a obligar a integrar en el proyecto municipal diseñado para este espacio. Sin embargo y para sorpresa de todos, tras la reunión mantenida con responsables de urbanismo del Ayuntamiento de Málaga, se dio marcha atrás y simplemente serán cubiertos, perdiéndose una vez más una oportunidad única de mostrar al público uno de los elementos que hicieron de Málaga un referente internacional, su producción alfarera en la Baja Edad Media.

A continuación vamos a describir las cuatro primeras imágenes, todos ellos ejemplos de loza dorada:

1- El Ataifor de la Nave es uno de los mejores ejemplos de la técnica de la loza dorada malagueña que han llegado hasta nosotros. Análisis hechos en sus pastas en 1983, vivieron a confirmar la procedencia malacitana de esta obra (hasta entonces se clasificaba como cerámica de Manises). Fue elaborado en la primera mitad del siglo XV con las mejores técnicas de la loza dorada de reflejos metálicos. Así el motivo central de la composición es una coca cristiana -uno de los barcos más usuales en la Baja Edad Media europea-, de tres palos. La vela del palo mayor aparece desplegada portando un escudo con una cruz dentro, esto ha llevado a pensar que se trata de las armas del antiguo reino de Portugal, aunque lo cierto es que no es extraño encontrarse con este tipo de decoraciones en época nazarí. El motivo central (barco) es bastante escaso en la península ibérica, siendo más común en producciones de Oriente Medio.
En la parte baja del conjunto aparecen cuatro peces dando dinamismo a la escena. En el castillo de popa se enarbolan tres banderas que son movidas por el viento. El conjunto está enmarcado por una serie de bandas alternando el dorado con distintas tonalidades de azul de cobalto. Por lo delicado de la decoración y la ejecución de la escena central, podemos afirmar que se trata de una obra maestra dentro de los ataifores con la técnica de la loza dorada. Por ello esta pieza ha participado en exposiciones en lugares como Washington, Texas o Tokio.

2- Aquí podemos observar la parte inferior de otro ataifor encontrado en las excavaciones de Fustat (El Cairo). Lo interesante de este plato de loza dorada en azul de cobalto es la leyenda Malaqah (Málaga) que aparece en el centro aclarando su origen y el renombre que llegaron a alcanzar las producciones del sultanato nazarí.

3- El denominado Ataifor de la Nao es una de las piezas más famosas del Museo de Málaga. Fue descubierta en las excavaciones de la Alcazaba en un estado fragmentario, siendo fruto de una reconstrucción y reinterpretación la obra que podemos contemplar. Cronológicamente es algo anterior al de Londres, estando la pieza de Málaga datada en el siglo XIV. La técnica es también el de la loza dorada, apareciendo colores como el famoso azul de cobalto. Al igual que en el otro ataifor, podemos observar varios peces bajo el casco del buque, dando un ambiente marino a la escena. En este caso una nao representada no alcanza el detallismo de la obra de Londres, aunque también hay que reconocer que parte del ataifor se ha perdido.

4- Este azulejo de reflejos metálicos proviene de la Alhambra aunque actualmente esté depositado en el Victoria&Albert Museum de Londres. Pese a que haya sido atribuido a un taller malacitano, lo cierto es que debió producirse en los talleres cerámicos que se situaron en la propia Alhambra para surtir de los materiales que habrían de decorar el palacio. Se encuentra recortado en las esquinas con el fin de insertar piezas más pequeñas entre los azulejos. El motivo del mismo es el de un escudo central rodeado de motivos vegetales y geométricos. Existe una leyenda en una banda dentro del escudo, ésta dice “Sólo Dios es vencedor.”

No hemos querido abordar el tema de los famosísimos “jarrones de la Alhambra”, hoy en día dispersos por los mejores museos mundiales. Existe la teoría de que también eran obras malacitanas, aunque hay investigadores que hablan de la gran dificultad existente en la época para trasladar piezas de tales dimensiones (hasta 1,7 metros) por caminos interiores sin que éstas se rompiesen. Es muy posible que algunos de ellos sí se fabricasen en la propia Granada, aunque siguiendo la afirmación anterior debió ser Malaqa el puerto de salida de aquellos con los que se comerció, y por ende su lugar de fabricación.

martes, 6 de diciembre de 2011

Complemento a la entrada anterior






Les dejo un fragmento de una de las láminas que entregó a principios de los años 90 el desaparecido Diario Málaga-Costa del Sol. En este detalle puede verse como a excepción de la Casa del Obispo (en la actualidad muy intervenida y sin el torreón original que sí se aprecia en la imagen), y la Iglesia de Santo Domingo (cuyos restos del convento fueron derribados en su totalidad posteriormente), es la vivienda nº 28 de la calle Cerrojo el único ejemplo que ha sobrevivido a la auténtica catástrofe urbanística que asoló el barrio del Perchel en la década de 1990 y primeros años del siglo XXI. Todo un documento gráfico de un espacio que pasó a la historia.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Rehabilitación singular en la calle Cerrojo






Tras una vida dedicada en lo profesional a la enseñanza, Enriqueta puso sus miras en un inmueble que había venido perteneciendo a su familia y se empeñó en rehabilitarlo sin alterar su fisonomía y respetando al máximo su carácter histórico.

El edificio en sí está ubicado en la calle Cerrojo nº 28 constituyendo una “isla” rodeada por solares que son fruto de la intensísima especulación urbanística que se ha venido ejerciendo en esta zona. La fachada principal linda con el número 30, un anodino inmueble levantado en el año 2007 respetando únicamente la altura del entorno.

Lo singular de este espacio es que se trata del único inmueble privado que ha sido rehabilitado tanto en su calle como en su entorno más cercano, siendo una auténtica excepción en la tónica habitual seguida en el Perchel Alto, más cuando el inmueble no contaba con ningún tipo de protección urbanística.

Desde los años 80, los distintos planes urbanísticos han venido afectando gravemente a la zona, así tras descartarse que barrios como el Perchel o la Trinidad constituyesen parte del conjunto histórico artístico de la ciudad, se sucedieron planes que a la larga han provocado la práctica desaparición del entramado urbano de la zona. Si bien algunos de estos planes procuraron la conservación tanto de las tipologías como de las alturas, lo cierto es que el lenguaje arquitectónico que se siguió supuso la ruptura del lenguaje histórico de la zona al desaparecer literalmente calles enteras con excelentes ejemplos de arquitectura doméstica de los siglos XVIII , XIX y principios del XX (como el cine Plus Ultra del Llano de la Trinidad), para ser sustituidas por bloques de pisos, avenidas, oficinas, hoteles y nuevas “casas de vecinos” o “neocorralones” en los que ni la arquitectura ha sabido sintonizar con la zona y en la que sus nuevos moradores nunca se habían sentido pertenecientes. Esto es, la pérdida de la población de siempre y su sustitución (con todos los respetos) por gentes sin apego alguno al barrio, algo que también ha ocurrido en lugares como en el barrio de la Trinidad o en la Cruz Verde.

Este edificio se construyó, como bien indica el frontal calado del zaguán, en 1878, desde entonces parece ser que se estructuró en dos partes diferenciadas; en las crujías que se abrían a la calle Cerrojo se situaron las viviendas mientras que en la parte de atrás se construyó un torreón de ladrillo que cumplía funciones de almacén a la vez que de “mirador”. Sobre la altura de este espacio, nos aventuramos a proponer que quizás era debido a las limitaciones urbanísticas de la época en cuanto a las alturas máximas a las vías que daban los edificios.



En la década de 1930 pasó a manos de Salvador Fernández López (emparentado con los López Hermanos), quien se trasladó junto con su familia desde la esquina entre la avenida de la Rosaleda y la calle Postigo de Arance, lugar donde poseía un lagar de pisar uva. En la nueva vivienda familiar Enriqueta cuenta que su abuelo compraba vino que se almacenaba en los bajos del torreón para ser vendido posteriormente al por menor (aún se conservan varios barriles).

La fachada principal es de gran sencillez, consta de dos alturas, en cada planta se abren tres balcones de escaso vuelo con el antepecho de forja. Antes de la rehabilitación los balcones centrales contaban con sendos cierros de madera que debido a su mal estado fueron retirados conservándose parte de ellos para una futura reinstalación. El resto de las fachadas carecen de decoración por ser medianeras con antiguos edificios.

En el interior la rehabilitación ha mantenido la división en dos espacios entre la vivienda y el torreón a través de dos patios originales. Se han conservado entre otros elementos, todos los muros perimetrales, las cubiertas de teja árabe, las vigas de madera, las escaleras de mármol con barandilla de forja y pasamanos de madera, otra escalera de caracol en la parte alta del torreón, etc. Así mediante una reforma del conjunto y el reaprovechamiento de espacios antes destinados a almacenaje, se ha obtenido diez viviendas.







Queremos hacer constar que los solares que circundan la vivienda pertenecen a la EPSA (Empresa Pública del Suelo de Andalucía) cuya sede se encuentra a pocos metros en la Casa del Obispo. El proyecto contemplado para estos solares cegaba a las ventanas que se abrían en el torreón, por ello hubo que modificar el proyecto y cambiar la disposición de éstas agrupándolas en un solo ventanal por planta.
Una de las joyas de este edificio son sus magníficas vistas sobre el centro histórico. Si nos retrotraemos en el tiempo y nos vamos a la época de su construcción, desde la azotea del torreón podía divisarse toda la ciudad con sus monumentos más emblemáticos como son Catedral, Alcazaba, Castillo de Gibralfaro, Iglesias de San Juan, Santo Domingo, San Pablo, Convento de la Trinidad, río Guadalmedina, etc.



Queremos agradecer a Enriqueta la rehabilitación tan singular que ha llevado a cabo en su casa, así como por habernos dado permiso para acceder a este edificio, también a Pepe Percheles por el completo reportaje fotográfico llevado a cabo.