lunes, 16 de abril de 2012

Explotación hostelera del inmueble nº 1 del Hoyo de Esparteros durante la Semana Santa



Sobre los planes para arrasar todo el entorno del Hoyo de Esparteros y construir la que está llamada a ser la principal barrera visual sobre el Centro Histórico desde este lado del Guadalmedina ya se ha tratado en varias ocasiones desde este blog.

Pese a los intentos de demoler el único inmueble que aún pervive del entorno y tras haber contribuido con todos los recursos posibles para ofrecer una imagen ruinosa del edificio (con la colocación de mallas para evitar desprendimientos, ventanas abiertas para acelerar el anidamiento de aves y el avance de las humedades, etc.), durante la pasada semana santa (al igual que en la de 2011), éste ha albergado un establecimiento comercial lo que evidencia el buen estado del inmueble para acoger este tipo de usos (echando por tierra el discurso de aquellos que hablan de un edificio ruinoso).

Lo curioso es que desde la concejalía de comercio del Ayuntamiento se expidan licencias de apertura sobre aquellos mismos edificios que desde la Gerencia de Urbanismo, se empeñan en hacer desaparecer a favor de la especulación y jugosos convenios urbanísticos, siempre a consta de la pérdida tanto de la trama urbana como de uno de los mejores ejemplos de arquitectura decimonónica de la ciudad.

Y en el remoto caso de que la apertura de este establecimiento no contase con la correspondiente licencia de apertura, estaríamos ante una grave negligencia del Ayuntamiento a la hora de hacer cumplir la normativa vigente a través de la policía local.

Desde aquí esperamos que la nueva etapa que se abre en la Junta de Andalucía con el apoyo de Izquierda Unida haga que la Consejería de Cultura de marcha atrás en esta auténtica tropelía urbanística y obligue a una modificación sustancial del proyecto que implique la restauración del edificio devolviéndole su antiguo esplendor, cosa perfectamente compatible con un uso hotelero.

sábado, 14 de abril de 2012

El Ayuntamiento acuerda la protección del Corralón de las Dos Puertas




A veces la presión de colectivos y ciudadanos sobre las administraciones dan sus frutos. En este caso esta “victoria” habría que encuadrarla en el enfrentamiento endémico entre el Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía.

Así tras las reclamaciones de distintos colectivos y la proposición del grupo municipal de Izquierda Unida de otorgar un grado de protección al Corralón de las Dos Puertas con el fin de evitar su demolición por parte de la EPSA (Empresa Pública del Suelo) –dependiente de la Junta de Andalucía- , el Ayuntamiento se apresuró a contemplar y acoger positivamente esta idea, pero no porque desde el mismo se tenga una especial sensibilidad patrimonial, sino como parte de su estrategia de oposición y enfrentamiento frente a la entidad autonómica. Por ello el inmueble se ha visto inserto dentro de las pugnas partidistas a las que ya estamos acostumbrados, el resultado se ha traducido felizmente en la inclusión del Corralón de las Dos Puertas en el catálogo de edificios protegidos del PGOU con un Grado I (el más alto, lo que no impide que sufra una brutal agresión como en otros edificios que contaban con la misma protección, véase el caso del Palacio del Marqués de la Sonora en la calle Granada).

Desde la Delegación de Cultura el señor Manuel García decía “respetar la decisión”, unas palabras que suenan más que a una resignación, a una “aceptación de mala gana”, más cuando todo el grupo socialista del Ayuntamiento votó positivamente la moción presentada para proteger el corralón.

Señores políticos, enmiéndense, pónganse manos a la obra y rehabiliten acordemente este singular espacio, dignifiquen la vida de sus vecinos y vecinas como doña Encarna, señora de 76 años nacida en la misma casa donde aún vive y cuyo mayor deseo es permanecer en la misma.

Respeten texturas, tipologías, elementos, materiales y hagan de este espacio un lugar un modelo que extender sobre otras decenas de inmuebles que hoy en día se encuentran en el más absoluto de los abandonos. La inversión que se requiere siempre será menor que meter la piqueta y arrasar con todo. Málaga ganará patrimonial y culturalmente. Por una vez tienen la oportunidad de hacer bien las cosas, así que háganlo.

domingo, 8 de abril de 2012

Desaparición de los restos de la vivienda barroca de la calle Granada nº 74


Como ya le anunciábamos, a finales de enero se iniciaron las obras para construir un inmueble destinado al realojo de los vecinos que habían sido expropiados para llevar a cabo el denominado “Plan de la Judería” en el número 74 de la calle Granada. Tal y como nos temíamos, las obras han supuesto desaparición de los restos de la vivienda que ocupaba el solar. Por ello nos preocupa que las dos soberbias columnas barrocas de mármol rosa que sustentaban la galería del patio hayan corrido la misma suerte o bien inicien un peregrinaje por distintos puntos de la ciudad hasta que misteriosamente “desaparezcan” y pasen a formar parte de la vivienda de algún personaje acaudalado y bien relacionado a nivel local.

Por ello en los próximos días vamos a remitir una carta a la Gerencia de Urbanismo pidiendo explicaciones sobre el asunto, más aún cuando el nuevo inmueble proyectado en el solar, acogerá las dependencias de la Oficina Municipal de Rehabilitación del Centro Histórico, por lo que sería ideal que fuesen recolocadas en el mismo lugar donde siempre estuvieron aunque ya inevitablemente descontextualizadas.


A continuación les dejo un posible modelo para ser completado y presentado en la Gerencia de Urbanismo de Málaga, sita en el Paseo de Antonio Machado nº 12.

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Nombre y apellidos:
DNI:
Dirección.


Don Javier Gutiérrez Sordo.
Gerente.
Paseo Antonio Machado, 12.
Málaga___de Abril de 2012
Exmo. Gerente de Urbanismo de Málaga:


Como ciudadano de Málaga me dirijo a usted para interesarme por el paradero de algunos elementos constructivos existentes en la finca nº 74 de la calle Granada, de titularidad municipal, en la que a raíz de las obras iniciadas en el pasado mes de enero, han desaparecido sendas columnas de mármol rosa y de estilo barroco.


EXPONGO:
1) Que es la Gerencia de Urbanismo el organismo municipal encargado de regir y de hacer cumplir la normativa urbanística aplicable además de expedir las correspondientes licencias de obras.
2) Que el espacio en el que se desarrollan las obras antes referidas se encuentra inserto en pleno Casco Histórico de Málaga, incoado como B.I.C desde 1985, a escasos metros del Museo Picasso y en el entorno de la antigua Judería.
3)Que durante el pasado mes de enero se iniciaron las obras destinadas a la construcción de un inmueble destinado a acoger a los vecinos desalojados en el entorno de la calle Granada en el denominado “Plan de la Judería” y que además albergará la sede de la Oficina Municipal de Rehabilitación del Centro Histórico.
4) Que hasta la puesta en marcha de las mencionadas obras, existían dos singulares columnas marmóreas con sus correspondientes capiteles (véase anexo) que sustentaban la galería de la única crujía que se mantenía en pie correspondiente al antiguo inmueble. Estas columnas de mármol rosa y de estilo barroco aparecen documentadas entre otras obras de carácter divulgativo, en el libro “Málaga solar del paraíso”, publicado en el año 1999.


SOLICITO:


1) Que se aclare si las susodichas columnas han sido preservadas de la demolición previa a la obra que se realiza en la calle Granada nº 74.
2) Que se especifique el paradero actual de las mismas.
3) Que sea contemplada la reintegración en su lugar de origen al ser el nuevo inmueble de titularidad municipal.
Esperando en tiempo y forma información sobre lo anteriormente expuesto.


Le saluda atentamente.


Fdo:

martes, 3 de abril de 2012

Excelente reflexión de José Damían Ruíz Sinoga en el Diario Sur sobre el deterioro y pérdida de gran parte del patrimonio histórico-artístico de Málaga y la responsabilidad de los gestores municipales en ello.

El Perchel se cae a pedazos, algunas calles de la Trinidad debieran localizarse en Dubrovnik, Lagunillas se viene abajo, la Cruz Verde mereciera estar situada entre Malecón e Infanta en La Habana, Capuchinos es propio de Beirut, y el Barrio de San Felipe se asemeja a Peñarrubia cuando están bajas las aguas del embalse del Guadalhorce. Es la deconstrucción urbana del casco histórico de la ciudad de Málaga, que especialmente en estas fechas, se convierte en retablo cultural para todos aquellos visitantes que pretenden disfrutar de una de nuestras más antiguas tradiciones culturales; la Semana Santa. Sin embargo, es el escenario cotidiano para sus vecinos durante las restantes 51 semanas del año. Menudo retablo.

La respuesta municipal al deterioro del centro histórico de Málaga solo ha tenido durante todos y cada uno de los últimos diecisiete años de gobierno, un responsable: La Junta de Andalucía, y su nefasta política en materia urbanística. Este escenario, supondría que todas las capitales andaluzas en manos de no afines al Gobierno de la Junta, estarían en similares condiciones de deterioro. Sin embargo, el actual estado de conservación de la Judería de Córdoba, del Barrio de la Viña en Cádiz, o Santa Cruz y Triana en Sevilla, son muy buenos ejemplos que destrozan dicha teoría, hasta pulverizarla.

En Málaga, la ausencia de un modelo de conservación del centro histórico, apunta directamente a la política urbanística municipal, que ha convertido el principal patrimonio, en pieza de saldo especulativo. No valen milongas ante tal nivel de degradación del centro, en una ciudad que en estos días cuenta sus buenas noticias por cruceros que entran por la bocana del puerto o por miles de turistas que vienen a ver nuestras procesiones, y no valen porque sencillamente, ni se recuerda un solo proyecto municipal de ciudad.

Y es que tras doce años como primer edil, y cinco más al frente del Urbanismo, ser alcalde debiera ser mucho más que el tocador de la campana de todos los tronos de todas las cofradías y hermandades de nuestra Semana Santa. Jugar el papel de ser el Cautivo de la Junta, ya no cuela.

Fuente: Diario Sur 03/04/2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

Pinturas Murales en calle Carretería nº 23





En la esquina conformada por las calles Carretería y Postigo de Arance se levanta un edificio de reciente construcción que ocupa el espacio de una sencilla vivienda de carácter doméstico del siglo XVIII de planta baja más una altura (B+1).

Durante la realización de las pertinentes catas destinadas a la documentación de la posible presencia de pinturas murales, se encontraron importantes indicios de un programa decorativo que se extendía por sus dos fachadas. Así el equipo liderado por Estrella Arcos y Joaquín Gallego, de la empresa Quibla Restaura, llevó a cabo los trabajos encaminados a la documentación de las pinturas murales que ocupaban las fachadas. A la vista de la imposibilidad de la conservación del inmueble (donde ya se había proyectado un edificio de viviendas que multiplicó por tres su edificabilidad) se decidió la extracción y consolidación de las pinturas para ser recolocadas en el nuevo inmueble. El resultado ha sido una excelente puesta en valor de todo el programa pictórico. En la fachada principal llama la atención un curioso escudo de la Orden del Císter donde aparecen una mitra, una regleta, un bastón y una mano de obispo. Este escudo nos puede indicar la pertenencia del inmueble a comunidad religiosa o bien la vinculación del mismo alguien ligado a la Orden. El resto del paramento está ocupado por una arquitectura fingida mediante un despiece de sillares almohadillados. Por su parte el dintel del balcón aparece flanqueado por sendas columnas corintias cuyo fuste imita mármol veteado. Estas columnas sustentan un entablamento denticulado. El extremo derecho la fachada se cierra mediante otra columna corintia –aunque de mayores dimensiones que las del balcón- sobre plinto.

La fachada que da a la calle Postigo de Arance sigue un esquema parecido con columna corintia junto a la esquina, balcón flanqueado por composición arquitectónica que sustenta un entablamento en cuyo centro se abre una cartela oval en la que aparece una torre con una bandera y lo que parece ser una tienda de un campamento militar.

Hay que destacar los efectos cromáticos que se da en el conjunto con la intención de conseguir efectos volumétricos en unas pinturas planas. En este sentido quisiera mostrarles una imagen de otro paralelo de pintura mural. Como bien saben el fenómeno por el cual se decoraban pictóricamente las fachadas de los edificios no es exclusivo de Málaga, si bien a nivel nacional es una de las ciudades donde más se ha documentado. En el año 2002 tuve el honor de visitar la ciudad checa de Český Krumlov, auténtica joya arquitectónica en la Baja Bohemia y declarada Patrimonio de la Humanidad en 1992. Prácticamente todo su centro histórico se conserva intacto, al igual que las pinturas murales que decoraban tiendas, casas, palacios y puertas. En uno de los patios de su imponente castillo encontramos al igual que el caso que nos atañe, un ejemplo de sillares almohadillados en pintura mural, aunque en este caso las pinturas parecen corresponder a finales del siglo XVI lo que nos habla de tradiciones muy difundidas por Europa tanto en el tiempo como en el espacio.

Pinturas con sillares almohadillados, castillo de Český Krumlov.

Hay que hacer constar la colaboración de la arquitecta de la promoción a la hora de llevar a cabo modificaciones en la primera planta encaminadas a posibilitar la recolocación de las pinturas en 2010. Sin embargo éstas se han colocado en un contexto que no les corresponde y a una altura considerablemente mayor a las que se encontraban. Ello demuestra la falta de sensibilidad desde los despachos municipales a la hora de conceder licencias de obras en espacios susceptibles de albergar pinturas murales. Así como ya hemos apuntado el nuevo edificio casi triplica el volumen de su predecesor en una de las arterias del centro de Málaga que hasta hace muy pocos años conservaba armoniosamente gran parte de sus viviendas históricas, algunas de ellas felizmente recuperadas mientras que sobre otras se han levantado inmuebles de muy dudoso gusto artístico.

En las imágenes pueden observar visiones de la casa ya desaparecida a principios del siglo XX y tras las primeras catas previas a su demolición. En las demás tienen la reubicación de las pinturas y el edificio de nueva planta.