miércoles, 26 de septiembre de 2012

Apreciación respecto a la demolición del nº8 de la calle Postigo de Arance




Después de habernos constatado de que se había llevado a cabo la demolición del nº8 de la calle Postigo de Arance nos hemos preocupado de recabar todos los datos posibles relativos al caso. Por ello la pasada semana nos reunimos con un técnico de la Gerencia de Urbanismo para conocer si se habían llevado a cabo las pertinentes catas en la fachada de dicho inmueble destinadas a la documentación de pinturas murales. Efectivamente estas catas fueron realizadas y según el informe emitido por la empresa correspondiente, no se documentó la presencia de pinturas murales en la fachada, esfumándose la única posibilidad de haberle otorgado alguna protección arquitectónica al conjunto antes de llevarse a cabo su demolición.

Por otro lado tal y como apunta el arquitecto Antonio Díaz, este edificio era simétrico con el siguiente de la vía, es decir el nº10, debiéndose entender ambos inmuebles como un conjunto “unitario”, si bien es cierto que las sucesivas reformas que ha sufrido este último han alterado bastante su fisonomía como por ejemplo un recrecido en el siglo XIX o la desaparición de los arbotantes que sustentaban el balcón corrido de la primera altura.

Por ello como bien dice Antonio Díaz habría que replantear la idea que afirmaba que las fachadas de los inmuebles barrocos eran asimétricas, algo que debería ponerse en duda por la presencia de construcciones pareadas o adosadas como era el caso de Postigo de Arance 8 y 10. Lo cierto es que tras la pérdida de uno de los edificios que componen el conjunto, se pierde la concepción unitaria con la que se concibieron, dándose en muchos casos la impresión de que nos encontramos ante composiciones deliberadamente asimétricas cuando no es así.

Por lo pronto Málaga ha perdido uno de sus últimos ejemplos de “vivienda barroca pareada” sin que hasta la fecha se haya estudiado el tema en profundidad.

En la fotografía pueden observar cómo efectivamente los números 8 y 10 de la calle Postigo de Arance responden a un proyecto unitario pese a las reformas que sufrió el nº10. Fuente de la imagen: Antonio Díaz.


Desde aquí queremos agradecer a Don Antonio Díaz su valiosa aportación.


jueves, 20 de septiembre de 2012

Incendio en el nº15 de la calle Nuño Gómez (junto a la Casa de Cánovas)




Sin abandonar el entorno de las calles Postigo de Arance y Nuño Gómez, el pasado sábado se produjo un aparatoso incendio el cual afectó gravemente al número 15 de esta última calle, un incendio que según vecinos se produjo en la madrugada del viernes al sábado por motivos que aún se desconocen, aunque algunos de ellos apuntaban a okupas y “enganchados” que accedían al edificio, aunque desde aquí no nos explicamos por dónde, al encontrarse éste tapiado previamente como puede apreciarse en la imagen del mismo tomada el pasado seis de septiembre.

“Hacedle fotos, a ver si hacen algo de una vez con esto”, apuntaba una vecina cuyo balcón dista apenas dos metros del inmueble siniestrado. Lo cierto es que por las declaraciones de los vecinos, éstos se sienten totalmente abandonados por parte del Ayuntamiento desde hace años a la vez que reclaman soluciones tanto para éste edificio como para otros ruinosos de esta vía (Casa Natal de Cánovas -a diez metros- o la de Salvador González Anaya, con la que linda).

El inmueble en cuestión es una sobria construcción entre medianeras que puede datarse hacia 1850. Tipológicamente se compone de bajo más dos plantas con cinco ejes de huecos en cada una de las alturas.  La planta baja se asienta encima de un zócalo de ladrillo sobre el que se abren grandes ventanas enrejadas con el dintel ligeramente rebajado. La portada, carente de decoración,  se encuentra descentrada hacia la derecha.

Las plantas superiores se separan por unas sencillas líneas de imposta; ambas son prácticamente idénticas, cinco huecos con balcones adintelados de rejería de barrotes y parte inferior acaracolada, sin que exista ningún otro elemento ornamental en la composición. La obra se corona por los vistosos canalones de cerámica vidriada en blanco y verde  que descienden  hacia la calle por los laterales de la fachada.

Ahora son los técnicos de urbanismo los encargados de decidir sobre el futuro de este edificio teniendo en cuenta que éste cuenta con un Grado II de Protección arquitectónica. Desde este blog esperamos que se tenga en consideración la calidad del conjunto a la hora de disponer las medidas destinadas a asegurar aquellos elementos no afectados directamente por el fuego.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Carta para dirigir a la Gerencia de Urbanismo sobre posibles irregularidades en la demolición del nº8 de la calle Postigo. de Arance


Tras la demolición de la casa barroca de la calle Postigo de Arance nº8 hemos descubierto que el inmueble estaba registrado en el propio PGOU como "Inmueble con Pinturas Murales". Así tras la aprobación definitiva del plan en 2011, todos los inmuebles que albergaban estos programas decorativos pasaban automáticamente a contar con una Protección Arquitectónica de Grado II, es decir que se deben conservar determinados elementos de los mismos y ser integrados en las nuevas promociones.

Por ello vamos a dirigir una carta a la Gerencia de Urbanismo para conocer si se han realizado las pertinentes catas destinadas a localizar la presencia de pinturas murales en la fachada y si se han extraído otros elementos de la misma como balcones y rejerías.

Les dejo un posible modelo que pueden presentar directamente en el registro de la Gerencia de Urbanismo en el Paseo de Antonio Machado nº12. Les pido disculpas por el cambio de formato del documento al publicarse en el blog.



Nombre y apellidos: ...
DNI: ...
Dirección: ...
                                                                                                                                                         Don Javier Gutiérrez Sordo.Gerente
                                                                                                                                                         Paseo Antonio Machado, 12.                                                                               
                                                                                                                                                           
Como ciudadano de Málaga me dirijo a usted para mostrarle mi preocupación tras haberse demolido en las pasadas semanas el inmueble nº 8 de la calle Postigo de Arance de la capital, tal y como reflejaba el blog http://salvemos-malaga.blogspot.com.es/ el pasado día 18 de septiembre.

EXPONGO:

a)  Que es la Gerencia de Urbanismo el organismo municipal encargado de regir y de hacer cumplir la normativa urbanística además de expedir las correspondientes licencias de obras.
2) Que según del Plan General de Ordenación Urbana de Málaga aprobado en 2011, los inmuebles que albergan pinturas murales tienen un grado de protección II.
3) Que según el título X, capítulo segundo, sección 6 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Málaga, el número 8 de la calle Postigo de Arance albergaba pinturas murales, por lo cual antes de llevarse a cabo cualquier tipo de intervención sobre la finca era obligatorio la realización de catas destinadas a la documentación de dichas pinturas, y en el caso de aparecer, su consolidación y puntual traslado durante las obras que afectasen al edificio.
               
SOLICITO:

a)       Conocer si dado que el inmueble ya ha sido demolido, si antes de otorgar la preceptiva licencia desde esta Gerencia se obligó a la propiedad a la realización de las pertinentes catas en su fachada para documentar la presencia efectiva de pinturas murales.
b)       Conocer  si en el caso de que efectivamente existiesen estas pinturas por qué desde esta Gerencia no se ha exigido la preservación de al menos la característica fachada barroca del inmueble, dado que la aparición de pinturas otorga de por sí una protección de Grado II al inmueble según la legislación vigente. De lo contrario se habría incumplido la normativa de protección del patrimonio histórico tal y como lo refleja la legislación.
c)       Conocer si se han preservado elementos originales del edificio antes de llevarse a cabo la demolición, como las susodichas pinturas, balcones y rejerías, además de posibles elementos decorativos de su interior


Le saluda atentamente.


En Málaga, a __ de Septiembre de 2012.




martes, 18 de septiembre de 2012

Demolición de una casa barroca de la calle Postigo de Arance nº8


Vista del estado del nº8 previo a su demolición.
Vista del solar del nº8 de la calle Postigo de Arance.
Vivienda nº3, con pinturas murales, demolida en 2010. 

Hasta no hace muchos años la calle Postigo de Arance constituía una de las vías con más edificaciones barrocas del centro de la ciudad, así en ella coexistían desde sencillas viviendas unifamiliares dieciochescas (todas demolidas, como la nº 3) hasta auténticos palacios como el nº9 (con sus interesantísimas pinturas murales), que a día de hoy es el único ejemplo barroco de la calle.

Más discreto en lo ornamental pero no menos interesante era el nº8 (justo enfrente), una vivienda de planta baja más dos alturas (B+2), típicamente barroca datable en el último tercio del siglo XVIII.
La primera planta se componía de tres vanos, con balcón volado el de la izquierda, mientras que otro balcón corrido sustentado por arbotantes englobaba el vano central y derecho del conjunto, dando una visión asimétrica del conjunto.

Una línea de imposta separaba esta altura del piso superior, éste totalmente simétrico con tres balconcillos antepechados de escaso vuelo.

Tras años de abandono (con la consabida apertura de puertas y ventanas, aparición de humedades y acumulación de basuras) el estado del edificio hacía prever cual iba a ser su futuro más inmediato en una ciudad en la que “cuesta” otorgar protección a interesantes muestras de centurias pasadas y en la que se es especialmente diligente a la hora de firmar permisos de demolición.
Lo cierto es que el pasado ocho de marzo se llevó a cabo la demolición completa del inmueble sin que por parte de la administración competente se obligase al menos a conservar la fachada de tan característico edificio.

Desconocemos si dada la cronología del inmueble y su tipología, se realizaron las oportunas catas en su fachada destinadas a documentar la posible presencia en la misma de pinturas murales, teniendo en cuenta que todos los edificios coetáneos de esta calle así como de la vecina Nuño Gómez albergan o albergaban programas decorativos correspondientes al siglo XVIII. Tampoco si se han recuperado los elementos de forja de su característico balcón sustentado por arbotantes

jueves, 6 de septiembre de 2012

Demoliciones en la Casa Natal de Cánovas del Castillo



Si en el pasado mes de junio nos hacíamos eco de la notica según la cual el ayuntamiento de Málaga “aparcaba” el proyecto de rehabilitación de la casa natal de Cánovas del Castillo por falta de liquidez, en esta semana se están llevando a cabo labores mecánicas tanto en el solar anexo al inmueble como en la parte trasera del mismo. Y decimos mecánicas al no poder afirmar que los camiones cargados de escombros salidos de la finca respondan a nuevas demoliciones en el conjunto.

Lo cierto es que el estado del edificio es alarmante a juzgar por las grietas que se observan en la medianera que daba al solar nº 11.

Por ello en los vamos a dirigir un escrito a la Gerencia de Urbanismo para saber si han sido pedidos los permisos oportunos para llevar a cabo estos movimientos en las fincas número 9 y 11 de la calle Nuño Gómez, y las medidas que se piensan adoptar para salvar al menos la primera crujía del inmueble nº9.

sábado, 18 de agosto de 2012

Alfonso Vázquez aborda el preocupante estado del inmueble de la calle Madre de Dios nº10




Les reproducimos la noticia publicada por Alfonso Vázquez en el diario La Opinión de Málaga relativa al preocupante estado del inmueble nº 10 de la calle Madre de Dios.

En 1833, el mismo año en que la jovencísima Isabel II sucedía a su padre, Fernando VII, en el trono de España, el dueño de un precioso palacete de la calle Madre de Dios, a pocos metros de la plaza de la Merced, terminaba una reforma definitiva que transformaba en terraza el viejo tejado y le daba unos aires más modernos "más decimonónicos" a este caserón de finales del XVIII.

Casi 180 años después, un medallón en la fachada del número 10 de la calle Madre de Dios da fe del lejano año de las reformas, pero su estado actual es decrépito, con una gran grieta asomando por la terraza.

Y lo más lamentable, con casi todas sus ventanas y cierros abiertos. «Se la han dejado abiertas para favorecer que las aves y la humedad deterioren el conjunto. Es decir, los propietarios del inmueble quieren provocar su ruina para demolerlo», reza una carta enviada ayer al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, por el portavoz adjunto del grupo municipal de Izquierda Unida, Eduardo Zorrilla. En la carta le pide al alcalde que adopte las medidas necesarias para proteger el inmueble y solicita información «sobre cualquier tipo de expediente iniciado por la Gerencia Municipal de Urbanismo», así como si ha sido inspeccionado por técnicos de la Gerencia.

La formación de izquierdas se ha sumado a la denuncia del blog Salvemos Málaga, que ha alertado del riesgo serio de perder un edificio de importante valor patrimonial y del que a Izquierda Unida no le consta protección arquitectónica alguna. «Hemos pedido información a la Gerencia de Urbanismo porque no sabemos nada del edificio, pero no aparece en las fichas del Pepri Centro», explica el concejal Eduardo Zorrilla. Nicolás Sánchez, responsable del blog Salvemos Málaga, confiesa que el estado de abandono de Madre de Dios, 10, «me amarga, es increíble porque es un edificio buenísimo y están esperando a que se caiga, porque las grietas que tiene son muy peligrosas».

Con bajo, entresuelo y dos plantas más, coronadas por una terraza, de la fachada llama la atención su portada con pilastras dóricas y un artístico óculo cerrado por una reja de forja para ennoblecer la casa y aumentar la luz del patio central. La primera altura, de aires neoclásicos, es también llamativa. En este sentido, Eduardo Zorrilla y Nicolás Sánchez llaman la atención sobre el parecido que guarda el palacete con la Alameda Principal, 18, la actual sede de la Delegación del Gobierno andaluz.


En defensa de este palacete también se ha sumado la asociación de vecinos del Centro Antiguo. Su presidenta, María José Soria, cree que «lo que el Ayuntamiento no puede esperar es a que se caiga, porque entonces no es de nadie» y aboga porque se tapien todas las ventanas que ahora permanecen abiertas. «Si se tapian, el edificio queda más robusto y tiene menos peligro de derrumbe», recalca.

Joaquín, vecino del inmueble de al lado, calcula que el palacete puede llevar unos «10 ó 12 años abandonado», y cuenta que detrás de su puerta tapiada hay un patio con una entrada con columnas, una escalera al vuelo con azulejos del XIX y hasta hace unos años había una fuente, que fue robada.

«A principios del siglo pasado o mediados aquí había un colegio pero luego fue muchos años casa de vecinos y hasta estado muy destrozado, a lo mejor arreglada luce mucho», considera.

El concejal de Urbanismo, Diego Maldonado, dijo ayer a La Opinión que en cuanto conozca el contenido de la carta de IU «veremos, de acuerdo con los técnicos, qué se puede y se debe hacer».

El pasado mes de abril, el pleno municipal aprobó una moción de IU para proteger un edificio del XVIII en la calle Dos Aceras, 9 que tampoco tenía protección.

La Opinión de Málaga. 11/08/2012.

lunes, 23 de julio de 2012

Palacete barroco en calle Madre de Dios nº10






El desarrollo urbano de las calles Madre de Dios y aledañas debe mucho a la instalación en 1509 del convento de la Merced en un espacio situado frente a la antigua puerta de Granada, lugar donde las fuentes indicaban que se guardaba el ganado en época medieval y del que los cronistas cristianos dan una imagen baldía. La construcción del convento y la pacificación del reino de Granada, supuso que paulatinamente la población se fuese instalando en este antiguo arrabal musulmán. Así ya en planos del siglo XVII aparece una primera configuración de la zona. Pero es en el siglo XVIII cuando estas calles se pueblan de edificios barrocos en lo que podemos calificar como un “urbanismo ilustrado” a pequeña escala, con calles rectilíneas y de una anchura considerable para la época. La zona cambió bastante durante el siglo XIX a raíz de las desamortizaciones, las cuales afectaron al Convento de la Merced, que fue clausurado y convertido en cuartel para posteriormente ser demolido –a excepción de la iglesia que fue destruida en los sucesos de 1931 y demolida por el obispado en los años 60-. Así se abrieron nuevas vías (como las calles Gómez Pallete y Ramos Marín) a la vez que la pujante burguesía local elevó el “Circo de la Merced” en el lugar que años después habría de ocupar el Teatro Cervantes.

El edificio al que hoy nos referimos es el nº10 de la calle Madre de Dios, una obra entre medianeras cuya construcción debe situarse en la última década del siglo XVIII, siendo un excelente ejemplo del barroco-clasicista en la ciudad y mostrando similitudes estilísticas con otros edificios coetáneos.

En el primer tercio del siglo XIX  se debió acometer alguna reforma de importancia que entre otros cambios supuso la sustitución del tejado por una azotea, haciendo referencia de “1833” una cartela situada sobre la clave central de la puerta de entrada.

Su fachada se compone de un bajo y entresuelo englobados homogéneamente, dos alturas, y una azotea cerrando el conjunto. La fachada es prácticamente simétrica, otorgando a la composición una gran armonía en cuanto a las proporciones y decoración. En el centro se sitúa una esbelta portada de pilastras dóricas cajeadas que se desarrollan en altura hasta el primer piso sosteniendo un entablamento muy moldurado.

El dintel de acceso aparece adovelado y con una cartela en la clave central que corresponde a un periodo posterior al de su construcción, así se indica “N21/M.104/1833” (nº21 -hoy es el nº 10-, manzana 104, año 1833) Sobre la puerta se abre un óculo cuadrifoliado de gran belleza cerrado con una artística reja de forja. A ambos lados de la portada se abren sendos balconcillos, habiéndosele añadido, ya en el siglo XIX, un cierro al de la izquierda.



Una gruesa imposta separa el cuerpo inferior de la primera planta, la más monumental de todas, cuenta con tres huecos unidos por un balcón corrido de escaso vuelo, los vanos aparecen enmarcados por una gruesa moldura plana, siendo rematados por frontones, curvos los de los extremos y triangular el central. Este esquema guarda un gran paralelismo con el inmueble nº 18 de la Alameda principal –hoy sede de la Delegación del Gobierno andaluz-, siendo ambos muy cercanos en el tiempo y estando muy influidos por las obras que se desarrollaban en la Aduana, edificio que introdujo el neoclasicismo en nuestra ciudad.
En la tercera planta se abren tres balconcillos volados, estando el central coronado por un cierro poligonal de madera muy similar al de la entreplanta.

 Vista del nº18 de la Alameda Principal, con el mismo modelo arquitectónico en la primera planta.

La azotea se cierra mediante una reja de forja entre recios pilotes coronados por lo que parecen ser cestos o macetones correspondientes al siglo XIX.

En los extremos de la fachada habría que destacar los sillares almohadillados que la recorren en altura enmarcando el conjunto.

En su interior sabemos de la existencia de un patio alargado del cual no podemos hablar dada la imposibilidad de acceder al mismo y a la inexistencia de imágenes.

Después de años de abandono, el estado del inmueble es bastante preocupante, más cuando carece de protección arquitectónica, algo que es difícil de comprender en un palacete de tanta calidad arquitectónica. Además se ha instalado una red para dar el aspecto de “peligro” a la vez que se han dejado abiertas las ventanas para favorecer que las aves y la humedad deterioren el conjunto.

Por ello vamos a promover una campaña para exigir que se adopten medidas efectivas encaminadas a la protección efectiva de este inmueble y en los próximos días se colgará un modelo para ser presentado en urbanismo.

Queremos agradecer a Jose Luís López el habernos facilitado las imágenes.

jueves, 5 de julio de 2012

Demolición del nº 22 de la calle Cobertizo del Conde



Tal y como nos temíamos el edificio nº 22 de la calle Cobertizo del Conde ha comenzado a ser demolido esta semana tras décadas de abandono y dejadez apoyados por unas instituciones incompetentes en lo que a la salvaguarda del Patrimonio Histórico-Artístico se refiere.

Se pierde así un edificio que albergaba los únicos ejemplos documentados en la ciudad de estípites en pintura mural (tema tratado por nosotros en varias ocasiones), y se atenta nuevamente con un entorno que si bien se encuentra en un lamentable estado de conservación aún conservaba el aire y el paisaje de centurias pasadas.

Y en Málaga la ciudadanía y buena parte del mundo de la cultura en vez de alzar sus voces sobre este y otros muchos atropellos, dan la callada por respuesta.

Queremos agradecer a Laura Antúnez el habernos hecho llegar la fotografía.

domingo, 24 de junio de 2012

Futuro incierto para la casa natal de Antonio Cánovas del Castillo







“Sencillamente no tenemos dinero para ejecutar la obra y mantener el edificio en un futuro”, con estas declaraciones sentenciaba el concejal de Cultura, Damián Caneda, el futuro próximo de la casa que un 8 de febrero de 1828 vio nacer a don Antonio Cánovas del Castillo. Una interesante casa barroca con pinturas murales tanto en su fachada como (y esto es bastante poco común) en su interior, sita en el número 9 de la calle Nuño Gómez.

En febrero de 2011 dedicamos una entrada al lamentable estado en el que se encontraba este inmueble pese a que el Ayuntamiento la había adquirido y se pretendía rehabilitar. http://salvemos-malaga.blogspot.com.es/2011/02/casa-natal-canovas-del-castillo-y.html. A día de hoy, las palabras pronunciadas por el señor Caneda no pueden sino ser premonitorias de la inminente ruina y derribo del inmueble. Sobre la excusa del mantenimiento, habría que recordarle al señor Caneda que el consistorio destina una importante cantidad de dinero al alquiler de edificios y oficinas en distintos puntos de la ciudad, por ello el contar con unas instalaciones en uno de los barrios con menos equipamientos municipales no debería ser un lastre si se aplicasen criterios de ahorro y eficiencia energética en el edificio.

A día de hoy y en el contexto de una merma en los ingresos de las arcas municipales se podría entender que no hubiese dinero destinado a la rehabilitación de la casa natal de Antonio Cánovas, sin embargo pensándolo detenidamente, resulta curioso que desde el Ayuntamiento se hable de la falta de liquidez para justificar la dejadez institucional en este asunto, cuando se han “tirado por el desagüe”  más de 50.000.000 de euros, sí señores, más de cincuenta millones de euros, en lo que pasará a la historia como una de las políticas culturales más erráticas en la historia reciente. Nos referimos al fiasco de la rehabilitación de la antigua fábrica de tabacos (34.000.000 euros) para acoger las colecciones de Royal Collections -Art Natura- (institución de dudosa reputación aún antes de su llegada a Málaga) y a la compra de los antiguos cines Astoria y Victoria por cerca de 21.000.000 de euros. Tampoco queremos dejar de recordar las cifras escandalosas por las que se adjudicaron las decoraciones de los balcones del centro de la ciudad para fiestas tales como la Semana Santa y el Corpus Christi o el día de la virgen de la Victoria, (en torno al millón de euros), la iluminación en navidad que pasa por ser de las más excesivas y costosas de España,  o los gastos derivados de protocolo.

Además se nos quiere vender una rehabilitación de más de un millón de euros cuando es perfectamente posible intervenir y estabilizar el conjunto por un presupuesto mucho menor, algo que nunca harán este tipo de instituciones, más acostumbradas a presupuestos millonarios que siempre acaban beneficiando a los mismos.

En las imágenes pueden ver el lamentable estado de la casa, con cubiertas hundidas y con los restos de pinturas murales desprendidas y prácticamente perdidas.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Sobre las Tecnocasas y el barrio de las Lagunillas





Nacido en un entorno a priori adverso (en el entorno de la antigua necrópolis de la medina islámica y con zonas pantanosas al pie de la colina del Ejido), el barrio de las Lagunillas surgió al amparo del desarrollo urbano que vivió la zona intermedia entre el Convento de los frailes Mínimos de la Victoria y el centro urbano desde inicios de la Edad Moderna. Sin embargo no fue hasta la canalización del arroyo del Calvario y la apertura de la calle Alcazabilla cuando la zona gozase de un mayor esplendor. Así desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX el entorno de las calles Altozano-Cruz Verde y Lagunillas albergó decenas de establecimientos comerciales que hicieron de la zona lugar de referencia en Málaga a la hora de hacer compras, con establecimientos que hasta hace pocos años han tenido el honor de estar entre los más antiguos de la ciudad.

A la vez el barrio adquirió una gran diversidad arquitectónica albergando diversas tipologías de viviendas de diversos estilos artísticos. Así encontramos sencillas viviendas unifamiliares, corralones o casas de vecinos, edificios propios del estilo decimonónico burgués, casas del siglo XVIII con pinturas murales, inmuebles de estilo regionalista, etc.

A partir de los años sesenta y setenta comenzó la degradación del barrio, ésta  fue acompañada de procesos de expulsión de los vecinos de la zona y del establecimiento en el mismo de viviendas sociales  a finales de los noventa que agravaron más si cabe su situación, convirtiéndose en un auténtico “ghetto” a escasos metros del centro histórico de la ciudad. El profesor de Economía y Administración de Empresas de la UMA Sebastián Molinillo se refería en los siguientes términos al proceso de degradación del “Centro”, dinámica totalmente aplicable al entorno de las calles Lagunillas-Altozano y Cruz Verde:

“La oferta comercial cambió a lo largo de los años setenta y ochenta. El Centro dejó de ser la única área comercial de la ciudad y, además, la tendencia demográfica descrita derivó en el deterioro del parque de viviendas, abandono de los espacios públicos, obsolescencia del paisaje urbano y despreocupación política consentida por la inexistencia de grupos sociales (vecinos, asociaciones profesionales, etc.) que presionasen por el mantenimiento de unos servicios e infraestructuras mínimas, que pudieran garantizar cierta calidad ambiental.”

Así a día de hoy calles enteras han desaparecido, mientras que otras como la de las Lagunillas languidecen a la espera que las denominadas “tecnocasas” se ceben con los restos de la arquitectura popular que aún conserva, pues en Málaga si no es a base de grandes planes urbanísticos, nuestros gestores se muestran incapaces de incentivar la regeneración de espacios deprimidos partiendo de pequeñas partidas presupuestarias. Pero claro, en la acotada mentalidad decimonónica de muchos, hay que intervenir de forma que “cuando la obra esté terminada, nadie reconozca ni un ápice del barrio original”. Así se arrasarán viviendas de entre los siglos XVIII y XX, se abrirán calles nuevas, y se elevarán nuevos bloques de “pisitos” en un capítulo más de la incapacidad de muchos de combinar esencias-patrimonio-modernidad y regeneración urbanas.

Formulo una pregunta ¿es posible la realización de las tecnocasas sin tener que arrasar con toda la actual trama urbana?, la respuesta es un sí rotundo. Replanteando el plan desde su concepción. Rehabilitando y poniendo en valor el barrio, respetándose las tipologías ya existentes, introduciéndose una arquitectura de calidad en los innumerables solares que pueblan la zona, favoreciendo una cohabitación respetuosa en el barrio, incentivándose la creación de una red de talleres para artesanos, la apertura de comercios y la aparición de espacios abiertos a la realización de actividades dinamizadoras de la vida del barrio.

Refieriéndonos a los corralones, algunas voces nos atacan a quienes defendemos esta tipología doméstica acusándonos de querer volver a tiempos de hacinamiento y podredumbre, algo curioso cuando en muchos casos estas afirmaciones parten de aquellos mismos arquitectos que firman proyectos de esas “microviviendas” o estudios de escasos treinta metros cuadrados que durante los años de la burbuja inmobiliaria han poblado el Centro Histórico de Málaga.

Si bien es cierto que donde antes vivían 20 ó 30 familias, hoy en día no sería posible, sí lo es el reestructurar estos espacios para dar lugar a viviendas dotadas de todos los servicios y comodidades de los tiempos presentes de forma que donde antes había cinco salas, hoy haya una vivienda.

A día de hoy el plan ha entrado en un callejón sin salida tras el cambio en el Registro de Demandantes de la Junta de Andalucía aprobado en enero, según el cual el acceso a estas viviendas (que en un principio estaba reservado a jóvenes emprendedores) se abría a cualquier inscrito en el registro de demandantes, por lo que la modalidad de vivienda + espacio de trabajo desaparece pasando a convertirse en meras VPO. Esta paralización también afecta a las expropiaciones y a los actuales propietarios de los inmuebles que ven bloqueada cualquier iniciativa que afecte a los edificios. Así éstos no se pueden rehabilitar, y en aquellos casos en los que existe voluntad por parte de sus propietarios de hacerlo se ven impedidos por la absurda burocracia que rodea al plan, así el destino de los inmuebles es la ruina y posterior demolición de gran parte de ellos, como ocurrirá en prácticamente la mitad de la acera par de la calle Cobertizo del Conde y en gran parte de la calle de las Lagunillas.