domingo, 18 de noviembre de 2012

"Rehabilitación" del panteón de la Cofradía de la Buena Muerte en el Cementerio de San Miguel

Estado del panteón tras su "rehabilitación", obsérvese la diferencia entre las pilastras "simuladas"  -a la izquierda- y las originales.


Imagen antes de la intervención. Fuente: http://www.cementeriosanmiguel.com/ 


Hace unos días concluyeron unas obras de “restauración” del panteón que la cofradía de la Buena Muerte (Mena) posee en el patio 3 del cementerio de San Miguel, lo que a priori debía ser una buena noticia.
Lo cierto es que habría que agradecer a esta hermandad su labor y esfuerzo por acometer obras en un espacio que actualmente no tiene funcionalidad alguna más allá de su valor histórico-patrimonial.

Según la documentación existente, el hermano mayor de esta cofradía Salvador Martínez Palomo adquirió en 1870 el terreno donde elevar un panteón que sirviese de entierro a los hermanos de dicha congregación. La traza del mismo corrió a cargo del famoso maestro de obras local Diego Clavero, quien las concluyó en ese mismo año.

Tipológicamente el conjunto es de una gran sencillez, con una bóveda subterránea sobre la que se levanta un pequeño túmulo piramidal coronado por una cruz sobre un pequeño pedestal donde se informa sobre la propiedad del panteón. La entrada a la zona de enterramiento se efectúa a través de un pequeño vano con arco rebajado situado a la derecha del conjunto. En el centro del muro destaca la presencia de una cruz en relieve

Tras la clausura de este camposanto en 1987 y más de dos décadas de abandono el estado del panteón ha llegado a ser lamentable. Por ello se ha acometido una reforma del espacio, que pese a la buena voluntad de la cofradía, hemos de calificar como burda o simplemente una chapuza.

Primeramente no entendemos por qué motivo se ha elevado más de medio metro la altura del conjunto sin necesidad alguna, así la antigua moldura pétrea que coronaba el muro ha desaparecido habiendo sido sustituida por una tosca obra de cemento.

Por otro lado la primitiva estructura piramidal estaba decorada por unas losas blancas y negras formando composiciones geométricas. Con la reforma éstas han desaparecido y se han sustituido por un ajedrezado de azulejos que en nada se parecen al conjunto original ni en su distribución ni en los motivos geométricos anteriores.

También es criticable el haber pintado sobre los ladrillos cuando éstos podrían haberse limpiado y sustituidos en aquellos casos en los que fuese necesario, ello hubiese aportado una imagen muy distinta a la intervención. Además se ha aplicado pintura blanca sobre los sillarejos de cantería y sobre la cruz en relieve y sobre esta pintura blanca líneas grises intentando reproducir el veteado natural de la piedra, cosa que ni por asomo se consigue, dando la impresión de estar manchada de suciedad.

Pese a que la obra se haya valorado como una restauración del conjunto, lo cierto es que el interior continúa en penosas condiciones, con partes desprendidas y grandes grietas que amenazan la estabilidad del espacio. A nuestro entender la obra llevada a cabo dista mucho de ser una restauración, debiéndose hablar más de una recreación actual poco fidedigna con la obra original, la intervención podría haber puesto en valor el panteón por el mismo presupuesto respetando la estética con la que fue concebida.

En este tipo de actuaciones se echa en falta la presencia de algún especialista que supervise el proyecto, pues pese a la buena voluntad de la cofradía, el resultado ha sido muy desacertado, siendo el único elemento positivo la recolocación de la cruz que corona el conjunto. Por otro lado habría que señalar la responsabilidad que tiene el propio Ayuntamiento a la hora de autorizar obras tan poco respetuosas en un cementerio monumental como es el de San Miguel.

Desde aquí rogamos a las Cofradías Fusionadas a que tomen nota de esta intervención de cara a la próxima reforma que van a efectuar sobre el antiguo panteón de Ánimas y Ciegos.

martes, 30 de octubre de 2012

¿Qué hacemos con la antigua cárcel de Málaga?



Fachada principal y detalle de la clave de la puerta de entrada y cartela.

 Mucho se está hablando en las últimas semanas sobre el destino de la antigua Prisión Provincial situada en las inmediaciones de la Cruz de Humilladero tras haber sido trasferida su titularidad al Ayuntamiento de Málaga tras haber funcionado como centro penitenciario durante setenta y seis años hasta 2009.

Para remontarse a sus orígenes hay que trasladarse a los años veinte del pasado siglo, momento en el que la antigua cárcel en la Avenida de la Rosaleda (hoy sede de la Policía local) acusaba problemas de hacinamiento, seguridad e higiene. Es por ello por lo que  en 1927 el arquitecto municipal -Enrique Esteve- a petición de los tenientes de alcalde, propone la construcción de una nueva cárcel que permitiese la clausura del antiguo centro.

Así se buscó el emplazamiento más adecuado para su construcción, teniéndose en cuenta que debía de situarse fuera del casco urbano pero no excesivamente apartado del mismo. Tras diversos reconocimientos, se determinó que los terrenos más adecuados eran unas tierras  pertenecientes a la familia Cárcer en el entorno de la Cruz de Humilladero, terreno destinado por entonces a huertas y sobre todo a la siembra de viñas de uva moscatel, zona en la que además se proyectó el nuevo matadero de la ciudad (concluido en 1937).

Sobre la fórmula que se emplearía para llevar a cabo un proyecto de tal envergadura, se propuso que los terrenos de la familia Cárcer fuesen ofrecidos al Ministerio de Gracia y Justicia para la construcción de la nueva prisión, aunque sería el Ayuntamiento el encargado de hacerse con la parcela con cargo a Instrucción Pública y que se destinase la antigua cárcel a fines escolares, bien adaptando el viejo edificio o bien demoliéndolo.

Tras hacerse con los terrenos y hacerse unos ligeros cambios en cuanto a la parcela, en 1928, el alcalde Fernando Guerrero Stracham donaba al Estado 14.175 metros cuadrados destinados a la construcción de la nueva Prisión Provincial de Málaga.

El inicio de las obras tuvo lugar con la ceremonia de colocación de la primera piedra en agosto de 1930, acto al que asistieron diversas autoridades locales y nacionales. La contrata de la misma fue encargada a Severiano Montoto, la misma persona en quien había recaído la restauración del palacio de la Aduana tras el pavoroso incendio que la asoló en 1922.

En 1931 la nueva Directora General de Prisiones con la recién proclamada II República en su visita a Málaga visitó las obras e instó a que éstas se realizasen con celeridad. Tras algunos retrasos, la inauguración del edificio tuvo lugar el 13 de octubre de 1933, así su construcción se había alargado durante tres años y había ascendido a un millón quinientas treinta y cinco mil pesetas. El nuevo edificio reunía las condiciones de seguridad e higiene de las que carecía su antecesor, contando con modernas cocinas, enfermería, sala de duchas, etc.

Estructuralmente se trata de un edificio muy funcional con unos marcados ejes de simetría que vienen dados por la presencia de una gran galería central (la cual seguía en su momento los más modernos preceptos de arquitectura penitenciaria) en dos alturas que articula el conjunto. A  ambos lados de ésta galería se abrían otras secundarias entre las cuales se abrían cuatro grandes patios. Existen otras construcciones complementarias al edificio original, destacándose el módulo de entrada que hace a la vez de fachada principal del conjunto.  El edificio se rodeó por un alto muro en el que destacan las garitas de vigilancia.

Garita de vigilancia.

Toda la obra combina el uso de mampuestos irregulares de piedra alternados con hiladas de ladrillo.
La fachada principal es la única parte ornamentada del edificio; se compone de dos módulos adelantados de dos alturas cada uno, unidos por una galería central en la que se abre la puerta principal flanqueada por dos ventanas con arcos escarzanos de ladrillo. En el centro del arco de la puerta encontramos una gran clave de piedra blanca que resalta cromáticamente sobre el conjunto. Sobre éste aparece una cartela (también en piedra blanca) en la que se especifica la función del edificio y su año de construcción.

En los inicios de la Guerra Civil –antes de la toma de Málaga por los sublevados en febrero de 1937-, en este edificio tuvieron lugar algunos de los más dramáticos acontecimientos de la contienda en la capital. Tras el alzamiento militar en Melilla (17 de Julio de 1936), Málaga permaneció fiel a la República. En medio del caos generado en la ciudad en aquellos momentos, las autoridades encarcelaron a destacados personajes de la derecha local además de la mayoría de los oficiales del ejército.

Tras los primeros bombardeos de la ciudad por parte de la aviación nacional y los primeros muertos civiles, se dio el fenómeno conocido como las “sacas” que no era otra cosa que la venganza por parte de la población de los muertos civiles habidos en los bombardeos, así se acudía a la cárcel y se producía la salida de un número determinado de individuos para ser fusilados. Los historiadores contabilizan en torno a un millar de muertos “nacionales” en los siete meses que duró la Guerra Civil en Málaga.

Tras la toma de Málaga el 8 de febrero de 1937 se empezaron las ejecuciones en masa, así tenemos la cifra de 3500 ejecuciones llevadas a cabo entre el día 8 y el 14 de febrero, elevándose la cifra hasta las 17000 personas entre 1937 y 1944, saliendo gran parte de los condenados de las instalaciones de la cárcel provincial hacia las tapias del cercano cementerio de San Rafael, lugar donde se ha exhumado la mayor fosa común del franquismo en España.

A partir de los años 80 las instalaciones además de obsoletas se habían quedado pequeñas, por ello en 1985 se inauguró un nuevo centro penitenciario en Alhaurín de la Torre, quedando la antigua prisión como centro de régimen abierto hasta el año 2009.

En la escritura de cesión del terreno al Estado llevada a cabo en 1928 existía una cláusula en la que se especificaba que si la prisión dejaba de desempeñar esta función, habría de ser devuelta al Ayuntamiento de Málaga. En virtud de ello el pasado 25 de Septiembre el edificio fue entregado a la ciudad.

Desde hace años una serie de organizaciones vecinales vienen reclamando que se otorgue un uso público a este espacio, teniendo en cuenta el déficit de equipamientos en la zona. Así hubo propuestas de situar entre sus muros desde un centro cívico, una biblioteca, incubadoras de empresas, un centro de la Memoria Histórica, hasta el traslado de los Servicios Operativos del  Ayuntamiento a este lugar.

Lo cierto es que lo primero que hizo el señor alcalde fue apuntar que el edificio no estaba protegido, dejando la puerta abierta a su demolición total (o conservando sólo una mínima parte de su fachada) como se ha hecho recientemente en Granada, para poder situar en sus terrenos desde viviendas hasta su “brillantísima” idea de instalar un campus de la Universidad Católica de Murcia (UCAM), muy ligada al movimiento Neocatecumenal (Kikos), es decir al sector más ultraderechista de la iglesia. Y todo ello en un momento en el que como la propia Rectora de la Universidad de Málaga reconoce que ya existe un “exceso de oferta” en lo que titulaciones universitarias se refiere.

Fachada de la antigua cárcel de Granada tras ser demolido el resto del conjunto.

 La simple idea de instalar una Universidad privada en este lugar supone la cesión de un espacio público reclamado durante años por la ciudadanía a una institución elitista y profundamente clasista, no deja de ser una muestra de desprecio hacia aquellos colectivos e individuos que han reclamado durante años poder contar con estas instalaciones para el desarrollo de diversas actividades de carácter lúdico y social.

Por ello es de recibo que el Ayuntamiento y más concretamente el alcalde Francisco de la Torre, recapaciten y den a este equipamiento el uso que la ciudadanía reclama, un uso que sea accesible a todos por igual en una de las zonas más densamente pobladas de la ciudad. Las posibilidades del edificio son muchas y la inversión no ha de ser cuantiosa.

lunes, 22 de octubre de 2012

Calle Nuño Gómez: Crónica de un vertido, un incendio y un derribo.



Solar en el nº 11, Casa de González Anaya y solar de la misma.
Nº 13, Casa Natal de Salvador González Anaya  (demolida) y placa conmemorativa.
  

La calle Nuño Gómez puede de por sí encarnar algunas de las dinámicas que afectan o han venido afectando a buena parte del patrimonio local en los últimos años. En ella encontramos casos en los que la administración o bien no actúa o lo hace mal y tarde, vecinos condenados a la "marginalidad", propietarios que recurren a maniobras "extrañas" para deshacerse de sus viviendas antiguas, etc. En poco más de un mes hemos asistido atónitos a una serie de sucesos que tienen un punto en común, su agresión sobre cuatro fincas  correlativas, los números 9, 11,13 y 15. Ésta es una pequeña crónica de los hechos:

-El vertido:
Desconocemos a quién se le ocurrió tan brillante idea, pero lo cierto es que a inicios de Septiembre de este año saltó a la luz la noticia de que se estaban produciendo vertidos de escombros y áridos en el solar contiguoa la Casa Natal de Cánovas (el número 11 de la calle). Al parecer el origen de los mismos era la excavación arqueológica que se está llevando a cabo en el Muro de las Catalinas. El escándalo fue sonado, más cuando unos días antes el concejal de Cultura Damián Caneda había reconocido que no se acometería la rehabilitación del conjunto al no contar con fondos para ello. Sigilosamente en las semanas sucesivas se “limpió” y valló la parcela.

-El incendio:
 En la noche del día 15 de Septiembre se produjo un incendio “fortuito” que afectó considerablemente al número 15 de esta calle (como bien tratamos en la publicación del 20 de Septiembre http://salvemos-malaga.blogspot.com.es/2012/09/incendio-en-el-n15-de-la-calle-nuno.html), un inmueble de la segunda mitad del siglo XIX que se encontraba abandonado (y tapiado). Aun se está a la espera de conocer el (triste) futuro que espera a este inmueble.

-El derribo:
Como siempre alegando razones de seguridad para el viandante, el Ayuntamiento decidió demoler el número 13 de la calle, edificio anexo al incendiado y que se englobaba en el conjunto de las viviendas a rehabilitar junto con la Casa de Cánovas. Poco o nada se ha hablado de la presencia en su fachada de una placa conmemorativa a su más ilustre inquilino, Salvador González Anaya (1879-1955), quien nació aquí. Fue escritor, poeta, alcalde de Málaga en 1916, 1918 y en 1935, académico de número de la Academia de San Telmo y  Real Académico de la lengua entre otras menciones. Su figura es bastante desconocida en la actualidad pese a haberse esforzado por mostrar una imagen de Andalucía alejada de los tópicos decimonónicos, haber defendido la emancipación de la mujer y haber reclamado el parentesco étnico entre los andaluces y el mundo musulmán.

Si bien es cierto que esta pequeña casa había sido radicalmente alterada a lo largo del siglo XX, se echa en falta que desde el Ayuntamiento no se hayan detenido ni por un instante en determinar si era posible revertir los efectos de remodelaciones llevadas a cabo y devolver al conjunto su imagen primigenia incluyéndose en el proyecto de rehabilitación de la Casa de Cánovas y dedicando un pequeño espacio a otro hijo ilustre, Salvador González Anaya. Al menos esperamos que en el futuro sea restituida la placa conmemorativa al "pastiche" que se alze en el solar que un día acogió la morada de tan ilustre figura.

Llegados a este punto nos preguntamos si todo ello es casual, si detrás de actos tan sospechosos no se esconden otro tipo de intereses que busquen especular con todos estos solares aprovechándose de la nula preocupación municipal en cuanto a la preservación del “paisaje” de esta calle.

sábado, 6 de octubre de 2012

Corralones en la calle de las Lagunillas







La zona de las Lagunillas nunca fue un espacio socialmente homogéneo. Así pues, en sus inmediaciones podían apreciarse desde corralones de vecinos hasta viviendas pequeñoburguesas.

Lo cierto es que la degradación de la calle de las Lagunillas no se vio acompañada de un agudo proceso especulativo, en buena parte por ser un espacio que quedaba “al margen” de zonas que gozaban de más centralidad, además de lo poco atractivo de la zona tras establecerse decenas de viviendas sociales en su entorno. Todo ello hizo que la calle mantuviese gran parte de su fisonomía hasta hace pocos años, momento en el cual surgió la idea de las “tecnocasas” y  se diseñó una promoción en esta calle. 

El proyecto  supuso –como ya decíamos en publicaciones anteriores- la prohibición por parte de los propietarios de intervenir en los inmuebles a la espera de su  expropiación por la Junta de Andalucía. Obviamente hay que admitir que pese a que este proceso haya caído en saco roto, muchas de las viviendas se han conservado –abandonadas-, acelerándose su proceso de ruina, tras lo cual su fin siempre es el mismo: la piqueta.

A día de hoy en la calle de las Lagunillas se conservan tres corralones, uno rehabilitado y otros dos totalmente arruinados y casi desaparecidos. Nos vamos a centrar en estos dos, los correspondientes a los números 42 y 44 de dicha vía.

Ambos carecen de cualquier elemento distintivo que advierta al viandante de lo se esconde tras las fachadas. De hecho, éstas se asemejan  estilísticamente a cualquier vivienda obrera de finales del siglo XIX, planta baja con portal más una altura (B+1), tras lo cual se abren cuatro patios muy alargados (dos por fachada) que comunican las distintas salas que conforman el corralón.

En un principio ambos inmuebles quedaban dentro del plan de las tecnocasas, por lo al no gozar de ningún tipo de protección arquitectónica, serían demolidos para llevar a cabo el proyecto. Ahora que el mismo se encuentra en un punto muerto y sin que ni las administraciones ni los propietarios de los inmuebles puedan llevar a cabo ninguna intervención, el abandono y la ruina avanzan a pasos agigantados ayudados por actividades humanas –alentadas por la propiedad- destinadas a ir demoliendo el conjunto sin que sea perceptible desde el exterior.

Si bien es perfectamente lógico que estos corralones no reproduzcan las condiciones de vida que se dieron en otros tiempos, sí defendemos que se conserve en lo posible su tipología como se consiguió (curiosamente de la mano del mismo redactor del proyecto de las tecnocasas, Salvador Moreno Peralta) en el corralón de Santa Sofía en los años noventa.

Las imágenes ilustran el deplorable estado de ambos corralones tras continuas acciones encaminadas a su total ruina.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Apreciación respecto a la demolición del nº8 de la calle Postigo de Arance




Después de habernos constatado de que se había llevado a cabo la demolición del nº8 de la calle Postigo de Arance nos hemos preocupado de recabar todos los datos posibles relativos al caso. Por ello la pasada semana nos reunimos con un técnico de la Gerencia de Urbanismo para conocer si se habían llevado a cabo las pertinentes catas en la fachada de dicho inmueble destinadas a la documentación de pinturas murales. Efectivamente estas catas fueron realizadas y según el informe emitido por la empresa correspondiente, no se documentó la presencia de pinturas murales en la fachada, esfumándose la única posibilidad de haberle otorgado alguna protección arquitectónica al conjunto antes de llevarse a cabo su demolición.

Por otro lado tal y como apunta el arquitecto Antonio Díaz, este edificio era simétrico con el siguiente de la vía, es decir el nº10, debiéndose entender ambos inmuebles como un conjunto “unitario”, si bien es cierto que las sucesivas reformas que ha sufrido este último han alterado bastante su fisonomía como por ejemplo un recrecido en el siglo XIX o la desaparición de los arbotantes que sustentaban el balcón corrido de la primera altura.

Por ello como bien dice Antonio Díaz habría que replantear la idea que afirmaba que las fachadas de los inmuebles barrocos eran asimétricas, algo que debería ponerse en duda por la presencia de construcciones pareadas o adosadas como era el caso de Postigo de Arance 8 y 10. Lo cierto es que tras la pérdida de uno de los edificios que componen el conjunto, se pierde la concepción unitaria con la que se concibieron, dándose en muchos casos la impresión de que nos encontramos ante composiciones deliberadamente asimétricas cuando no es así.

Por lo pronto Málaga ha perdido uno de sus últimos ejemplos de “vivienda barroca pareada” sin que hasta la fecha se haya estudiado el tema en profundidad.

En la fotografía pueden observar cómo efectivamente los números 8 y 10 de la calle Postigo de Arance responden a un proyecto unitario pese a las reformas que sufrió el nº10. Fuente de la imagen: Antonio Díaz.


Desde aquí queremos agradecer a Don Antonio Díaz su valiosa aportación.


jueves, 20 de septiembre de 2012

Incendio en el nº15 de la calle Nuño Gómez (junto a la Casa de Cánovas)




Sin abandonar el entorno de las calles Postigo de Arance y Nuño Gómez, el pasado sábado se produjo un aparatoso incendio el cual afectó gravemente al número 15 de esta última calle, un incendio que según vecinos se produjo en la madrugada del viernes al sábado por motivos que aún se desconocen, aunque algunos de ellos apuntaban a okupas y “enganchados” que accedían al edificio, aunque desde aquí no nos explicamos por dónde, al encontrarse éste tapiado previamente como puede apreciarse en la imagen del mismo tomada el pasado seis de septiembre.

“Hacedle fotos, a ver si hacen algo de una vez con esto”, apuntaba una vecina cuyo balcón dista apenas dos metros del inmueble siniestrado. Lo cierto es que por las declaraciones de los vecinos, éstos se sienten totalmente abandonados por parte del Ayuntamiento desde hace años a la vez que reclaman soluciones tanto para éste edificio como para otros ruinosos de esta vía (Casa Natal de Cánovas -a diez metros- o la de Salvador González Anaya, con la que linda).

El inmueble en cuestión es una sobria construcción entre medianeras que puede datarse hacia 1850. Tipológicamente se compone de bajo más dos plantas con cinco ejes de huecos en cada una de las alturas.  La planta baja se asienta encima de un zócalo de ladrillo sobre el que se abren grandes ventanas enrejadas con el dintel ligeramente rebajado. La portada, carente de decoración,  se encuentra descentrada hacia la derecha.

Las plantas superiores se separan por unas sencillas líneas de imposta; ambas son prácticamente idénticas, cinco huecos con balcones adintelados de rejería de barrotes y parte inferior acaracolada, sin que exista ningún otro elemento ornamental en la composición. La obra se corona por los vistosos canalones de cerámica vidriada en blanco y verde  que descienden  hacia la calle por los laterales de la fachada.

Ahora son los técnicos de urbanismo los encargados de decidir sobre el futuro de este edificio teniendo en cuenta que éste cuenta con un Grado II de Protección arquitectónica. Desde este blog esperamos que se tenga en consideración la calidad del conjunto a la hora de disponer las medidas destinadas a asegurar aquellos elementos no afectados directamente por el fuego.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Carta para dirigir a la Gerencia de Urbanismo sobre posibles irregularidades en la demolición del nº8 de la calle Postigo. de Arance


Tras la demolición de la casa barroca de la calle Postigo de Arance nº8 hemos descubierto que el inmueble estaba registrado en el propio PGOU como "Inmueble con Pinturas Murales". Así tras la aprobación definitiva del plan en 2011, todos los inmuebles que albergaban estos programas decorativos pasaban automáticamente a contar con una Protección Arquitectónica de Grado II, es decir que se deben conservar determinados elementos de los mismos y ser integrados en las nuevas promociones.

Por ello vamos a dirigir una carta a la Gerencia de Urbanismo para conocer si se han realizado las pertinentes catas destinadas a localizar la presencia de pinturas murales en la fachada y si se han extraído otros elementos de la misma como balcones y rejerías.

Les dejo un posible modelo que pueden presentar directamente en el registro de la Gerencia de Urbanismo en el Paseo de Antonio Machado nº12. Les pido disculpas por el cambio de formato del documento al publicarse en el blog.



Nombre y apellidos: ...
DNI: ...
Dirección: ...
                                                                                                                                                         Don Javier Gutiérrez Sordo.Gerente
                                                                                                                                                         Paseo Antonio Machado, 12.                                                                               
                                                                                                                                                           
Como ciudadano de Málaga me dirijo a usted para mostrarle mi preocupación tras haberse demolido en las pasadas semanas el inmueble nº 8 de la calle Postigo de Arance de la capital, tal y como reflejaba el blog http://salvemos-malaga.blogspot.com.es/ el pasado día 18 de septiembre.

EXPONGO:

a)  Que es la Gerencia de Urbanismo el organismo municipal encargado de regir y de hacer cumplir la normativa urbanística además de expedir las correspondientes licencias de obras.
2) Que según del Plan General de Ordenación Urbana de Málaga aprobado en 2011, los inmuebles que albergan pinturas murales tienen un grado de protección II.
3) Que según el título X, capítulo segundo, sección 6 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Málaga, el número 8 de la calle Postigo de Arance albergaba pinturas murales, por lo cual antes de llevarse a cabo cualquier tipo de intervención sobre la finca era obligatorio la realización de catas destinadas a la documentación de dichas pinturas, y en el caso de aparecer, su consolidación y puntual traslado durante las obras que afectasen al edificio.
               
SOLICITO:

a)       Conocer si dado que el inmueble ya ha sido demolido, si antes de otorgar la preceptiva licencia desde esta Gerencia se obligó a la propiedad a la realización de las pertinentes catas en su fachada para documentar la presencia efectiva de pinturas murales.
b)       Conocer  si en el caso de que efectivamente existiesen estas pinturas por qué desde esta Gerencia no se ha exigido la preservación de al menos la característica fachada barroca del inmueble, dado que la aparición de pinturas otorga de por sí una protección de Grado II al inmueble según la legislación vigente. De lo contrario se habría incumplido la normativa de protección del patrimonio histórico tal y como lo refleja la legislación.
c)       Conocer si se han preservado elementos originales del edificio antes de llevarse a cabo la demolición, como las susodichas pinturas, balcones y rejerías, además de posibles elementos decorativos de su interior


Le saluda atentamente.


En Málaga, a __ de Septiembre de 2012.




martes, 18 de septiembre de 2012

Demolición de una casa barroca de la calle Postigo de Arance nº8


Vista del estado del nº8 previo a su demolición.
Vista del solar del nº8 de la calle Postigo de Arance.
Vivienda nº3, con pinturas murales, demolida en 2010. 

Hasta no hace muchos años la calle Postigo de Arance constituía una de las vías con más edificaciones barrocas del centro de la ciudad, así en ella coexistían desde sencillas viviendas unifamiliares dieciochescas (todas demolidas, como la nº 3) hasta auténticos palacios como el nº9 (con sus interesantísimas pinturas murales), que a día de hoy es el único ejemplo barroco de la calle.

Más discreto en lo ornamental pero no menos interesante era el nº8 (justo enfrente), una vivienda de planta baja más dos alturas (B+2), típicamente barroca datable en el último tercio del siglo XVIII.
La primera planta se componía de tres vanos, con balcón volado el de la izquierda, mientras que otro balcón corrido sustentado por arbotantes englobaba el vano central y derecho del conjunto, dando una visión asimétrica del conjunto.

Una línea de imposta separaba esta altura del piso superior, éste totalmente simétrico con tres balconcillos antepechados de escaso vuelo.

Tras años de abandono (con la consabida apertura de puertas y ventanas, aparición de humedades y acumulación de basuras) el estado del edificio hacía prever cual iba a ser su futuro más inmediato en una ciudad en la que “cuesta” otorgar protección a interesantes muestras de centurias pasadas y en la que se es especialmente diligente a la hora de firmar permisos de demolición.
Lo cierto es que el pasado ocho de marzo se llevó a cabo la demolición completa del inmueble sin que por parte de la administración competente se obligase al menos a conservar la fachada de tan característico edificio.

Desconocemos si dada la cronología del inmueble y su tipología, se realizaron las oportunas catas en su fachada destinadas a documentar la posible presencia en la misma de pinturas murales, teniendo en cuenta que todos los edificios coetáneos de esta calle así como de la vecina Nuño Gómez albergan o albergaban programas decorativos correspondientes al siglo XVIII. Tampoco si se han recuperado los elementos de forja de su característico balcón sustentado por arbotantes

jueves, 6 de septiembre de 2012

Demoliciones en la Casa Natal de Cánovas del Castillo



Si en el pasado mes de junio nos hacíamos eco de la notica según la cual el ayuntamiento de Málaga “aparcaba” el proyecto de rehabilitación de la casa natal de Cánovas del Castillo por falta de liquidez, en esta semana se están llevando a cabo labores mecánicas tanto en el solar anexo al inmueble como en la parte trasera del mismo. Y decimos mecánicas al no poder afirmar que los camiones cargados de escombros salidos de la finca respondan a nuevas demoliciones en el conjunto.

Lo cierto es que el estado del edificio es alarmante a juzgar por las grietas que se observan en la medianera que daba al solar nº 11.

Por ello en los vamos a dirigir un escrito a la Gerencia de Urbanismo para saber si han sido pedidos los permisos oportunos para llevar a cabo estos movimientos en las fincas número 9 y 11 de la calle Nuño Gómez, y las medidas que se piensan adoptar para salvar al menos la primera crujía del inmueble nº9.

sábado, 18 de agosto de 2012

Alfonso Vázquez aborda el preocupante estado del inmueble de la calle Madre de Dios nº10




Les reproducimos la noticia publicada por Alfonso Vázquez en el diario La Opinión de Málaga relativa al preocupante estado del inmueble nº 10 de la calle Madre de Dios.

En 1833, el mismo año en que la jovencísima Isabel II sucedía a su padre, Fernando VII, en el trono de España, el dueño de un precioso palacete de la calle Madre de Dios, a pocos metros de la plaza de la Merced, terminaba una reforma definitiva que transformaba en terraza el viejo tejado y le daba unos aires más modernos "más decimonónicos" a este caserón de finales del XVIII.

Casi 180 años después, un medallón en la fachada del número 10 de la calle Madre de Dios da fe del lejano año de las reformas, pero su estado actual es decrépito, con una gran grieta asomando por la terraza.

Y lo más lamentable, con casi todas sus ventanas y cierros abiertos. «Se la han dejado abiertas para favorecer que las aves y la humedad deterioren el conjunto. Es decir, los propietarios del inmueble quieren provocar su ruina para demolerlo», reza una carta enviada ayer al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, por el portavoz adjunto del grupo municipal de Izquierda Unida, Eduardo Zorrilla. En la carta le pide al alcalde que adopte las medidas necesarias para proteger el inmueble y solicita información «sobre cualquier tipo de expediente iniciado por la Gerencia Municipal de Urbanismo», así como si ha sido inspeccionado por técnicos de la Gerencia.

La formación de izquierdas se ha sumado a la denuncia del blog Salvemos Málaga, que ha alertado del riesgo serio de perder un edificio de importante valor patrimonial y del que a Izquierda Unida no le consta protección arquitectónica alguna. «Hemos pedido información a la Gerencia de Urbanismo porque no sabemos nada del edificio, pero no aparece en las fichas del Pepri Centro», explica el concejal Eduardo Zorrilla. Nicolás Sánchez, responsable del blog Salvemos Málaga, confiesa que el estado de abandono de Madre de Dios, 10, «me amarga, es increíble porque es un edificio buenísimo y están esperando a que se caiga, porque las grietas que tiene son muy peligrosas».

Con bajo, entresuelo y dos plantas más, coronadas por una terraza, de la fachada llama la atención su portada con pilastras dóricas y un artístico óculo cerrado por una reja de forja para ennoblecer la casa y aumentar la luz del patio central. La primera altura, de aires neoclásicos, es también llamativa. En este sentido, Eduardo Zorrilla y Nicolás Sánchez llaman la atención sobre el parecido que guarda el palacete con la Alameda Principal, 18, la actual sede de la Delegación del Gobierno andaluz.


En defensa de este palacete también se ha sumado la asociación de vecinos del Centro Antiguo. Su presidenta, María José Soria, cree que «lo que el Ayuntamiento no puede esperar es a que se caiga, porque entonces no es de nadie» y aboga porque se tapien todas las ventanas que ahora permanecen abiertas. «Si se tapian, el edificio queda más robusto y tiene menos peligro de derrumbe», recalca.

Joaquín, vecino del inmueble de al lado, calcula que el palacete puede llevar unos «10 ó 12 años abandonado», y cuenta que detrás de su puerta tapiada hay un patio con una entrada con columnas, una escalera al vuelo con azulejos del XIX y hasta hace unos años había una fuente, que fue robada.

«A principios del siglo pasado o mediados aquí había un colegio pero luego fue muchos años casa de vecinos y hasta estado muy destrozado, a lo mejor arreglada luce mucho», considera.

El concejal de Urbanismo, Diego Maldonado, dijo ayer a La Opinión que en cuanto conozca el contenido de la carta de IU «veremos, de acuerdo con los técnicos, qué se puede y se debe hacer».

El pasado mes de abril, el pleno municipal aprobó una moción de IU para proteger un edificio del XVIII en la calle Dos Aceras, 9 que tampoco tenía protección.

La Opinión de Málaga. 11/08/2012.