miércoles, 15 de diciembre de 2010

Acueducto y Puente de la Fuente del Rey












El acueducto del Puente del Rey constituyó uno de los muchos intentos por surtir a Málaga del elemento vida en unos momentos en los que la ciudad veía como escaseaban los recursos hídricos. Los primeros estudios para la traída de aguas de este manantial se remontan al segundo cuarto del siglo XVIII con proyectos como el de Bartolomé Thurus (maestro mayor de las obras del puerto).

El puente del Rey constituía además una oportunidad para comunicar a Málaga con el valle del Guadalorce, dado que inexistían puentes estables que cruzasen este río. Se daba la circunstancia que todos los molinos harineros con los que contaba la ciudad se encontraban en la margen derecha del Guadalorce, ya que en la capital no había curso de agua que permitiese el funcionamiento de éstos, y que la harina no podía ser almacenada en la capital por el excesivo nivel de humedad que en ella había. Por ello, cuando éste registraba crecidas en Málaga escaseaba el pan agravando la ya de por sí maltrecha situación de la población local.

Los intentos del cabildo por garantizar el suministro de agua a la ciudad de Málaga hicieron necesaria la presencia de Toribio Martínez de la Vega en la ciudad. El lugar elegido para surtir de agua se encontraba en las inmediaciones de la actual barriada de Churriana a unos doce kilómetros de la capital. Así los planos fueron realizados entre 1725 y 1726 aunque con varias modificaciones posteriores, por ejemplo se pasó de 22 arcos proyectados en un principio a 57 en otros planos más tardíos.

El material utilizado para la obra fue en su mayor parte la piedra local, las canteras se encontraban en el entorno de Churriana.

A la muerte de Toribio Martínez de la Vega en 1733 el proyecto declinó sustancialmente. Pese a ello se siguieron invirtiendo caudales en el intento de hacer proseguir las obras, para lo que se requirió la intervención de figuras tales como Miguel de los Santos, José de Bada (terminador de las obras de la catedral) o el propio Martín de Aldehuela, sin que nunca se llegase a llevar a buen término ni el acueducto ni el puente sobre el Guadalhorce.

Las causas son varias entre ellas la siempre complicada situación de las finanzas del cabildo, la inexistencia de un proyecto bien definido y la muerte de su arquitecto inicial. Por otra parte no faltaron las presiones de los propietarios de la zona al intentar “especular” con las aguas y evitar el ocaso de su “negocio” (como ocurrió algo más de un siglo después con las aguas de Torremolinos) o simplemente por negarse a que las obras afectasen a sus propiedades.

Lo cierto es que ya a finales de siglo el proyecto había quedado en un segundo plano, fijando sus vistas el obispo Molina Lario en las aguas del Guadalmedina, e iniciándose así las obras del acueducto de San Telmo.

Aunque nunca llegase a terminarse, gran parte de lo construido fue usado para el riego de parte de la vega de Málaga.

Los restos más visibles se encuentran junto a la barriada de Zapata, a escasos metros del aeropuerto de Málaga. Bajo algunos de los arcos del acueducto muchas viviendas encontraron cobijo. Sin embargo la situación de degradación del puente es alarmante. Comparando fotografías de principios del siglo XX con la estampa actual, el puente ha perdido buena parte de su estructura, al haber sido “invadido” por casas o incluso haber sido despojado de sus sillares. Sobre sus restos la vegetación se abre paso.

La zona, sometida a una gran presión urbanística, ha sufrido la destrucción de parte del trazado del acueducto como ya denunció en 2007 el grupo municipal de IU.
A la espera que las administraciones “recuerden” que existe más patrimonio por el que velar más allá de la calle Larios, restos de importantes infraestructuras de su pasado desaparecen día a día.


En las imágenes pueden ver el estado actual del conjunto frente a estampas de principios del siglo XX (archivo Temboury) y un plano del proyecto inicial.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Estación de San Julián



Un seguidor se ha puesto en contacto con nosotros para informar sobre el derribo de la antigua estación de San Julián.

La línea férrea Málaga- Coín estuvo entre las tres líneas suburbanas existentes en la provincia a principios del siglo XX, las otras dos enlazaban con Ventas de Zafarraya y Fuengirola. Todas estas líneas habían sido concebidas como proyectos mucho más ambiciosos para enlazar Málaga con Sevilla, Granada y Cádiz, aunque estos proyectos nunca llegaron a realizarse por la quiebra del capital (en su mayoría belga) que la explotaba.

En la estación de San Julián la línea se bifurcaba en dos continuando hacia Torremolinos y Churriana respectivamente.

La línea Málaga-Ventas de Zafarraya fue puesta en funcionamiento en 1908, a Coín en 1912, mientras que a Fuengirola en 1916. Menos la de Fuengirola, estas líneas fueron desmanteladas en los años sesenta, quedando sus estaciones abandonadas en su mayoría. Algunas de ellas han sido recuperadas para otros usos como oficinas turísticas o bibliotecas, otras fueron ocupadas por familias, mientras que algunas fueron derribadas.

Las estaciones existentes en los recorridos de estos trenes eran simples pero de gran funcionalidad, muy acordes con la arquitectura ferroviaria de finales del siglo XIX y principios del XX, desprovista de elementos ornamentales o innecesarios.
La estación de San Julián respondía a este tipo de arquitectura; de gran sencillez, se componía de un único cuerpo de dos plantas cubierto por un tejadillo a dos aguas.

El único elemento ornamental lo constituían las esquinas de ladrillo simulando un almohadillado y las dovelas resaltadas de los arcos rebajados de las puertas.
Abandonada durante décadas fue recientemente derribada en un entorno de gran presión urbanística (centros comerciales, viviendas, etc).

La imagen ha sido obtenida en la web http://www.laestaciondetren.net/index.htm

¡Peligro, derribo a la vista!







Dado el historial cuasi delictivo del que se ha hecho gala en el centro histórico en los últimos meses, mucho me temo que hay motivo de preocupación. De este inmueble de la calle San Juan ya hablamos en enero de 2009 por encontrarse en un estado de creciente abandono. Ello ha dado sus frutos, y tras ser emitida la correspondiente licencia de obras se va a proceder al derribo de al menos su interior, más de lo mismo.

Así se perderán escalera y patio, y ello rezando porque no ocurra como en calle Marqués, una vez derribado el interior apenas apuntalamos la fachada, y ésta se cae sóla, o como en calle Mariblanca (por cierto edificio muy parecido al que comentamos hoy), ante el cual no se dignaron ni por preservar la hermosísima fachada.
Estaremos atentos a ver con qué excusa vienen esta vez para seguir derruyendo nuestros pedazos de historia. Pero las elecciones están cerca, ¡menudo panorama político que tenemos!

A todo esto, ¿a quién vota uno si todos son cómplices de esta atrocidad urbanística?

domingo, 31 de octubre de 2010

Manifiesto contra la destrucción del Hoyo de Esparteros




Desde Salvemos-Málaga apoyamos el manifiesto contra la destrucción del Hoyo de Esparteros. Como ustedes saben, desde este blog siempre nos hemos opuesto a este proyecto por suponer la destrucción de un espacio de gran valor histórico-artístico de la ciudad.

Les animo a que que accedan a este blog y den su apoyo a esta causa:

http://noalhotel.blogspot.com/



MANIFIESTO EN CONTRA DEL HOTEL DE 10 PLANTAS PROYECTADO EN EL CENTRO DE MÁLAGA



Recientemente en una reunión a puerta cerrada, el Ayuntamiento y la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía han acordado alterar el PGOU vigente para duplicar la altura permitida en la franja del Centro Histórico que se asoma al río Guadalmedina.


Dicha modificación consolidará una barrera física y visual, iniciada en décadas pasadas, que dividirá para siempre la ciudad moderna de la histórica, con el peligro de iniciar un efecto dominó de impredecibles consecuencias. De nada han servido los diversos informes que en su contra ha emitido, paradójicamente, la propia Consejería.


Se intenta así encajar un proyecto de hotel, diseñado por Moneo y encargado por la promotora Braser, que abarcaría el espacio comprendido entre el Hoyo de Esparteros y el río Guadalmedina, absorbiendo la calle Pasillo de Atocha que pasaría a formar parte del gran solar sobre el que se levantará el edificio.


Solar que ha visto como, poco a poco, los edificios que lo formaban, algunos catalogados, se arruinaban y ardían en la noche. Su situación actual de degradación intencionada justifica para muchos el proyecto.


Actualmente tan solo queda un edificio, conocido como La Mundial, que formaba parte del catálogo de edificios protegidos del Ayuntamiento de Málaga, pero que recientemente descatalogaron para allanar así el camino. Este edificio, el último, el que todavía no ha ardido y se mantiene aún en pie, desafiante, es una valiosa muestra de la arquitectura malagueña decimonónica que, con sus cierros curvos y su abigarrada rejería, hace de contrapunto al sobrio Mercado de Atarazanas. Sin embargo, a esta simbiosis de estilos y buen gusto no le queda mucho tiempo de vida. En unos días, si no lo remediamos, desaparecerá para siempre.




Por ello, desde este manifiesto exigimos:


La paralización inmediata del proyecto.
El restablecimiento de la protección arquitectónica para el edificio de calle Esparteros nº 1 y la obligatoriedad de una reconstrucción mimética en caso de incendio fortuito, declaración de ruina, etc.
La elaboración de un plan de regeneración y puesta en valor de la zona comprendida por el Hoyo de Esparteros y Pasillo de Atocha, recuperando los valores históricos y arquitectónicos perdidos. Para ello, las nuevas promociones que se levanten en estos solares deberán respetar, en buena medida, el diseño de los edificios protegidos que los ocupaban anteriormente y que por diversas circunstancias fueron demolidos. Con ello se evitarán futuros casos de ruina premeditada en nuestra ciudad.
El respeto al trazado urbano, no solo de esta zona concreta sino de toda la ciudad histórica.
La obligatoriedad de una consulta popular vinculante para futuras alteraciones de la ordenación urbanística vigente.


Asimismo, denunciar la irregularidad que supone la tramitación de este proyecto, destacando:


La destrucción de uno de los edificios más bellos atribuidos a la escuela de Jerónimo Cuervo, autor del teatro Cervantes. Del mismo destacan dos grandes cierros curvos que cubren a modo de galería corridas las esquinas de las plantas primera y segunda. Antes de su abandono premeditado gozaba de la máxima protección arquitectónica y presentaba un buen estado de conservación. Sólo por sus impresionantes cierros y la bella perspectiva de los mismos desde la Alameda Principal, merecería en cualquier otra ciudad su restauración y conservación.
El hotel proyectado en Hoyo de Esparteros sobrepasa el doble la altura permitida actualmente en el Centro Histórico, lo que no sólo es una agresión en sí mismo sino que además supondrá un gran impacto visual negativo en buena parte del centro y en edificios de su entorno catalogados como BIC, por ejemplo el Mercado de Atarazanas.
La destrucción de una parte significativa de la trama del Centro Histórico a pesar de estar protegida como BIC. Desaparecerá la actual plaza triangular, cargada de historia: allí se instalaron los esparteros a partir de 1728 en un espacio en forma de “V”, delimitado por el desaparecido castillo de San Lorenzo, la Plaza de Arriola y el paredón del Guadalmedina. La forma de la plaza quedó así condicionada por la actividad (en ella se maceraba el esparto) y por la construcción de talleres, almacenes y viviendas, algunas todavía en pie. (Fuente: Málaga Monumental)

Aclarar que no estamos en contra del edificio proyectado por Moneo, sino del lugar elegido para levantarlo. Hay en la ciudad ubicaciones mucho más idóneas donde su encaje urbano sería menos problemático.


Hoy en día, cuando nadie duda de la importancia de cuidar los centros urbanos como generadores de riqueza y cultura, cuando se lucha por convertir a nuestra ciudad en un foco de atracción, cuando cualquier malagueño o visitante puede señalar fácilmente los errores cometidos en épocas pasadas, resulta paradójico que nuestros políticos se unan por primera vez para ir en contra de los ciudadanos y del momento, para regresar a gran velocidad, quizás por añoranza, a los años 60, cuyo máximo exponente en nuestro país ha sido Benidorm.


Pero lo peor de todo es el sentimiento de impunidad que se extiende por Málaga, cuando los intereses particulares, defendidos por políticos, se imponen sobre los de todos los malagueños, defendidos tan solo por ellos mismos.


Marcos Moreno Maldonado

Los abajo firmantes muestran su adhesión a este manifiesto, así como animan a todos los ciudadanos a sumarse al mismo, enviando un correo electrónico con su nombre completo, número de DNI, ciudad de residencia y profesión a la dirección noalhotel@gmail.com, o bien en el blog http://noalhotel.blogspot.com/




ANEXO AL MANIFIESTO




El propio Ayuntamiento en su catálogo de edificios protegidos definía así el edificio de La Mundial:


Edificio de Calle de Esparteros nº 1.


Estilo: Decimonónico malagueño.
Autor: Estilo cercano a Cuervo. Época: S. XIX. 2ª mitad. Edificación en esquina a tres calles (Hoyo de Esparteros-Prim-Pasillo de Atocha).
Baja-Tres plantas y ático (con terraza a calle Prim).
Distribución regular de huecos de fachada (balcones) y ventanas en ático.
Galerías de madera acristaladas- corrida en planta 1ª y 2ª en esquina.
El edificio presenta fachada a tres calles, de las cuales, la más pequeña, a calle Prim, adopta dos chaflanes curvos en su conexión con las otras dos fachadas.
Presenta un bajo con zócalo de piedra más tres plantas de balcones sobre ménsulas separadas por impostas, rematándose por una azotea con balaustrada entre pilares de ladrillo y un ático retranqueado.
El bajo conserva además el cajeado horizontal y ventanas empotradas con rejería fundida y en él se abre una sencilla portada con embocadura moldurada.
Los balcones de la planta principal apoyan en ménsulas acanaladas, mientras que los demás se adosan directamente en a la imposta.
Un balcón corrido en forma de galería adopta la forma curva del chaflán. Toda la rejería es de hierro fundido y de vistoso diseño.
El portal y el trasdós de la escalera conservan molduras con decoración vegetal y de rocalla de la época.
M

Casa nº13 calle de la Victoria







Obra de Daniel Rubio, el inmueble nº 13 de la calle de la Victoria constituye uno de los mejores ejemplos de la arquitectura de corte Regionalista en la ciudad. La combinación de piedra, ladrillo y azulejos junto con la armoniosa simetría de su fachada, hacen de este, uno de los más hermosos edificios de la calle de la Victoria.

En su portada destacan sendas pilastras acanaladas que sostienen el dintel de la puerta. Es asimismo destacable el cuerpo central; éste sobresale del conjunto a modo de torrecilla en cuyo centro aparece un medallón cerámico con la fecha 1923 (año de su construcción) y las iniciales J.D.N (Francisco Domínguez Navarro, constructor y propietario).

La separación entre los distintos niveles se hace a través de una línea de imposta de cerámica sobre la que se apoyan los balcones corridos y los cierros en los extremos de conjunto.

Los azulejos, el uso del ladrillo, los guardapolvos que rematan los dos cierres de los lados, el alero que corona el conjunto y las tejas vidriadas del mismo nos ofrecen claras reminiscencias con la arquitectura neomudéjar del primer tercio del siglo XX.

Uno de los elementos de más interés de esta vivienda, lo constituía la decoración cerámica del antiguo zaguán. Los azulejos representaban por un lado los hechos gloriosos de la historia de España: La conquista de Orán, el Desembarco de Colón, el Fusilamiento de Torrijos, los Últimos días de Numancia, la Fundación de Buenos Aires, el Dos de Mayo, firmados por J. Salas y J.A. Rodríguez. En el zócalo, por su parte, se representaban motivos quijotescos. El vestíbulo del edificio contaba además con una pintura en el techo.

Tras permanecer abandonado durante años, este inmueble fue degradándose hasta el punto que los magníficos azulejos sevillanos que decoraban su zaguán, fueron robados. En conversaciones mantenidas con algunos vecinos de la zona, se cuenta que se vio a algunos individuos robando estos paneles, sin que se tenga constancia de su paradero actual.

Pese a haber sido recientemente recuperado, esta construcción sólo ha mantenido su fachada, habiéndose perdido para siempre elementos de gran valor.
Sobre el robo de los azulejos, decir que la infraestructura necesaria para llevarlo a cabo parece responder más a encargos de particulares o de anticuarios sin escrúpulos que hacen negocio de la merma del patrimonio local. En más de una ocasión, he podido observar en algunos de ellos, azulejos y hasta fuentes pertenecientes a antiguas casas. Y según los propios propietarios de la tienda “han pagado a obreros para que les traigan la obra elegida”.

Al menos nos queda el consuelo de poder seguir disfrutando de tan bellísima fachada en una calle, la de la Victoria, en la que en los últimos años han desaparecido otros muchos edificios de gran valor artístico para dar paso a construcciones que no guardan sintonía con el entorno, ni mucho menos la altura.

viernes, 15 de octubre de 2010

Progresiva destrucción de la calle Tomás de Cózar









Tal y como comentábamos acerca de la calle Tomás de Cózar, su decadencia avanza a pasos agigantados hacia su completa desaparición. Aquella que en otro tiempo fuese
una de las vías que mejor reflejaba la Málaga medieval en lo viario y la dieciochesca en lo arquitectónico, hoy es un inmenso solar en el que los abandonos y los consiguientes expedientes de ruina se suceden.

Ahora ha llegado el turno al inmueble nº 14, edificio del siglo XVIII, buen ejemplo de la arquitectura civil de la época y con grado de protección arquitectónica II (por lo que vemos esta distinción tiene poco valor, pues están siendo muchos los inmuebles que están desapareciendo pese a contar con ella).

A escasos metros de esta vivienda se alza aquel gigante herido y también expoliado Palacio Solesio o del Marqués de la Sonora, o frente a éste un enorme solar del que emerge, casi por arte de magia, un torreón mudéjar, que a su vez se asienta sobre un muro desprendido que no es otra cosa que parte de la antigua muralla malagueña. Este muro salió a la luz tras el derribo del susodicho solar, y en su momento conservaba todo su alzado, pero años de abandono lo han llevado a la ruina.

Tras este muro, con puerta a la calle Medina Conde, se conserva la crujía de un caserón también del siglo XVIII, y con pinturas murales. En su momento se anunció que su rehabilitación iba a conservar la distribución interior, si es que no se desploma antes, y es que desde que se procedió al vaciado de su interior, el inmueble ha permanecido a la intemperie, a la espera, quizás, de que palomas, humedad y lluvias, hagan el trabajo sucio.

Y todo esto en menos de 100 metros, ¡ni en Grozny!

En la primera imagen pueden ver el inmueble declarado en ruina recientemente (fuente: Opinión de Málaga); le sigue el enorme solar en la calle Tomás de Cózar con
el torreón; una imagen del mismo de la primera mitad del siglo XX.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Carta abierta a los políticos malagueños




A veces pienso que la honestidad ha de ser una de las señas de identidad de todo individuo, eso y la coherencia y defensa de unos valores personales. Seguro que muchos de los iletrados y “sobrepasados” de esta ciudad me tachen de anti-malagueño cuanto menos, pero a esos mismos les reto a que me demuestren si ellos aman a Málaga más que un servidor, yo pago el café, eso sí, un sombra en café Aranda.

Ya no conservo esperanza alguna ni en la ciudadanía malacitana y mucho menos en su clase política, para las próximas elecciones me pregunto si molestarme en ir a votar a partidos que en vez de velar por la “felicidad” común, lo hacen por el de sus cuentas corrientes y las de sus allegados. Y es que Don Dinero es el mayor líder mundial, y cómo no, Málaga no iba a quedarse atrás, y puestos a ello si hay que modificar toda una norma urbanística pues se hace, total un magnífico ejemplo de la arquitectura decimonónica local no da dinero, ni el que esté en el perímetro de un BIC menos. Me extraña que el desolado inmueble que resiste en el Hoyo de Esparteros aún no haya ardido, los ingredientes del menú están presentes, todos los edificios del pasillo de Atocha sufrieron reiterados fuegos, y éste no debería ser la excepción, pero bueno, nuestro grado de civismo es tal, que desde un despacho de urbanismo te resuelven el problema, te modifican la norma, le retiras la protección arquitectónica y facilitas el pelotazo, ¡lo que es tener amigos!

La excusa es el prestigio, ¿Moneo?, parece ser que los proyectos le sobran, y que su equipo de becarios es bastante interesante como para poder asumir todo tipo de obras. El que fuera autor de magníficos edificios como el Museo de Arte Romano de Mérida (fantásticamente integrado en su entorno), viene a “firmar” un modesto hotelito que generará puestos de trabajo, ¡y es que en época de crisis todo vale!
Lástima que un atrevido Alberto de Mónaco no esté el próximo martes en Madrid para meter el dedo en la llaga y sacar las vergüenzas de esta ciudad, total, se valoran aspectos como la participación ciudadana y en eso no nos gana nadie, sobre todo si España gana el Mundial, ¡somos la envidia de toda ciudad!

Pero éste no es el primer edificio que caerá este año, hace pocas semanas el elegido fue la casa nº 12 de calle Mariblanca, del siglo XVIII, centuria de la que databa la casa de calle Marqués demolida el invierno pasado, a este paso la piqueta cierra el año con superhábit.

Frente a ello venderemos cosmopolitismo, modernidad, sol y playas (eso sí, llenas de colillas, escombros, y basuras). Y ya que tenemos los solares llenos de ratas por docenas, pues los “maquillamos” para hacerlos espacios culturales (esta fórmula es genial para incentivar los derribos, que también tenemos déficit de ellos).
Lo dicho, no soy el primero, no creo en este modelo de ciudad, no creo en el Ayuntamiento, ni en la Junta de Andalucía, ni en Paquito, ni María Gámez, ni Paulino, ni Griñán, que os vaya bien pero así es imposible estar junto a un proyecto cultural, dígase Ciudad Europea de la Cultura o lo que sea, Málaga lo merecía, pero las cosas no se pueden seguir haciendo de esta manera y yo no firmo cheques en blanco.

Siempre nos quedará nuestro querido concejal Bendodo para criticar “ese museo de escasa proyección” que es el Picasso, curiosamente de los más visitados de Andalucía, ¡este tío promete créanme!

Mucha suerte el jueves, espero cuan niño en la noche de Reyes a ver las portadas de la prensa, quizás no me sorprenda de nada.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Marquesina y antigua estación de ferrocariles










La llegada del ferrocarril a Málaga era un hecho anhelado por buena parte de la burguesía malagueña decimonónica. No obstante fue gracias al impulso de las familias Heredia y Loring cómo se consiguió la realización de tan ansiado proyecto.

Una de las razones que más influyeron para la consecución de esta infraestructura, era la traída a Málaga de carbón mineral desde la Sierra de los Pedroches (Córdoba) con el fin de alimentar los ya de por sí maltrechos Altos Hornos malacitanos (los cuales se servían de carbón importado desde Inglaterra).

Las obras se alargaron entre 1860 y 1865. Como fin del trazado se edificó el que quizás fue el primer ejemplo en la capital de arquitectura del hierro y el cristal, la estación de Málaga. Su construcción es un buen ejemplo de la unión entre la ingeniería y la arquitectura, así se introdujo una técnica novedosa en el panorama malacitano. Las grandes estructuras de hierro posibilitaban la cubrición de grandes espacios destinados a acoger las vías, a la vez que permitían la creación de espacios diáfanos y bien ventilados.

El lugar elegido para erigir la estación se encontraba apartado del centro de la ciudad, junto al barrio del Perchel y cerca de los grandes espacios industriales de la Málaga decimonónica.

La construcción fue proyectada en 1863 por el ingeniero Antonio Arriete, el proyecto consistía en dos pabellones simétricos entre los cuales se abría un espacio de ochenta metros de longitud por treinta y uno de anchura cubierto por una sencilla estructura metálica de hierro cuyo sistema se llama Polenceau. El frente exterior de la estación en un principio había de solucionarse mediante nueve arcos de medio punto que soportarían la vidriera frontal. Sin embargo se optó por una solución más atrevida consistente en un gran arco carpanel flanqueado por dos de medio punto.

Pese a grandes intervenciones llevadas a cabo durante el siglo XX y que prácticamente destruyeron los dos pabellones laterales, la marquesina de la estación de Málaga resistió el paso del tiempo; la llegada de la línea de Alta Velocidad Española (AVE) a Málaga supuso un cambio radical en la fisonomía de esta zona. Los proyectos para dotar a Málaga de una estación de trenes acorde al siglo XXI no repararon en la conservación de la antigua estación, cosa que sí ocurrió en otras muchas ciudades (estación de Atocha, Plaza de Armas –Sevilla-, Valencia, etc). Nada más lejos de la realidad, en la reordenación del espacio sólo primaron intereses económicos que supusieron la construcción de un gran centro comercial sobre los terrenos, en detrimento de una estación adaptada a las necesidades de una población como Málaga.

Ni el Adif, ni el Ayuntamiento o la Junta de Andalucía, velaron por la preservación de este espacio, y fue finalmente in-extremis, como ésta última protegió la marquesina como Bien de Interés Cultural, lo que no impidió la desaparición del resto del conjunto ni que ésta fuese “arrancada” de su ubicación original.
Algunos proyectos manejados por el Ayuntamiento de la capital, como el intercambiador de la estación de tren, dejaban ver en las recreaciones fotográficas una hipotética restitución de la marquesina, ideas que en su mayoría han quedado en papel mojado.

Así más de cuatro años después, tanto los dos pabellones laterales siguen cubiertos por una lona a la espera de que se acometa su restauración. Mientras tanto la antigua marquesina espera abandonada en un almacén municipal, su restitución en algún espacio que pocos desde sus despachos pretenden aventurar.

En las imágenes pueden observar distintas visiones de la estación a lo largo del tiempo y una fotografía artística obra de Francisco Sánchez Romero de los años ochenta.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Referencia a Salvemos-Málaga en el diario sur relativa al derribo en la calle Mariblanca.





Málaga pierde otro edificio histórico:

Urbanismo ha estado dos años intentando sin éxito que sus propietarios tomaran medidas para conservar la edificación. El Ayuntamiento derriba por ruina inminente un inmueble del siglo XVIII que estaba protegido

03.09.10 - 01:49 - JESÚS HINOJOSA jhinojosa@diariosur.es | MÁLAGA.

Está claro que algo falla en los mecanismos legales y administrativos que se encuentran en vigor para proteger aquellos edificios históricos del centro que lo hacen singular y diferente a los del resto de capitales andaluzas. La calle Mariblanca ha sido en los últimos días escenario de un nuevo episodio de derribo de una casa histórica por su estado de abandono. Se trata del inmueble situado en el número 12 de esta vía, un edificio de estilo barroco catalogado por el Ayuntamiento y que contaba con protección arquitectónica, sobre todo en lo relativo a su fachada, que presentaba una singular composición, propia de la arquitectura malagueña del siglo XVIII, que tiene otros hermosos ejemplares en esta calle.

La voz de alarma sobre su desaparición, ejecutada desde mediados de esta semana por parte del propio Ayuntamiento, la han dado dos páginas web que se dedican a denunciar lo que consideran como atentados contra el patrimonio arquitectónico de la ciudad. Se trata de la web 'salvemos-malaga.blogspot.com y 'malagamonumental.blogspot.com', que se han hecho eco con un amplio reportaje fotográfico de los últimos momentos de vida del edificio. Salvador García, de la web 'Defensa y promoción del patrimonio, Málaga Monumental', destacó que se trataba de uno de los pocos inmuebles barrocos que quedan en el centro y que incluso tenía pinturas murales en su interior de las que posee algunas fotografías. «Habría que pedir responsabilidades y ver qué se ha hecho para impedir que este edificio tenga que ser derribado», dijo.

Desidia:

En el mismo sentido, Nicolás Sánchez, de 'Salvemos Málaga', apuntó que deberían haberse tomado medidas desde hace años para que no se hubiera llegado a esta «lamentable situación de tener que derribar este hermoso ejemplar». «Es una prueba más de la desidia con que se trata el corazón de la ciudad», añadió.
Sin embargo, desde la Gerencia Municipal de Urbanismo explicaron que no les ha quedado otra alternativa que echar abajo el inmueble por el grave estado de deterioro que presentaba su interior y que amenazaba a los edificios colindantes. Fuentes del departamento de Arquitectura y Conservación de la Gerencia explicaron que se le ha venido haciendo un seguimiento a esta casona desde hace un par de años, a raíz de las denuncias de algunos vecinos, que observaron el avanzado estado de deterioro del edificio.

Según las fuentes, pese a que su fachada había sido pintada hace algunos años, su estado interior era muy deficiente. Los técnicos de Urbanismo lograron acceder a él y comprobaron cómo uno de los propietarios había efectuado sin los permisos oportunos numerosas modificaciones a la estructura interna de la casa que ponían en serio peligro su mantenimiento. Ante esta situación, emprendieron sin éxito varios intentos de notificación al resto de los dueños de la necesidad de acometer obras en la construcción para evitar que su deterioro fuera a mayores. Sin embargo, según las fuentes consultadas, el propietario al que iban dirigidas las misivas residía en otra capital andaluza y era muy complicado que le llegaran las notificaciones.
Ante esta situación, hace unos cinco o seis meses, la Gerencia de Urbanismo decidió abrir de oficio un expediente de ruina para la finca con el objetivo de incluirla en el registro de solares, algo que obliga a sus propietarios a reparar el edificio si no quieren que el Ayuntamiento lo subaste de manera forzosa.

A raíz de esto, la propiedad comunicó al Consistorio que no tenía medios económicos para hacerse cargo de su conservación, que se ha visto sensiblemente perjudicada por las fuertes lluvias del pasado invierno. A principios de este verano se desprendió parte de la cubierta y hace pocas semanas se vino abajo uno de sus muros medianeros a raíz de las obras de desescombro de un solar adyacente. Esto provocó daños en un edificio situado dos números más arriba, y también se detectaron algunos desperfectos en la construcción contigua de la calle. Esta situación, unida al deplorable estado del interior tras las modificaciones sufridas, es lo que ha llevado a Urbanismo a optar por su derribo ante su estado de ruina inminente.

No obstante, desde el Ayuntamiento informaron de que, antes de derribarlo, se han retirado las rejas de su fachada y se ha hecho una medición exacta de ésta de tal forma que el edificio que sustituya al desaparecido en el futuro se verá obligado a reproducir el aspecto externo de éste. En ese sentido, las fuentes señalaron que se mantiene la protección arquitectónica para esta finca y que se ha dado parte de todo esto a la Junta de Andalucía.

En cuanto a la presencia de pinturas murales, comentaron que las del interior no son antiguas y que, por las catas que se han realizado, la fachada no tenía este tipo de decoración tan característica del XVIII.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Derribo en calle Mariblanca 12











Málaga, ciudad de la incultura 2010 sigue haciendo méritos. El protagonista del día era el inmueble número 12 de la calle Mariblanca, excelente ejemplo de la arquitectura barroca clasicista de finales del siglo XVIII en nuestra ciudad.
El edificio, que si no de Aldehuela, tiene características propias de su repertorio (entresuelo, óculo sobre la portada, balcones, etc), ha sido demolido con el beneplácito de la siempre dispuesta Gerencia Municipal de Urbanismo a la hora de conceder licencias de derribo.

El edificio, de dos plantas más entresuelo, la primera planta se articulaba mediante tres balcones, siendo el central (dispuesto sobre dos potentes ménsulas) el de más importancia. La segunda planta, por su parte, presentaba tres balcones antepechados. El conjunto se cerraba mediante un tejado que sobresalía mediante un gracioso alero de madera. Se daba la circunstancia de que además conservaba pinturas murales en su interior.

Despojado de sus rejas, el edificio ha sido vilmente demolido el día 31 de agosto. En lo que llevamos de año 2010, este es el segundo edificio dieciochesco con pinturas murales que sucumbe a la pileta.

No deja de ser grotesco que Málaga pretenda presentar su candidatura a Ciudad Europea de la Cultura 2016, cuando uno de los requisitos es la valoración, el respeto y la difusión de su patrimonio histórico artístico, me pregunto si esta gestión del patrimonio merece ese reconocimiento, francamente Málaga merece algo mejor.

Las imágenes proceden del blog Málaga Monumental.